🇪🇸 ESPAÑA–SUECIA: NOVENTA MINUTOS ENTRE LA HISTORIA Y UNA FINAL MUNDIALISTA
La Roja disputa la primera semifinal de su historia frente a una Suecia acostumbrada a vivir entre las grandes; el talento asociativo de Aitana, Jenni y compañía desafía al poderío físico nórdico, al balón parado de Ilestedt y a una selección que ya ha eliminado a Estados Unidos y Japón.
España ya ha entrado en territorio desconocido. Todo lo que ocurra este martes 15 de agosto en Eden Park, Auckland, añadirá una página inédita a la historia de la selección femenina. Después de superar a Suiza en octavos y sobrevivir a una batalla extraordinaria contra Países Bajos en cuartos, la Roja se encuentra por primera vez entre las cuatro mejores selecciones de una Copa del Mundo. Solamente Suecia separa ahora a esta generación de algo que hace apenas unas semanas parecía gigantesco: disputar una final mundialista.
No habrá, sin embargo, ningún margen para la ingenuidad. Suecia representa probablemente la prueba más completa que España ha encontrado durante las eliminatorias. Es tercera del ranking FIFA, permanece invicta en el campeonato, ha eliminado consecutivamente a Estados Unidos —doble campeona vigente— y Japón —la selección que mejor había castigado a la propia España— y posee una enorme experiencia en rondas decisivas.
El contraste resulta fascinante. España alcanza por primera vez este escenario y pretende gobernarlo mediante el balón. Suecia conoce perfectamente estas alturas y puede ganar sin necesitar dominar la posesión. La Roja acumula 15 goles en cinco partidos; las nórdicas han marcado 11 y solamente han recibido dos.
Una selección busca descubrir cómo se juega una semifinal.
La otra lleva décadas sintiéndose cómoda entre las mejores.
📰 CONTEXTO ACTUAL | España ya no solamente juega bien: ha aprendido a sobrevivir
El camino español comenzó con dos exhibiciones.
3-0 a Costa Rica.
5-0 a Zambia.
La Roja se clasificó para octavos con una jornada de antelación, ocho goles marcados y ninguno recibido. Parecía una fase de grupos perfecta hasta que apareció Japón y construyó un 0-4 que obligó a España a revisar buena parte de sus certezas.
Aquella derrota pudo romper el campeonato.
Terminó fortaleciéndolo.
En octavos, España respondió mediante una actuación extraordinaria frente a Suiza: 5-1, doblete de Aitana Bonmatí y una producción ofensiva que volvió a recordar el enorme techo técnico de esta plantilla.
Países Bajos elevó todavía más la exigencia en cuartos.
España dominó durante amplios periodos, Mariona Caldentey consiguió adelantar al equipo desde el punto de penalti y Stefanie van der Gragt empató en el tiempo añadido, enviando el encuentro hacia una prórroga que podía haber golpeado psicológicamente a una selección poco acostumbrada a estas situaciones.
Ocurrió lo contrario.
España volvió a atacar.
Y Salma Paralluelo, entrando desde el banquillo, protagonizó una conducción extraordinaria para conseguir el 2-1 y colocar a la Roja en unas semifinales por primera vez.
Ese partido dejó una enseñanza quizá más valiosa que cualquier goleada anterior.
España ya sabe que también puede ganar sufriendo.
🇸🇪 Suecia ha derribado a dos gigantes y no necesita pedir permiso a nadie
El recorrido sueco ha sido formidable.
Comenzó con dificultades frente a Sudáfrica, que llegó a ponerse por delante, pero Fridolina Rolfö empató y Amanda Ilestedt marcó en el minuto 90 para completar la remontada.
Contra Italia llegó la primera exhibición: 5-0, con dos goles de Ilestedt y tantos de Rolfö, Stina Blackstenius y Rebecka Blomqvist.
El 2-0 frente a Argentina completó una fase de grupos perfecta: tres victorias, nueve goles y solamente uno recibido.
Pero fueron las eliminatorias las que elevaron realmente su candidatura.
Estados Unidos, campeona mundial en 2015 y 2019, quedó fuera después de un 0-0 y una dramática tanda de penaltis, con Zecira Musovic convertida en una muralla durante 120 minutos.
Después esperaba Japón.
La misma Japón que había derrotado 4-0 a España.
Suecia no le permitió desarrollar aquel fútbol vertical durante buena parte del encuentro. Ilestedt volvió a marcar y Filippa Angeldahl amplió la ventaja desde el punto de penalti. Japón reaccionó durante los minutos finales, pero las suecas sobrevivieron al 2-1.
Estados Unidos.
Japón.
Y ahora España.
Nadie podrá acusar a Suecia de haber elegido el camino sencillo.
♟️ EL DUELO TÁCTICO | España quiere la pelota; Suecia quiere decidir dónde se juega
España volverá a reconocerse alrededor del balón.
La gran pregunta es cuánto daño podrá hacer con él.
Suecia defiende mediante un bloque tremendamente organizado y posee una ventaja física considerable en numerosos emparejamientos. Peter Gerhardsson sabe que intentar discutir constantemente la posesión a España puede resultar innecesario.
Puede concederla.
Lo importante será no conceder espacios.
La Roja necesitará mover el balón con suficiente velocidad para obligar al centro del campo sueco a desplazarse de un lado al otro. Teresa Abelleira volverá a tener una responsabilidad enorme como primera organizadora, mientras Aitana deberá encontrar zonas detrás de Filippa Angeldahl y Elin Rubensson.
Si Aitana recibe orientada cerca del área, España genera peligro.
Si Suecia consigue obligarla a intervenir veinte metros más atrás, habrá ganado una batalla importante.
Jenni Hermoso también puede resultar fundamental porque su tendencia a abandonar la posición de nueve genera dudas en las centrales. Si Magdalena Eriksson o Ilestedt salen a perseguirla, aparecerán espacios para Alba Redondo, Esther González, Mariona o Salma.
Pero Suecia posee suficiente experiencia para no perseguir cada movimiento.
Y ahí España necesitará paciencia.
No basta con tocar.
Hay que mover al rival.
🗼 EL BALÓN PARADO | La zona donde Suecia puede hacer más daño
Existe una estadística imposible de ignorar.
Amanda Ilestedt lleva cuatro goles en este Mundial.
Y es defensa central.
Su presencia resume uno de los grandes argumentos suecos: el balón parado.
Las nórdicas poseen altura, potencia y excelentes lanzadoras. Cada córner puede convertirse en una ocasión y cada falta lateral supone un escenario donde Ilestedt, Eriksson o Blackstenius pueden imponer su poderío aéreo.
España deberá defender esas acciones casi como si fueran penaltis.
Evitar faltas innecesarias.
No conceder córners baratos.
Bloquear las carreras.
Y proteger a Cata Coll de una acumulación de futbolistas suecas dentro del área pequeña.
Precisamente ahí existe una diferencia importante respecto a rivales anteriores.
España puede dominar durante veinte minutos y encontrarse perdiendo por una única acción a balón parado.
Suecia no necesita producir demasiado para ser peligrosa.
Puede esperar su momento.
⭐ NOMBRES PROPIOS | Salma ya ha demostrado que puede cambiar una eliminatoria
La protagonista española más reciente es Salma Paralluelo.
Con solamente 19 años, entró desde el banquillo contra Países Bajos y decidió unos cuartos mundialistas mediante una jugada donde combinó todo aquello que la convierte en una futbolista diferente: velocidad, potencia, conducción y capacidad para finalizar bajo presión.
Su papel vuelve a convertirse en una de las grandes decisiones de Jorge Vilda.
¿Titular?
¿O arma para una segunda mitad donde Suecia acumule desgaste y aparezcan más metros?
España tiene suficientes variantes como para no revelar fácilmente el plan.
Aitana Bonmatí continúa siendo la gran directora ofensiva y suma tres goles durante el campeonato. Jenni Hermoso también lleva tres y aporta experiencia, asociación y una comprensión extraordinaria de los espacios.
Alba Redondo ha marcado otras tres veces.
Alexia Putellas sigue avanzando dentro de un torneo donde sus minutos deben ser administrados después de la larga recuperación de su lesión.
La Roja ha llegado hasta aquí sin depender de una sola goleadora.
Esa variedad puede convertirse en una enorme ventaja.
🇸🇪 Rolfö conoce perfectamente a España
En Suecia aparece un nombre especialmente familiar.
Fridolina Rolfö conoce perfectamente a buena parte de la selección española porque comparte vestuario en el Barcelona con varias de sus rivales.
No necesita estudiar durante horas cómo juega Aitana.
Ni Alexia.
Ni Irene Paredes.
Ni cómo se incorporan las laterales formadas dentro de un modelo semejante al que utiliza el Barça.
Rolfö puede actuar desde zonas muy diferentes, posee potencia para atacar espacios y llega con dos goles durante el Mundial. Su duelo con la banda derecha española puede resultar fundamental.
Junto a ella, Stina Blackstenius ofrece una amenaza más directa atacando la profundidad.
Kosovare Asllani aporta talento y experiencia entre líneas.
Y luego está Ilestedt, que ha convertido cada balón parado en una situación cercana al pánico para los rivales.
Suecia no posee una única estrella alrededor de la que gire todo.
Posee un equipo.
Y ésa quizá sea su mayor fortaleza.
🧤 Musovic, la guardameta que derribó a Estados Unidos
España también encontrará una portera en pleno estado de confianza.
Zecira Musovic protagonizó una de las grandes actuaciones individuales del campeonato contra Estados Unidos.
Las estadounidenses remataron repetidamente.
Musovic respondió una y otra vez.
La eliminatoria sobrevivió hasta los penaltis y Suecia terminó eliminando a la campeona vigente.
España ya comprobó contra Van Domselaar que los partidos de este nivel pueden exigir enormes dosis de paciencia ante una gran guardameta.
Será importante variar la finalización.
Disparos desde fuera.
Centros atrás.
Ataques al primer palo.
Segundas jugadas.
No permitir que Musovic entre cómodamente en el partido mediante remates previsibles.
🚨 Oihane Hernández, baja por sanción
España llega a semifinales con una ausencia confirmada.
Oihane Hernández no podrá jugar por acumulación de tarjetas amarillas.
La lateral había ido creciendo dentro del campeonato y su sanción reduce una de las alternativas defensivas de Jorge Vilda, aunque la profundidad de la plantilla permite reorganizar la posición sin modificar toda la estructura.
El resto del grupo está disponible.
Después de semanas donde Alexia, Ivana Andrés o Athenea tuvieron que gestionar diferentes problemas físicos, llegar a una semifinal con prácticamente toda la plantilla en disposición de competir es una excelente noticia.
También permite pensar en un partido largo.
España ha jugado 120 minutos contra Países Bajos.
Suecia llega después de dos eliminatorias enormemente exigentes contra Estados Unidos y Japón.
El banquillo puede terminar decidiendo la finalista.
📌 LADILLO | España nunca ha derrotado a Suecia
Existe un dato que coloca todavía más dimensión sobre el encuentro.
España jamás ha ganado a Suecia con la selección absoluta femenina.
Los diez enfrentamientos anteriores dejaron siete victorias suecas y tres empates.
Ni una sola victoria española.
El precedente más reciente, sin embargo, demuestra cuánto se han acercado ambos proyectos. Se produjo el 7 de octubre de 2022 en Córdoba y terminó 1-1, con Rebecka Blomqvist adelantando a Suecia y Marta Cardona consiguiendo posteriormente el empate.
Ahora vuelven a encontrarse.
Pero no existe amistoso posible.
Una irá a Sídney para disputar la final.
La otra deberá asumir que el sueño de ser campeona termina en Auckland.
Existe además una enorme diferencia de experiencia histórica.
Para España será la primera semifinal mundialista.
Suecia ya conoce perfectamente las últimas rondas. Fue subcampeona en 2003 y ha terminado tercera en varias ediciones, incluidas 1991, 2011 y 2019.
España está descubriendo estas alturas.
Suecia lleva décadas visitándolas.
🌍 El Mundial tendrá una campeona inédita
La eliminación de todas las antiguas campeonas garantiza otra consecuencia histórica.
Estados Unidos está fuera.
Alemania está fuera.
Noruega está fuera.
Japón está fuera.
El Mundial femenino de 2023 tendrá una campeona que nunca antes ha levantado el trofeo.
España y Suecia tienen ahora delante una oportunidad que puede tardar muchos años en repetirse.
La otra semifinal enfrentará a Australia e Inglaterra.
Ninguna de las cuatro ha sido campeona mundial.
Por eso el partido de Auckland contiene algo más que una clasificación.
Existe una sensación real de frontera histórica.
España puede disputar una final en su tercer Mundial.
Suecia puede volver al partido por el título veinte años después de aquella final perdida en 2003.
No habrá una campeona esperando.
Habrá una oportunidad.
🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | Una semifinal para tener paciencia y no regalar centímetros
El encuentro puede comenzar de forma bastante diferente a los cuartos contra Países Bajos.
Suecia no necesita precipitarse.
España tampoco debería hacerlo.
La Roja tendrá probablemente más posesión y las nórdicas aceptarán largos periodos defendiendo mientras protejan el centro.
El peligro estará en convertir el dominio español en ansiedad.
Cada centro forzado.
Cada pérdida interior.
Cada córner concedido.
Todo puede alimentar el partido que Suecia desea.
España necesita jugar con la misma personalidad de todo el torneo, pero añadir una dosis adicional de prudencia.
Teresa debe controlar el equilibrio.
Aitana encontrar los intervalos.
Jenni sacar rivales de posición.
Y las futbolistas de banda obligar a Suecia a defender mucho más ancho de lo que desea.
Las nórdicas buscarán exactamente la grieta contraria.
Una pérdida.
Una carrera de Rolfö.
Un envío hacia Blackstenius.
Un córner sobre Ilestedt.
La semifinal puede decidirse mediante un detalle aparentemente pequeño.
Y quizá ésa sea la verdadera prueba que España todavía tiene pendiente.
La Roja llega a Eden Park después de haber aprendido a golear, caer, levantarse y sobrevivir. Suecia aparece invicta, curtida en grandes torneos y después de eliminar a las dos últimas campeonas del mundo. España tiene el balón y una generación que ya ha roto su techo; Suecia posee experiencia, centímetros y una capacidad extraordinaria para castigar cualquier descuido. Aitana, Salma, Jenni y compañía están a un partido de una final mundialista. Nunca España había estado tan cerca. Nunca una victoria frente a Suecia había valido tanto.
Mundial Fútbol 2023
