🇪🇸 ESPAÑA–SUIZA: LA HORA DE LEVANTARSE Y ROMPER EL TECHO DEL MUNDIAL
La Roja afronta su primera eliminatoria después del duro golpe sufrido ante Japón y se juega un histórico billete para cuartos frente a una Suiza invicta, líder de su grupo y todavía imbatida; Aitana, Jenni y Alexia deberán encontrar las grietas de una de las defensas más sólidas del campeonato.
Ya no existen cuentas, diferencias de goles ni jornadas posteriores donde corregir un error. España y Suiza se enfrentan este sábado 5 de agosto en Eden Park, Auckland, por una plaza en los cuartos de final del Mundial femenino de Australia y Nueva Zelanda 2023, en un partido que colocará a una de las dos selecciones ante una frontera jamás atravesada anteriormente.
España llega después de vivir los dos extremos posibles durante la fase de grupos. Comenzó arrollando a Costa Rica y Zambia, marcó ocho goles en sus dos primeras jornadas y pareció confirmar todas las expectativas que rodeaban a una de las generaciones con mayor talento de su historia. Japón cambió radicalmente el estado de ánimo: 4-0, cuatro ataques verticales prácticamente perfectos y una derrota que expuso problemas defensivos que hasta entonces habían quedado ocultos por el enorme dominio territorial español.
Suiza representa ahora una prueba completamente diferente.
No ha perdido.
No ha recibido ningún gol.
Y ha construido su clasificación exactamente desde aquello que España debe volver a aprender después de Japón: el equilibrio.
La selección de Inka Grings solamente ha marcado dos veces durante el campeonato, pero tampoco ha necesitado más. Un triunfo 2-0 sobre Filipinas y dos empates sin goles contra Noruega y Nueva Zelanda fueron suficientes para conquistar el primer puesto del Grupo A.
España posee más talento ofensivo.
Suiza llega ofreciendo muchas menos grietas.
Y entre ambas aparece el partido que puede cambiar para siempre la historia mundialista de la Roja.
📰 CONTEXTO ACTUAL | España necesita convertir la derrota contra Japón en una lección
Hasta el encuentro de Wellington, el Mundial español había rozado la perfección.
El 3-0 ante Costa Rica fue incluso corto para la enorme cantidad de ocasiones producidas. España realizó 46 remates, monopolizó la posesión y prácticamente instaló todo el encuentro alrededor del área centroamericana.
Zambia tampoco pudo resistir.
La Roja ganó 5-0, confirmó matemáticamente su clasificación y comenzó a pensar en Japón como el primer rival capaz de medir realmente la candidatura española.
La respuesta resultó dolorosa.
España tuvo muchísimo más balón, pero Japón consiguió exactamente aquello que buscaba. Esperó, cerró espacios interiores y castigó cada pérdida mediante transiciones devastadoras. Hinata Miyazawa marcó dos veces, Riko Ueki añadió otro tanto antes del descanso y Mina Tanaka completó posteriormente un 0-4 que supone la derrota más amplia sufrida por España en la historia de los Mundiales.
El problema no estuvo únicamente en el marcador.
Japón mostró un camino.
España acumuló posesión sin conseguir profundidad y, cuando perdió la pelota, su estructura quedó demasiado expuesta para proteger los enormes espacios situados detrás de las laterales.
Ahora llega Suiza.
Y dentro de la concentración española existe una sospecha evidente: las helvéticas han visto exactamente el mismo partido.
Irene Guerrero reconocía durante la previa que resulta bastante probable que Suiza intente reproducir algunos comportamientos japoneses. Olga Carmona también ha señalado que España ha trabajado especialmente para corregir las situaciones de transición defensiva.
La derrota ya no puede modificarse.
La reacción, sí.
🇨🇭 Suiza llega invicta y todavía nadie ha conseguido marcarle
Si España ha vivido una fase de grupos ofensiva y llena de extremos, Suiza ha recorrido el camino opuesto.
Filipinas 0-2 Suiza.
Suiza 0-0 Noruega.
Suiza 0-0 Nueva Zelanda.
Cinco puntos.
Dos goles a favor.
Ninguno en contra.
Primer puesto del Grupo A.
No parece una selección diseñada para participar en encuentros descontrolados. Inka Grings ha construido un equipo compacto, físico y muy consciente de sus posibilidades. Suiza puede replegar, proteger espacios interiores y aceptar largos periodos sin balón sin interpretar que está perdiendo el control.
Eso la convierte en un rival incómodo para España.
La Roja necesitará asumir la iniciativa y probablemente volverá a superar ampliamente a su rival en posesión, pero precisamente esa situación es la que Suiza puede aceptar.
Gaëlle Thalmann está firmando un campeonato impecable bajo los palos y la estructura situada delante de ella ha impedido que cualquiera de sus tres rivales encontrara el gol.
España deberá conseguir en octavos algo que Filipinas, Noruega y Nueva Zelanda no pudieron lograr.
Abrir la caja fuerte suiza.
♟️ EL DUELO TÁCTICO | Suiza ha visto el partido de Japón; España debe demostrar que también lo ha visto
La pregunta táctica resulta inevitable.
¿Repetirá Suiza el plan japonés?
No posee exactamente las mismas futbolistas ni la misma capacidad para ejecutar transiciones con aquella velocidad, pero existen varios principios perfectamente reproducibles.
Bloque compacto.
Poco espacio entre defensa y centro del campo.
Protección de las zonas interiores.
Y salida rápida después de recuperar.
España necesita evitar que su posesión vuelva a convertirse en una estadística vacía.
Mover el balón no será suficiente.
Debe mover a Suiza.
Ahí volverán a resultar fundamentales Aitana Bonmatí y Jenni Hermoso.
Aitana necesita encontrar posiciones detrás del centro del campo helvético. Cuando recibe orientada y puede conducir hacia la última línea, España cambia completamente. Jenni puede ayudar abandonando el área, atrayendo centrales y generando zonas para las rupturas de Salma Paralluelo, Alba Redondo o Esther González.
También será fundamental la amplitud.
Ona Batlle y Olga Carmona pueden obligar al bloque suizo a expandirse, pero deberán hacerlo sin olvidar lo sucedido contra Japón.
España necesita atacar.
Pero necesita atacar preparada para defender.
Cuando una lateral avance, alguien deberá proteger su espalda.
Cuando la pelota llegue al área, Teresa Abelleira deberá colocarse pensando también en una posible pérdida.
Y cuando Suiza recupere, la presión inmediata tendrá que ser muchísimo más coordinada.
⚡ Bachmann y Crnogorčević esperan los espacios españoles
Suiza no necesita veinte ataques.
Necesita que dos o tres sean buenos.
Ramona Bachmann representa su principal amenaza ofensiva. Tiene experiencia, técnica y capacidad para conducir después de una recuperación. Marcó de penalti contra Filipinas y es una futbolista especialmente peligrosa cuando recibe con metros para avanzar.
España deberá evitar precisamente eso.
Junto a ella aparece una jugadora perfectamente conocida por buena parte de la selección: Ana-Maria Crnogorčević, compañera de varias españolas en el Barcelona y máxima goleadora histórica de Suiza.
Su versatilidad resulta especialmente incómoda. Puede aparecer en posiciones ofensivas, trabajar por fuera o ayudar defensivamente.
Olga Carmona ya ha reconocido que el conocimiento previo puede resultar útil para intentar neutralizarla.
Pero existe otra pieza decisiva: Lia Wälti.
La centrocampista del Arsenal aporta pausa y calidad en la primera salida. Si España presiona de manera desordenada y Wälti consigue superarla mediante el primer pase, Bachmann y Crnogorčević podrán recibir frente a una defensa española corriendo hacia atrás.
Exactamente el escenario que la Roja debe evitar.
⭐ NOMBRES PROPIOS | Aitana tiene que volver a recibir donde hace daño
España necesita recuperar a su futbolista más influyente de los dos primeros encuentros.
Aitana Bonmatí había comenzado el campeonato de manera extraordinaria. Marcó frente a Costa Rica, dominó amplias fases del centro del campo y parecía encontrar siempre la posición correcta para intervenir.
Japón consiguió reducir enormemente su influencia.
Suiza intentará hacerlo también.
Por eso España necesita encontrar mecanismos para que Aitana reciba entre líneas y no continuamente demasiado lejos del área.
Jenni Hermoso puede convertirse nuevamente en su mejor socia.
La madrileña llega con dos goles en el campeonato y aporta algo muy difícil de defender cuando España domina: no permanece quieta. Baja, se asocia, atrae y vuelve a aparecer dentro del área.
Y después existe una amenaza diferente.
Salma Paralluelo.
Su velocidad puede resultar fundamental para atacar la espalda de una Suiza que, en algún momento, tendrá que decidir si mantiene su defensa muy cerca de Thalmann o intenta adelantar metros para reducir los espacios de Aitana y Alexia.
España tiene suficientes herramientas.
La clave estará en utilizar la adecuada en cada momento.
👑 Alexia Putellas: talento disponible, pero todavía con minutos que gestionar
La presencia de Alexia Putellas continúa siendo una de las cuestiones centrales alrededor del equipo.
Después de la grave lesión sufrida antes de la Eurocopa 2022, la doble Balón de Oro llegó al campeonato en plena recuperación de sensaciones. Participó desde el banquillo contra Costa Rica y fue titular frente a Zambia y Japón, aunque el cuerpo técnico continúa administrando cuidadosamente sus esfuerzos.
Su calidad no admite discusión.
La pregunta está en cuánto puede ofrecer físicamente dentro de una eliminatoria que puede durar 90, 120 minutos o incluso desembocar en los penaltis.
Vilda no ha querido desvelar durante la previa si será titular.
Y probablemente tampoco necesite hacerlo.
España dispone de suficientes alternativas para modificar el encuentro desde el banquillo.
Lo importante será que Alexia pueda marcar diferencias cuando el partido necesite su zurda.
🚑 Ivana Andrés, la principal preocupación antes del partido
El último entrenamiento español dejó una ausencia.
Ivana Andrés se ejercitó al margen del grupo, continuando con el trabajo individual después de los problemas físicos que ya habían condicionado sus últimos días.
Su situación obliga a mantener cierta prudencia.
Irene Paredes continúa siendo la gran referencia defensiva y España dispone de alternativas como Laia Codina, Rocío Gálvez o María Méndez, pero la capitana aporta experiencia y liderazgo en una zona especialmente observada después de los problemas sufridos frente a Japón.
La buena noticia es que el resto de la plantilla ha podido preparar el encuentro con normalidad.
Y quizá nunca haya sido tan importante la profundidad del grupo.
Una eliminatoria mundialista puede exigir soluciones desde el minuto uno hasta el 120.
📌 LADILLO | Dos selecciones ante una frontera que jamás han atravesado
El partido contiene una coincidencia histórica extraordinaria.
Ni España ni Suiza han alcanzado nunca los cuartos de final de un Mundial femenino.
España debutó en Canadá 2015 y quedó eliminada durante la fase de grupos. Cuatro años después, en Francia 2019, alcanzó por primera vez los octavos, donde cayó 2-1 frente a Estados Unidos, posterior campeona del mundo.
Suiza solamente había disputado un Mundial anteriormente.
También fue en Canadá 2015.
También llegó hasta octavos.
Y quedó eliminada 1-0 frente a la selección anfitriona.
Ocho años después, las dos vuelven a encontrarse exactamente delante del mismo muro.
Una lo romperá.
Para España existe además un desafío todavía mayor: la selección absoluta femenina nunca ha superado una eliminatoria dentro de una gran competición. Los cuartos de la Eurocopa también habían supuesto históricamente el punto final de sus anteriores intentos.
Este sábado puede cambiar todo.
El historial directo tampoco ofrece una superioridad aplastante. Los precedentes entre ambas mantienen un balance equilibrado, aunque el más reciente favorece a España: 2-0 en marzo de 2019, con un gol de Jenni Hermoso y otro en propia puerta de Müller.
🧱 Tres partidos, tres porterías a cero: el gran desafío español
Existe un dato que define completamente a Suiza.
270 minutos de Mundial y cero goles recibidos.
Thalmann no ha recogido todavía una pelota de su portería.
La defensa suiza ha sobrevivido a tres rivales diferentes y consiguió incluso dejar sin marcar a Noruega, una selección con futbolistas ofensivas del calibre de Ada Hegerberg, Caroline Graham Hansen o Guro Reiten.
España deberá evitar que esa estadística se convierta en una presión.
Si pasan veinte minutos y continúa el 0-0, no ocurre nada.
Si pasan cuarenta, tampoco.
El peor escenario sería que la Roja interpretara el reloj como una obligación de acelerar cada ataque.
Suiza precisamente quiere eso.
Provocar impaciencia.
Forzar un pase que no existe.
Recuperar.
Y correr.
La gran evolución española respecto a Japón debe ser también emocional.
🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | El partido de la paciencia y de la reacción
Todo apunta hacia una eliminatoria donde España tendrá más balón.
Probablemente bastante más.
Pero después de Japón sabemos que esa cifra, aislada, significa muy poco.
La selección debe convertir la posesión en control verdadero.
Eso significa atacar con equilibrio, ocupar correctamente los espacios y no permitir que cada pérdida encuentre cincuenta metros desprotegidos.
Suiza planteará seguramente un partido largo.
No tendrá prisa.
Cada minuto de igualdad aumentará su confianza y trasladará una pequeña parte de la presión hacia España.
La Roja necesita aceptar ese escenario.
No desesperarse.
No buscar el pase definitivo en cada posesión.
Mover el bloque.
Encontrar a Aitana.
Liberar a Salma.
Utilizar a Jenni entre líneas.
Y estar preparada para defender antes incluso de perder la pelota.
El primer gol puede transformar completamente la eliminatoria.
Si España lo consigue, Suiza tendrá que abandonar progresivamente el refugio que tan buenos resultados le ha dado.
Si marcan las helvéticas, aparecerá el examen psicológico más exigente que esta selección española haya encontrado durante el campeonato.
Ya no existe una tercera jornada para corregir.
Ya no existe una diferencia de goles que calcular.
España llega herida por Japón, pero también llega con la oportunidad de demostrar que las candidaturas verdaderas no se construyen únicamente cuando todo funciona. Suiza aparece invicta, imbatida y convencida de que puede volver a convertir la paciencia en su mejor arma. Aitana, Alexia, Jenni y compañía tienen ante sí algo mucho más importante que un partido de octavos: la posibilidad de romper el techo histórico de la selección. Eden Park decidirá si la derrota de Wellington fue el principio de una caída o simplemente la lección que España necesitaba antes de empezar el Mundial donde ya no existe margen para fallar.
Mundial Fútbol 2023
