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España Países Bajos Cuartos Australia · Nueva Zelanda 2023

    🇪🇸 ESPAÑA–PAÍSES BAJOS: EL PARTIDO QUE PUEDE CAMBIAR PARA SIEMPRE EL TECHO DE LA ROJA

    España afronta los primeros cuartos de final mundialistas de su historia frente a la vigente subcampeona del mundo: Aitana llega desatada, la Oranje apenas ha encajado un gol y Wellington decidirá qué selección entra entre las cuatro mejores del planeta.

    España ya ha roto una barrera. Ahora tiene delante una mucho más grande. La selección española se enfrenta este viernes 11 de agosto a Países Bajos en los cuartos de final del Mundial femenino de Australia y Nueva Zelanda 2023, un partido histórico para una Roja que jamás había llegado tan lejos y que, después de responder a la goleada japonesa con una exhibición frente a Suiza, se encuentra a noventa minutos —o quizá algo más— de disputar unas semifinales mundialistas.

    El rival eleva considerablemente la exigencia. Países Bajos no es únicamente una selección instalada desde hace años entre la élite europea. Es la vigente subcampeona del mundo, finalista en Francia 2019, campeona de Europa en 2017 y un equipo que llega a Wellington habiendo recibido solamente un gol en cuatro partidos.

    España presenta más producción ofensiva: 13 goles durante el torneo. La Oranje suma 11, pero su estructura defensiva está demostrando una fiabilidad extraordinaria y cuenta con una portera, Daphne van Domselaar, que acaba de completar una actuación decisiva frente a Sudáfrica.

    Hay además dos estados emocionales completamente distintos que convergen en la misma noche. España viene de recuperar su mejor versión después del traumático 0-4 ante Japón. Países Bajos todavía no conoce la derrota y ha construido una trayectoria mucho más estable.

    La Roja quiere confirmar que el 5-1 a Suiza fue algo más que una reacción.

    Países Bajos quiere demostrar por qué lleva varios años viviendo en estas alturas.

    📰 CONTEXTO ACTUAL | España volvió a levantarse cuando el Mundial empezaba a dudar de ella

    La fase de grupos española fue una montaña rusa.

    Primero apareció el dominio absoluto frente a Costa Rica: 3-0, 46 remates y una superioridad que pudo terminar en un marcador todavía mayor.

    Después llegó Zambia.

    Otro triunfo contundente, esta vez 5-0, con Teresa Abelleira, Jenni Hermoso y Alba Redondo como protagonistas y la clasificación para octavos asegurada con una jornada de antelación.

    Entonces apareció Japón y todo cambió.

    España monopolizó el balón, pero cayó 0-4 frente a una selección japonesa que convirtió prácticamente cada transición en una amenaza. La derrota generó dudas sobre la capacidad defensiva del equipo cuando debía proteger muchos metros a su espalda y dejó una pregunta incómoda justo antes de las eliminatorias: ¿estaba realmente preparada España para competir contra las mejores?

    La respuesta contra Suiza fue espectacular.

    5-1 en octavos.

    Aitana Bonmatí marcó dos veces y dirigió una de las mejores actuaciones españolas en un Mundial. Alba Redondo, Laia Codina y Jenni Hermoso completaron el marcador en una tarde donde la Roja recuperó circulación, presión y agresividad.

    Más importante todavía: España superó por primera vez una eliminatoria dentro de una gran competición absoluta.

    Ahora no existe techo conocido.

    Todo lo que ocurra a partir de Wellington será territorio nuevo.

    🇳🇱 Países Bajos llega invicta y con solamente un gol encajado

    La Oranje ha recorrido un camino mucho menos accidentado.

    Comenzó derrotando 1-0 a Portugal, después empató 1-1 contra Estados Unidos en una reedición de la final de 2019 y terminó conquistando el liderato de su grupo mediante un imponente 7-0 frente a Vietnam.

    Ese primer puesto resultó especialmente significativo porque el grupo contenía a las vigentes campeonas estadounidenses.

    En octavos, Países Bajos superó 2-0 a Sudáfrica gracias a Jill Roord y Lineth Beerensteyn, aunque el encuentro también mostró que las neerlandesas pueden sufrir cuando el rival consigue correr.

    Thembi Kgatlana generó varias ocasiones peligrosísimas y obligó a Van Domselaar a intervenir repetidamente. La guardameta terminó siendo elegida mejor jugadora.

    Es un detalle que España debería estudiar.

    La defensa neerlandesa es formidable cuando puede instalar su estructura.

    Pero existe espacio si se consigue romper la primera presión.

    Y España dispone de futbolistas específicamente diseñadas para encontrarlo.

    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | Dos selecciones quieren mandar: alguien tendrá que aprender a sufrir

    Ésta será probablemente la principal diferencia respecto al duelo contra Suiza.

    Países Bajos también quiere el balón.

    Andries Jonker ha construido un equipo que puede defender bajo cuando las circunstancias lo exigen, pero cuya primera intención es avanzar desde la posesión, colocar muchas jugadoras alrededor del centro y generar superioridades antes de activar los carriles.

    Eso puede producir una batalla extraordinaria.

    España necesita a Teresa Abelleira limpia en la base, porque su capacidad para girar la orientación y superar la primera presión será fundamental. Si Países Bajos consigue bloquearla, Irene Paredes y Laia Codina deberán asumir más responsabilidad en la salida.

    Por delante aparecerá Aitana.

    Y ahí probablemente esté una de las claves de toda la eliminatoria.

    España necesita conseguir que Bonmatí reciba a espaldas del centro del campo neerlandés. Cuando lo hace, puede conducir, filtrar un pase o incorporarse directamente al área.

    Países Bajos sabe perfectamente el peligro.

    Jackie Groenen puede ejercer una vigilancia intensa, mientras Sherida Spitse proporciona experiencia y lectura desde posiciones retrasadas.

    La ausencia de Daniëlle van de Donk, sancionada después de acumular su segunda tarjeta amarilla del torneo, modifica además el equilibrio neerlandés. La centrocampista del Lyon aporta agresividad, llegada y presión.

    No estará.

    Y España intentará aprovecharlo.

    🏃‍♀️ Beerensteyn espera exactamente los espacios que España no puede regalar

    Si existe una futbolista especialmente peligrosa para el tipo de defensa que practica España, ésa es Lineth Beerensteyn.

    La delantera posee velocidad, potencia y una enorme capacidad para atacar espacios largos. Marcó contra Sudáfrica y demostró constantemente que puede convertir una recuperación en una carrera hacia la portería rival.

    España ya aprendió esta lección contra Japón.

    No basta con atacar bien.

    Hay que estar bien colocada mientras se ataca.

    Ona Batlle y Olga Carmona tendrán permiso para avanzar porque son piezas esenciales para proporcionar amplitud, pero Teresa Abelleira y las centrales deberán anticipar una eventual pérdida.

    La llamada defensa preventiva puede decidir los cuartos.

    Países Bajos probablemente pasará momentos sin pelota y no se sentirá especialmente incómoda.

    Una recuperación.

    Un pase vertical.

    Beerensteyn corriendo.

    Eso puede bastar para transformar completamente el partido.

    ⭐ NOMBRES PROPIOS | Aitana llega al partido más grande en el mejor momento

    Si España buscaba una líder futbolística para afrontar unas eliminatorias, Aitana Bonmatí está levantando la mano con enorme autoridad.

    Su actuación contra Suiza fue excepcional.

    Dos goles.

    Participación permanente.

    Capacidad para encontrar espacios donde aparentemente no existían.

    Y el reconocimiento como mejor jugadora del partido.

    Aitana suma ya tres tantos durante el Mundial y está consiguiendo trasladar a la selección el nivel que la convirtió en una de las grandes futbolistas del Barcelona campeón de Europa.

    Junto a ella aparece Jenni Hermoso, también con tres goles y cada vez más importante como nexo entre centro del campo y ataque. Su tendencia a abandonar la posición de delantera obliga a las centrales rivales a decidir si deben perseguirla.

    Alba Redondo llega igualmente con tres tantos.

    Salma Paralluelo aporta una velocidad que puede ser decisiva si el partido se rompe.

    Y Alexia Putellas permanece como el gran talento capaz de modificar cualquier encuentro, aunque su regreso después de la grave lesión sigue obligando a administrar cuidadosamente su carga competitiva.

    España no necesita que todas brillen simultáneamente.

    Necesita que aparezca una cuando el partido lo reclame.

    🧡 Jill Roord, la goleadora silenciosa de la Oranje

    Países Bajos tampoco depende únicamente de Beerensteyn.

    Jill Roord llega a los cuartos con cuatro goles, cifra que la convierte en la máxima realizadora neerlandesa del campeonato antes de enfrentarse a España.

    Marcó contra Portugal.

    Hizo dos ante Vietnam.

    Y volvió a aparecer frente a Sudáfrica.

    Roord resulta especialmente peligrosa porque no funciona como una delantera fija. Puede aparecer desde atrás, ocupar zonas intermedias y aprovechar la atención defensiva que generan otras futbolistas.

    España deberá vigilar esas incorporaciones.

    También aparece Lieke Martens, uno de los grandes nombres del fútbol neerlandés durante la última década. Jonker la está utilizando en una función mucho más interior, donde puede asociarse y encontrar los intervalos entre la defensa y el centro del campo.

    Y detrás está Daphne van Domselaar.

    La guardameta del Aston Villa acaba de ser decisiva frente a Sudáfrica y se ha consolidado como una de las piezas fundamentales del equipo.

    España probablemente generará ocasiones.

    La pregunta es cuántas necesitará para superarla.

    🚨 Van de Donk no estará; España recupera a sus 23 jugadoras

    La principal baja confirmada de los cuartos pertenece a Países Bajos.

    Daniëlle van de Donk está sancionada.

    Recibió contra Sudáfrica la segunda amarilla de su campeonato y deberá contemplar desde fuera uno de los partidos más importantes de la historia reciente de la selección neerlandesa.

    Su ausencia obliga a Jonker a modificar un centro del campo que había ofrecido mucho equilibrio durante el torneo.

    España llega con mejores noticias.

    Ivana Andrés se ha recuperado de sus molestias y Jorge Vilda vuelve a disponer de las 23 futbolistas convocadas.

    Eso amplía enormemente el abanico de posibilidades.

    La propia goleada contra Suiza demostró la profundidad de la plantilla. Vilda modificó varias posiciones respecto al encuentro contra Japón y obtuvo una respuesta excelente: Cata Coll entró en la portería, Laia Codina apareció en el centro de la defensa y Alba Redondo asumió responsabilidades ofensivas.

    En una eliminatoria que puede necesitar incluso 120 minutos, disponer del banquillo completo representa una ventaja importante.

    🧤 Cata Coll añade otra incógnita positiva al once

    La aparición de Cata Coll contra Suiza fue una de las grandes novedades de los octavos.

    Vilda decidió modificar la portería después de la derrota contra Japón y la guardameta respondió con seguridad dentro de un encuentro donde España dominó desde el comienzo.

    Ahora aparece una decisión interesante.

    ¿Mantener aquello que funcionó?

    ¿Recuperar a Misa Rodríguez, titular durante toda la fase de grupos?

    La portería no es el único debate, pero representa perfectamente la profundidad que posee España.

    También existen dudas en ataque.

    Salma puede aportar ruptura.

    Alba llega goleando.

    Esther ofrece presencia dentro del área.

    Mariona permite asociarse más.

    Alexia puede comenzar o aparecer posteriormente.

    España dispone de múltiples maneras de cambiar un partido.

    Eso puede resultar fundamental contra una selección tácticamente tan preparada como Países Bajos.

    📌 LADILLO | España domina el historial, pero la Oranje conoce mucho mejor estas alturas

    El historial directo ofrece un dato sorprendentemente favorable para la Roja.

    España y Países Bajos se habían enfrentado diez veces antes de este Mundial: cinco victorias españolas, tres empates y solamente dos triunfos neerlandeses.

    Además, los tres precedentes más recientes terminaron con victoria española.

    2-0 en 2018.

    2-0 en la Algarve Cup de 2019.

    Y 1-0 en Marbella en abril de 2021, último enfrentamiento antes de Wellington.

    Pero existe una estadística mucho más importante para medir la magnitud del desafío.

    Países Bajos fue subcampeona del mundo en 2019.

    España nunca había disputado unos cuartos.

    La Oranje sabe lo que significa atravesar estas rondas.

    Sabe gestionar la tensión.

    Sabe convivir con un partido que no funciona según lo previsto.

    España está aprendiendo todo eso mientras lo vive.

    Y precisamente ahí está uno de los grandes atractivos de la eliminatoria.

    🏆 De debutante en 2015 a aspirante a semifinalista en 2023

    Hace solamente ocho años, España disputaba su primer Mundial.

    No consiguió ganar ningún partido.

    En 2019 avanzó por primera vez hasta octavos, donde cayó frente a Estados Unidos después de competir hasta el final contra la futura campeona.

    En 2023 ya ha conseguido algo nuevo.

    Ganó su primera eliminatoria.

    Está entre las ocho mejores.

    Y ahora puede situarse entre las cuatro.

    El crecimiento resulta vertiginoso.

    Pero Países Bajos representa precisamente aquello que España quiere llegar a ser: una selección acostumbrada a disputar las últimas rondas.

    Campeona europea en 2017.

    Finalista mundial en 2019.

    Cuartofinalista nuevamente cuatro años después.

    España tiene más talento que nunca.

    Ahora debe demostrar que también posee jerarquía para estas noches.

    🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | El partido puede decidirse en quién gestione mejor los momentos sin balón

    La tentación será mirar únicamente a Aitana, Alexia, Jenni, Martens o Roord.

    Pero estos cuartos pueden resolverse en un aspecto bastante menos espectacular.

    Quién pierde mejor la pelota.

    España sufrirá si repite los espacios concedidos frente a Japón.

    Países Bajos sufrirá si permite a Aitana recibir entre líneas y girarse.

    La Roja intentará acumular posesiones largas, desplazar la estructura neerlandesa y encontrar superioridades alrededor del área.

    La Oranje probablemente aceptará fases de repliegue si con ello consigue liberar a Beerensteyn posteriormente.

    El primer gol puede cambiar toda la geometría del partido.

    Si marca España, Países Bajos tendrá que asumir más iniciativa y dejará espacios.

    Si golpea la Oranje, la Roja se enfrentará nuevamente al problema de atacar un bloque preparado para defender una ventaja.

    También existe la posibilidad de un encuentro larguísimo.

    No sería extraño llegar a los últimos minutos con todo todavía abierto.

    Incluso a la prórroga.

    Y ahí las piernas, los cambios y la fortaleza emocional adquirirán el mismo valor que cualquier plan táctico.

    España ya ha hecho historia, pero Wellington ofrece la oportunidad de convertir esa historia en algo mucho más grande. Aitana llega lanzada, Jenni encuentra el gol y la plantilla vuelve a estar completa. Enfrente aparece una Países Bajos que solamente ha recibido un tanto, que conoce las grandes noches y que todavía conserva la memoria competitiva de la final mundialista de 2019. La Roja quiere demostrar que ya no está aprendiendo a pertenecer a la élite. Quiere demostrar que ha llegado para quedarse. Y a partir de ahora, cada partido decide quién continúa soñando con una estrella.

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