🇪🇸 ESPAÑA–INGLATERRA: UNA NOCHE PARA PONER LA PRIMERA ESTRELLA
La Roja disputa la primera final mundialista de su historia frente a la campeona de Europa: Aitana, Salma y Jenni desafían a una Inglaterra invicta, curtida en las grandes noches y con Hemp, Russo y el regreso de Lauren James como amenazas para una cita que coronará a una campeona inédita.
Ha llegado el partido para el que no existe un mañana. España e Inglaterra se enfrentan este domingo 20 de agosto en el Stadium Australia de Sídney por la Copa del Mundo femenina, en una final absolutamente inédita que entregará por primera vez el trofeo a una de las dos selecciones y cerrará un campeonato en el que las grandes potencias tradicionales fueron cayendo hasta dejar el trono completamente libre.
Para España, alcanzar este escenario parecía una frontera reservada todavía para el futuro cuando comenzó el torneo. Nunca había ganado una eliminatoria mundialista, jamás había disputado unos cuartos y mucho menos unas semifinales. Veinte días después, la Roja se encuentra a un partido de colocar la primera estrella sobre su escudo.
Inglaterra llega desde una realidad diferente. Tampoco había jugado una final mundialista, pero su presente competitivo está mucho más consolidado. Es la vigente campeona de Europa, conquistó la Eurocopa de 2022 en Wembley y ha aprendido bajo la dirección de Sarina Wiegman a desenvolverse con naturalidad en partidos donde cada error puede decidir un campeonato.
España propone fútbol.
Inglaterra posee jerarquía.
La Roja ha marcado 17 goles durante el torneo.
Las Lionesses han recibido únicamente tres.
Y cuando el árbitro señale el comienzo en Sídney dejará de importar todo lo anterior.
Solamente quedará una Copa del Mundo esperando dueña.
📰 CONTEXTO ACTUAL | España ha aprendido durante el torneo todas las formas de ganar
El camino español parece condensar varios campeonatos diferentes dentro del mismo Mundial.
La primera versión apareció contra Costa Rica. 3-0, 46 remates y un dominio absoluto que confirmó el enorme potencial ofensivo de una selección construida alrededor del balón.
Después llegó Zambia y otro golpe de autoridad: 5-0, clasificación matemática para octavos y la sensación de que España avanzaba sin encontrar apenas resistencia.
Japón destruyó aquella comodidad.
El 0-4 de Wellington expuso todos los problemas que podían aparecer cuando una pérdida dejaba a la defensa demasiado lejos de su portería. España tuvo la pelota, Japón tuvo las ocasiones y la Roja recibió una de esas derrotas capaces de romper un campeonato.
La reacción explica buena parte de por qué está ahora en la final.
5-1 a Suiza en octavos.
2-1 a Países Bajos tras la prórroga en cuartos, con Salma Paralluelo apareciendo cuando el partido parecía dirigirse hacia un escenario cada vez más angustioso.
Y finalmente Suecia.
La selección que España nunca había conseguido derrotar.
Otra batalla cerrada, otro partido que exigió paciencia y un desenlace extraordinario: Salma abrió el marcador, Rebecka Blomqvist empató y Olga Carmona respondió inmediatamente para conseguir el 2-1 que colocó a la Roja en su primera final mundialista.
España ha goleado.
Ha sido goleada.
Ha dominado.
Ha sufrido.
Ha necesitado prórroga.
Ha ganado en los últimos minutos.
Ya no llega a Sídney únicamente con fútbol.
Llega con cicatrices.
🏴 Inglaterra: campeona de Europa, invicta y cada vez más fuerte
El Mundial inglés ha seguido una progresión bastante diferente.
Las Lionesses comenzaron venciendo solamente 1-0 a Haití y repitieron resultado contra Dinamarca. Dos victorias, pero sin el dominio ofensivo que había convertido al equipo de Wiegman en campeón continental un año antes.
China pagó la reacción.
6-1 y una exhibición donde Inglaterra encontró por fin el ritmo, la profundidad y el gol.
Los octavos volvieron a complicarlo todo.
Nigeria consiguió llevar el encuentro hasta la prórroga y después hasta los penaltis. Inglaterra sobrevivió con un 4-2 en la tanda pese a haber disputado los últimos minutos con diez después de la expulsión de Lauren James.
Colombia se adelantó en cuartos, pero Lauren Hemp y Alessia Russo construyeron la remontada para el 2-1.
Y en semifinales apareció Australia.
Más de 75.000 espectadores empujaban a las Matildas y Sam Kerr consiguió responder al gol inicial de Ella Toone, pero Inglaterra no perdió la estructura. Hemp aprovechó posteriormente un error defensivo y Russo terminó sentenciando el 3-1.
Las Lionesses están invictas.
Han marcado 13 goles.
Solamente han recibido tres.
Y, sobre todo, llegan respaldadas por algo imposible de cuantificar: hace apenas trece meses ya conquistaron una gran final.
España todavía tiene que descubrir qué se siente.
♟️ EL DUELO TÁCTICO | España quiere gobernar con la pelota; Inglaterra quiere impedir que el dominio sea cómodo
La primera batalla se jugará probablemente en el centro del campo.
España necesita que Teresa Abelleira encuentre tiempo para iniciar las posesiones y que Aitana Bonmatí reciba unos metros más adelante, detrás de la primera presión inglesa.
Inglaterra lo sabe.
Georgia Stanway posee intensidad para saltar hacia la poseedora y Keira Walsh entiende perfectamente el juego español después de compartir vestuario en Barcelona con muchas de sus rivales. Su posicionamiento será esencial para tapar el pase interior hacia Aitana y Jenni.
España deberá conseguir que la final no se convierta simplemente en una acumulación de posesión delante de un bloque perfectamente colocado.
Necesita cambiar ritmos.
Mover a Inglaterra.
Encontrar a las laterales.
Y conseguir que las centrales inglesas tengan que abandonar posiciones.
Ahí Jenni Hermoso puede desempeñar un papel fundamental. Cuando retrocede, obliga al rival a decidir si seguirla o conservar la línea. Si una central sale, aparece espacio para Salma, Alba Redondo o Mariona.
Inglaterra posee, sin embargo, una ventaja física evidente en determinados duelos.
Millie Bright y Alex Greenwood tienen experiencia y poderío aéreo.
Lucy Bronze conoce perfectamente el modelo español.
Rachel Daly proporciona recorrido.
Y Wiegman ha conseguido construir un sistema con tres centrales que permite a Inglaterra proteger el área sin renunciar completamente a la salida.
La Roja tendrá que evitar un ataque previsible.
Porque Inglaterra rara vez concede dos veces el mismo espacio.
⚡ Hemp y Russo: el peligro aparece cuando España pierde
Japón dejó una cicatriz que España no puede olvidar.
Atacar correctamente será importante.
Estar preparada para defender mientras ataca será todavía más importante.
Lauren Hemp es una pesadilla cuando encuentra espacio.
Su velocidad, potencia y capacidad para conducir obligan a España a vigilar permanentemente la espalda de las laterales. Si Ona Batlle y Olga Carmona avanzan simultáneamente, Teresa y las centrales deberán estar perfectamente colocadas.
Alessia Russo ofrece una amenaza diferente.
Puede fijar.
Jugar de espaldas.
Atacar centros.
Y aparecer en el área con una eficacia cada vez mayor. Marcó contra Colombia y Australia y llega a la final en un momento de enorme confianza.
España no puede permitir que Inglaterra transforme una recuperación en un duelo abierto contra Irene Paredes y Laia Codina o Ivana Andrés.
La final exige atacar con red de seguridad.
⭐ NOMBRES PROPIOS | Aitana llega a la última noche como el cerebro español
Si existe una futbolista que resume la evolución de España durante este campeonato, ésa es Aitana Bonmatí.
Ha marcado tres goles, pero su influencia no se explica solamente mediante estadísticas. Aitana acelera, pausa, conduce y aparece en zonas donde obliga al sistema rival a deformarse.
Inglaterra tratará de evitar que reciba orientada.
Si lo consigue, España tendrá que encontrar otras fuentes de creatividad.
Ahí aparece Jenni.
Y aparece Alexia Putellas.
La doble Balón de Oro continúa avanzando después de una temporada condicionada por su grave lesión. Su papel durante el Mundial ha ido variando según su estado físico y las necesidades del equipo, pero una final ofrece un escenario donde una futbolista de semejante calidad puede necesitar únicamente unos minutos para cambiarlo todo.
Y después está Salma Paralluelo.
La joven atacante ha marcado en cuartos y semifinales entrando desde el banquillo y se ha convertido en uno de los grandes factores diferenciales de las eliminatorias.
Su velocidad puede resultar especialmente valiosa conforme el partido acumule minutos.
La pregunta es evidente:
¿utilizarla desde el comienzo?
¿O conservar nuevamente su explosividad para cuando aparezcan espacios?
🔥 Lauren James regresa para la final
Sarina Wiegman recupera además una pieza importantísima.
Lauren James vuelve a estar disponible después de cumplir dos partidos de sanción por la expulsión sufrida frente a Nigeria.
Antes de aquella acción estaba siendo una de las futbolistas inglesas más desequilibrantes del torneo.
Marcó frente a Dinamarca.
Firmó dos goles contra China.
Asistió.
Regateó.
Y ofreció una creatividad diferente a la del resto del ataque.
Su regreso plantea una decisión difícil.
Toone ha respondido en las eliminatorias y acaba de marcar un gol magnífico frente a Australia.
Hemp y Russo llegan en plena confianza.
Chloe Kelly ofrece profundidad desde el banquillo.
Inglaterra dispone de alternativas suficientes para modificar completamente su ataque sin perder nivel.
No obstante, el campeonato inglés tiene también ausencias que conviene recordar: Leah Williamson, Beth Mead y Fran Kirby quedaron fuera del Mundial por lesión.
Llegar a la final pese a perder antes del torneo a tres futbolistas de semejante jerarquía explica perfectamente la profundidad de esta selección.
🧤 Cata Coll contra Mary Earps: dos porterías con historias muy diferentes
España comenzó el Mundial con Misa Rodríguez como titular.
Desde los octavos, Cata Coll se adueñó de la portería.
Y no la ha soltado.
La guardameta ha respondido con personalidad pese a llegar al campeonato después de un periodo complicado por las lesiones y con muy poca experiencia internacional.
Ahora tendrá delante el partido más importante de su carrera.
Inglaterra posee en el otro arco a una referencia mucho más consolidada.
Mary Earps fue elegida mejor guardameta por FIFA y representa una de las grandes seguridades del equipo de Wiegman.
Tiene reflejos.
Mando.
Experiencia.
Y una personalidad enorme en los momentos de máxima presión.
España probablemente encontrará situaciones de remate.
La precisión será decisiva.
En una final quizá no existan diez oportunidades claras.
Pueden existir dos.
📌 LADILLO | Trece meses después, España puede responder a la herida de Brighton
La historia reciente aporta un ingrediente enorme.
España e Inglaterra ya se enfrentaron en los cuartos de final de la Eurocopa de 2022.
La Roja realizó uno de sus mejores partidos del torneo y consiguió adelantarse, pero Inglaterra encontró el empate cerca del final y posteriormente terminó imponiéndose durante la prórroga.
Aquel triunfo permitió a las Lionesses continuar un camino que terminaría con la conquista de la Eurocopa en Wembley.
Trece meses después vuelven a encontrarse.
Pero esta vez no existe una semifinal esperando.
Existe directamente una Copa del Mundo.
El balance histórico favorece a Inglaterra, aunque muchos de sus enfrentamientos han sido tremendamente cerrados. La Roja ya ha demostrado que puede competir de igual a igual contra el conjunto de Wiegman.
Lo que todavía no ha conseguido es derrotarlo en un escenario semejante.
Sídney ofrece la oportunidad definitiva.
🌍 Pase lo que pase, el mundo tendrá una nueva campeona
Existe otra certeza histórica.
Ni España ni Inglaterra han ganado nunca un Mundial femenino.
De hecho, ninguna había llegado anteriormente a la final.
Eso garantiza que el torneo tendrá una nueva campeona, que se unirá a Estados Unidos, Alemania, Noruega y Japón en la reducida lista de países que han conquistado la Copa.
Para España existe incluso otra posibilidad extraordinaria.
La Federación española posee actualmente los títulos mundiales femeninos sub-17 y sub-20, conquistados en 2022.
La absoluta puede completar ahora una triple corona generacional excepcional.
Inglaterra persigue un doblete diferente.
Campeona de Europa en 2022.
Campeona del mundo en 2023.
Wiegman puede transformar la revolución iniciada en Wembley en una hegemonía internacional.
Las dos tienen una cita con algo nunca conseguido.
🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | Una final demasiado grande como para regalar el primer error
Todo invita a pensar en un partido mucho más táctico que abierto.
España intentará controlar mediante la pelota.
Inglaterra aceptará seguramente fases sin posesión mientras mantenga su estructura.
La Roja deberá evitar la ansiedad.
No necesita marcar durante los primeros diez minutos.
Necesita conseguir que Inglaterra corra detrás del balón, mover a Walsh y Stanway y encontrar finalmente el intervalo adecuado.
Las Lionesses buscarán otra clase de desgaste.
Contacto.
Transición.
Balón parado.
Centros.
Y la capacidad de Russo, Hemp o James para castigar una defensa española situada lejos de Cata Coll.
El primer gol puede modificar completamente la final.
Si marca España, Inglaterra tendrá que asumir una iniciativa mayor y pueden aparecer metros para Salma.
Si se adelantan las inglesas, la Roja se enfrentará a una estructura construida precisamente para proteger ventajas.
Pero después de todo lo ocurrido durante este Mundial existe una certeza.
España ya no necesita que el partido sea perfecto.
Ha aprendido a convivir con el caos.
Sídney reúne a la campeona de Europa y a la selección que más rápido ha crecido durante este campeonato. Inglaterra llega invicta, respaldada por la experiencia de Wiegman y por una plantilla que sabe ganar finales. España aterriza después de derribar cada barrera que tenía delante, con Aitana gobernando, Salma revolucionando partidos y una generación situada a noventa minutos de la eternidad. Cuando ruede la pelota dejarán de existir los precedentes, los rankings y los títulos anteriores. España e Inglaterra entrarán en el Stadium Australia sin una estrella sobre su escudo. Una de las dos saldrá con ella.
Mundial Fútbol 2023
