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España Estados Unidos Jornada 1 Colombia 2024

    La Rojita inicia en Cali el camino hacia un segundo Mundial consecutivo frente a la selección más constante de la historia de la categoría. Julia Bartel, Maite Zubieta, Silvia Lloris y una nueva generación española desafían a Ally Sentnor, Claire Hutton, Jordynn Dudley y un Estados Unidos cargado de talento profesional.

    España vuelve al escenario donde se miden las mejores futbolistas jóvenes del planeta con una sensación desconocida hasta ahora: por primera vez comienza una Copa Mundial Femenina Sub-20 como campeona vigente. El domingo 1 de septiembre, en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero de Cali, la selección dirigida por Sonia Bermúdez inicia la defensa del título conquistado dos años atrás en Costa Rica y lo hace frente a un adversario que convierte el debut en un examen inmediato de máxima exigencia.

    Estados Unidos no necesita demasiada presentación en esta categoría. Ha participado en todas las ediciones del campeonato, ha levantado el trofeo tres veces y su fútbol juvenil continúa alimentando a una absoluta instalada históricamente entre las mayores potencias del mundo. España representa una irrupción mucho más reciente, pero igualmente contundente: fue subcampeona en 2018, campeona en 2022 y llega a Colombia formando parte de un ecosistema femenino nacional que ha enlazado títulos mundiales en categorías inferiores y en la selección absoluta.

    El sorteo ha colocado a ambas en el Grupo C junto a Paraguay y Marruecos, dentro de un Mundial que estrena formato con 24 selecciones. El aumento de participantes proporciona algo más de margen porque los dos primeros de cada grupo y los cuatro mejores terceros alcanzarán los octavos, pero comenzar ganando continúa teniendo un valor enorme. Especialmente cuando delante aparece el rival más fuerte, al menos sobre el papel, del grupo.

    📰 CONTEXTO ACTUAL | España comienza la defensa de una corona que cambió su lugar en el fútbol juvenil

    El recuerdo de Costa Rica 2022 continúa inevitablemente presente. España realizó entonces un torneo extraordinario, superó una fase de grupos donde compartió camino con Brasil, Costa Rica y Australia y eliminó posteriormente a México y Países Bajos antes de derrotar 3-1 a Japón en la final, con Inma Gabarro y Salma Paralluelo como goleadoras de una noche que entregó a la Rojita su primera Copa del Mundo Sub-20.

    Buena parte de aquella generación ya ha dado pasos hacia niveles superiores, pero cuatro campeonas continúan en la convocatoria de 2024: Silvia Lloris, Maite Zubieta, Julia Bartel y Ornella Vignola. Su presencia ofrece algo especialmente valioso en un torneo juvenil, donde la calidad técnica resulta evidente pero la gestión emocional suele separar a las buenas selecciones de las verdaderamente competitivas.

    El nuevo ciclo también llega respaldado por el éxito continental. El núcleo español consiguió la clasificación mundialista mediante el Europeo Sub-19 de 2023, campeonato que terminó conquistando después de superar a Países Bajos en semifinales y derrotar a Alemania en los penaltis de la final. España, por tanto, no aterriza en Colombia únicamente protegida por el título anterior; llega desde una estructura que lleva varias temporadas acostumbrada a competir por trofeos.

    La última prueba antes del estreno fue especialmente útil. España empató 0-0 frente a la República Popular Democrática de Corea, otra de las grandes escuelas históricas del fútbol femenino juvenil, en un amistoso disputado en Cali bajo temperaturas superiores a los treinta grados y una humedad exigente. Sonia Bermúdez repartió minutos, probó diferentes piezas y pudo medir al grupo ante un rival físico y disciplinado antes de enfrentarse a Estados Unidos.

    🇺🇸 Estados Unidos llega con algo que demostrar después de dos Mundiales decepcionantes

    El peso histórico estadounidense es difícil de igualar. Estados Unidos conquistó este campeonato en 2002, 2008 y 2012, y durante años convirtió la categoría Sub-20 en una auténtica plataforma de lanzamiento hacia la selección absoluta. Futbolistas como Alex Morgan, Sydney Leroux, Crystal Dunn, Julie Ertz, Samantha Mewis, Alyssa Naeher o Sophia Smith pasaron por este escenario antes de establecerse en la élite.

    Sin embargo, los últimos torneos dejaron una herida deportiva importante. Estados Unidos fue eliminado en la fase de grupos de 2018 y volvió a quedarse fuera de las eliminatorias en 2022. Para una selección con semejante tradición, encadenar dos Mundiales sin superar la primera fase convierte Colombia 2024 en una oportunidad de reivindicación.

    El equipo dirigido por Tracey Kevins llega además con una convocatoria especialmente profesionalizada. Ocho de sus 21 jugadoras pertenecen ya a clubes de la NWSL, una cifra récord para una selección estadounidense en un Mundial Sub-20. Claire Hutton acumula una importante cantidad de minutos con Kansas City Current, Savy King compite con Bay FC, Gisele Thompson lo hace con Angel City y Riley Jackson pertenece a North Carolina Courage, mientras Ally Sentnor se ha convertido en una de las jóvenes más interesantes de toda la competición.

    El ciclo estadounidense presenta antes del Mundial un balance de nueve victorias, dos empates y dos derrotas, con 32 goles marcados. El billete para Colombia llegó a través del Campeonato de Concacaf Sub-20 de 2023, donde Estados Unidos goleó durante la primera fase y derrotó a Costa Rica en semifinales antes de caer 2-1 frente a México en la final.

    No llega como campeona continental.

    Pero su potencial sigue siendo enorme.

    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | España quiere que el balón mande; Estados Unidos quiere que el partido corra

    El choque de estilos puede convertir el encuentro en uno de los más atractivos de toda la primera jornada. España tratará de reconocerse mediante la posesión, la asociación corta y una presión agresiva después de pérdida, principios que atraviesan buena parte de las categorías inferiores femeninas del país y que Sonia Bermúdez ha mantenido en la preparación.

    Estados Unidos dispone de herramientas diferentes. Su plantilla combina una enorme potencia física con futbolistas cada vez más preparadas técnicamente y acostumbradas al ritmo profesional. Las estadounidenses pueden presionar arriba, atacar directamente tras recuperación y utilizar los costados para convertir cualquier pérdida española en una transición.

    Ahí estará una de las primeras claves para la Rojita. España no puede confundir tener la pelota con controlar el encuentro. Si las laterales avanzan y el centro del campo pierde un pase interior, las carreras de Ally Sentnor, Jordynn Dudley, Emeri Adames o Maddie Dahlien pueden encontrar demasiados metros.

    La prioridad será crear una buena estructura alrededor del balón. Maite Zubieta puede resultar fundamental como futbolista de equilibrio, mientras Julia Bartel aporta lectura, calidad en espacios reducidos y capacidad para acelerar la posesión cuando detecta una línea de pase vertical.

    España necesita mover a Estados Unidos antes de atacar el espacio. La circulación lateral solamente tendrá sentido si consigue provocar que el bloque norteamericano pierda sus distancias.

    🧠 Bartel y Zubieta contra Hutton y Jackson: el partido puede empezar a decidirse en el centro

    El centro del campo promete un duelo extraordinario. Julia Bartel, ahora perteneciente al Chelsea, es una de las jugadoras con mayor experiencia competitiva de la plantilla española y una de las cuatro supervivientes del Mundial conquistado en 2022. Su capacidad para recibir orientada y jugar entre líneas puede ser decisiva para escapar de la presión estadounidense.

    Maite Zubieta ofrece un perfil complementario. Tiene capacidad para organizar desde una posición más retrasada, proteger la espalda de las interiores y dar continuidad a las posesiones cuando el rival intenta convertir el encuentro en una sucesión de duelos.

    Estados Unidos responde con Claire Hutton, que ya acumula una notable experiencia profesional pese a su juventud, y con futbolistas como Riley Jackson, Yuna McCormack o Ally Lemos. Es un centro del campo con piernas para presionar y suficiente calidad para castigar cuando roba.

    España tendrá que evitar que sus mediocampistas reciban siempre de espaldas. Si consigue superar la primera línea norteamericana mediante una pared o un tercer hombre, aparecerán espacios importantes. Si Estados Unidos obliga a Bartel y Zubieta a jugar permanentemente hacia su propia portería, el encuentro empezará a inclinarse hacia un ritmo más físico.

    ⭐ NOMBRES PROPIOS | Ally Sentnor, el gran foco de una Estados Unidos cada vez más profesional

    Entre todas las futbolistas estadounidenses hay un nombre que llega especialmente señalado: Ally Sentnor. La atacante fue número uno del Draft de la NWSL de 2024 y ya compite regularmente con Utah Royals. Antes del Mundial acumulaba nueve goles con la selección Sub-20, más que cualquier otra futbolista de la convocatoria, y estaba realizando una temporada de enorme crecimiento en el fútbol profesional.

    Sentnor puede jugar desde el costado, aparecer por dentro o bajar para intervenir en la creación. Tiene potencia de disparo, capacidad para conducir y suficiente lectura para detectar rápidamente dónde aparece la ventaja.

    España no puede concederle recepciones limpias cerca de la frontal. Silvia Lloris y el resto de la línea defensiva necesitarán ayudas constantes del centro del campo, especialmente porque concentrar demasiadas jugadoras alrededor de Sentnor puede abrir espacios para Dudley o Adames.

    La amenaza estadounidense no depende de una sola figura. Jordynn Dudley llega después de una extraordinaria temporada universitaria con Florida State, donde fue una de las grandes protagonistas del título nacional, mientras Dahlien posee una velocidad especialmente peligrosa al espacio.

    🇪🇸 Julia Bartel, Silvia Lloris y Maite Zubieta: las futbolistas que saben qué significa ganar este Mundial

    España encuentra su gran capital competitivo en las supervivientes de 2022. Silvia Lloris aporta experiencia defensiva y personalidad; Maite Zubieta proporciona equilibrio en el centro; Julia Bartel puede asumir la creatividad; y Ornella Vignola ofrece desborde y capacidad para atacar zonas interiores.

    Todas conocen ya la presión específica de este torneo.

    Eso puede resultar especialmente importante durante los primeros minutos. El debut mundialista suele estar acompañado por cierta ansiedad, y Estados Unidos intentará aprovechar cualquier imprecisión española para imponer un ritmo altísimo.

    La Rojita también cuenta con una nueva hornada de enorme interés. Lucía Corrales ofrece profundidad y velocidad por banda, Jone Amezaga posee capacidad para atacar el área, Sara Ortega puede participar desde diferentes alturas y futbolistas como Laia Martret, Erika González u Olaya Enrique amplían considerablemente las variantes de Sonia Bermúdez.

    España ha perdido a algunas de las grandes figuras de la generación anterior porque ya han dado el salto, pero no ha perdido su identidad.

    🚑 Estados Unidos llega sin dos piezas importantes del proceso de clasificación

    Tracey Kevins también ha tenido que reconstruir parte de su plantilla durante el ciclo. Lauren Martinho y Onyeka Gamero, ambas importantes durante la clasificación de Concacaf, no forman parte del Mundial debido a graves lesiones de rodilla.

    La ausencia de Gamero tiene peso porque fue la goleadora estadounidense en la final continental contra México, mientras Martinho también participó en el camino clasificatorio. Estados Unidos ha tenido tiempo para encontrar alternativas, pero las dos bajas reducen opciones en una plantilla que, de otro modo, presenta una profundidad enorme.

    La gran noticia positiva para las estadounidenses es precisamente la evolución profesional de muchas de sus futbolistas. Ocho llegan con contratos NWSL y varias ya han acumulado centenares de minutos ante jugadoras adultas, un tipo de experiencia difícil de reproducir en competiciones exclusivamente juveniles.

    España deberá asumir que delante no habrá simplemente una selección físicamente potente.

    Habrá futbolistas acostumbradas a competir a ritmo profesional.

    📌 LADILLO | España todavía no ha derrotado a Estados Unidos en un Mundial de la categoría

    El historial añade un punto especialmente interesante al debut. España y Estados Unidos se habían enfrentado dos veces anteriormente en este campeonato antes de Colombia 2024, y la Rojita todavía no había conseguido ganar.

    El primer precedente llegó en Tailandia 2004, cuando la competición todavía se disputaba como Mundial Sub-19. Estados Unidos se impuso 1-0.

    El segundo es mucho más reciente y guarda un recuerdo especialmente intenso. En el Mundial de Francia 2018, España llegó al último partido del grupo necesitando un empate para clasificarse y se colocó 2-0 mediante Patricia Guijarro y Lucía García. Estados Unidos reaccionó durante los minutos finales con tantos de Sophia Smith y Savannah DeMelo y consiguió el 2-2, aunque el punto no le sirvió para evitar la eliminación.

    España terminó primera de aquel grupo y posteriormente alcanzó la final.

    Estados Unidos se marchó a casa.

    Seis años después vuelven a cruzarse en la primera jornada, pero con los papeles históricos parcialmente invertidos: España llega como campeona mundial y Estados Unidos como una potencia que necesita recuperar su posición entre las mejores.

    🌍 Campeona contra tricampeona: un debut que parece demasiado grande para ser la primera jornada

    La historia del torneo refuerza la dimensión. Estados Unidos posee tres títulos, conseguidos en 2002, 2008 y 2012, y está empatada entre las selecciones más laureadas de la competición. España solamente tiene uno, pero llega con una tendencia completamente opuesta: desde su consolidación en esta categoría ha pasado de los cuartos de 2016 al subcampeonato de 2018 y después al título de 2022.

    En 2024 se produce además una circunstancia simbólica. España llega como el único país que en ese momento ostenta títulos mundiales femeninos recientes en categoría absoluta y en las categorías inferiores de referencia, una consecuencia del enorme crecimiento experimentado por su estructura formativa durante los últimos años.

    Estados Unidos representa la tradición.

    España, el presente.

    Pero ningún título anterior entregará puntos en Cali.

    🔮 PRONÓSTICO | Un estreno de mucho ritmo donde controlar las pérdidas puede decidirlo todo

    El encuentro promete una intensidad muy superior a la habitual para una primera jornada. Estados Unidos dispone de futbolistas capaces de presionar durante muchos metros y querrá impedir que España construya con comodidad desde el comienzo. Sonia Bermúdez deberá encontrar mecanismos para superar esa primera oleada y conseguir que sus jugadoras de mayor talento reciban mirando hacia delante.

    La Rojita debería tener fases de mayor posesión, pero necesitará paciencia. Estados Unidos puede sentirse cómoda sin balón si consigue mantener sus líneas juntas y preparar la transición. El peligro para España estará precisamente en acelerar antes de tiempo, buscando un pase interior cuando todavía no existe suficiente estructura para proteger una posible pérdida.

    Las bandas pueden tener una importancia enorme. Corrales, Amezaga, Vignola o Martret ofrecen perfiles capaces de generar amplitud y profundidad, mientras las norteamericanas poseen laterales y defensoras físicamente preparadas para defender grandes espacios. Cada duelo individual ganado puede alterar la estructura rival y permitir que Bartel aparezca posteriormente por dentro.

    El desgaste también puede influir. Cali presenta unas condiciones de calor y humedad importantes, algo que España ya pudo comprobar en el amistoso frente a Corea del Norte. Presionar sin coordinación bajo esas circunstancias puede terminar pasando factura durante la segunda mitad, por lo que ambos equipos tendrán que elegir perfectamente cuándo acelerar.

    No parece un partido destinado a una dominación absoluta. España posee mayor continuidad en su juego asociativo y llega respaldada por el título, pero Estados Unidos cuenta con potencia, velocidad y una plantilla extraordinariamente profesionalizada. El primer gol puede obligar a cambiar completamente el plan, aunque incluso entonces ninguno de los dos debería perder la paciencia: el nuevo formato ofrece margen y el Mundial acaba de comenzar.

    Cali abre el camino de la campeona con uno de los partidos de mayor prestigio que puede ofrecer el fútbol femenino juvenil. España llega con una estrella sobre la camiseta y una generación que pretende demostrar que Costa Rica 2022 no fue el final de un ciclo, sino la consolidación de una estructura ganadora. Estados Unidos responde con tres títulos, ocho profesionales de la NWSL y una necesidad evidente de recuperar el terreno perdido en los dos últimos Mundiales. Bartel, Zubieta y Lloris conocen el camino hacia la Copa; Sentnor, Hutton y Dudley quieren iniciar uno nuevo. Para ambas, Colombia comienza directamente sin periodo de adaptación.

    1 comentarios

    1. Araceli
      Araceli hace 2 años

      Bueno ganamos!!!!. Hemos empezado con muy buen pié.😊. Buen resumen.