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España Suiza Jornada 2 España 2023/24

    🇪🇸 España vs Suiza 🇨🇭: la campeona del mundo presenta su estrella ante su gente

    España recibe a Suiza en Córdoba después de comenzar la Nations League con una victoria de enorme valor en Suecia. El Nuevo Arcángel será testigo del primer encuentro de las campeonas del mundo en territorio español desde la conquista de Sídney, en una noche que mezcla celebración y exigencia: la carrera hacia París 2024 apenas acaba de empezar y las helvéticas buscan revancha tras el contundente precedente del Mundial.

    La estrella ya está sobre el escudo y ahora llega el momento de enseñarla delante de casa. España vuelve a jugar ante su público por primera vez desde que conquistó el Mundial de Australia y Nueva Zelanda, y el Nuevo Arcángel de Córdoba se prepara para recibir a una selección que solamente unas semanas atrás alcanzó el techo del fútbol internacional.

    El escenario invita a la celebración, pero el calendario obliga a competir. La primera UEFA Women’s Nations League de la historia no concede demasiado margen para recrearse en el pasado y España necesita volver a poner toda su atención sobre el césped después del importantísimo triunfo conseguido cuatro días antes ante Suecia en Gotemburgo.

    Delante aparecerá una Suiza herida. Las helvéticas comenzaron la competición perdiendo por la mínima frente a Italia y llegan a Córdoba sabiendo que otro tropiezo podría complicar enormemente sus opciones de luchar por la primera posición de un grupo especialmente exigente.

    Además, existe un recuerdo demasiado reciente como para ignorarlo. España y Suiza se enfrentaron en los octavos de final del último Mundial y aquel encuentro terminó convirtiéndose en una de las demostraciones futbolísticas más contundentes de la selección española durante todo el campeonato.

    🏆 CONTEXTO ACTUAL: España quiere transformar la euforia en continuidad

    España aterriza en Córdoba después de una victoria cargada de significado. El estreno en la Nations League llevó a las campeonas del mundo hasta Suecia, tercera clasificada del Mundial y una de las selecciones más poderosas de Europa, pero las de Montse Tomé consiguieron imponerse por 2-3 en un partido de máxima dificultad.

    Fue además un encuentro emocionalmente complejo. España llegaba después de varias semanas turbulentas alrededor de la selección, con un cambio de seleccionadora, profundas tensiones institucionales y apenas unos entrenamientos para intentar recuperar la normalidad competitiva.

    La respuesta sobre el césped fue extraordinariamente profesional. España resistió el intercambio contra Suecia, mantuvo su propuesta de fútbol asociativo y terminó encontrando la victoria en el tiempo añadido mediante un penalti transformado por Mariona Caldentey.

    Ese resultado coloca a España con tres puntos después de la primera jornada y refuerza enormemente su candidatura dentro del grupo. Pero la propia naturaleza de la Nations League convierte cada partido en una pequeña final: solamente la primera clasificada obtiene acceso a la fase final y mantiene abierta la ruta hacia los Juegos Olímpicos de París 2024.

    Suiza afronta el encuentro desde la situación contraria. La derrota por 0-1 contra Italia obliga al conjunto de Inka Grings a buscar una respuesta inmediata, especialmente porque perder nuevamente significaría quedarse a seis puntos de España después de solamente dos jornadas.

    🇨🇭 Suiza: necesidad de reaccionar después de un estreno complicado

    El equipo helvético llegó a la Nations League después de completar un Mundial razonablemente positivo. Suiza consiguió superar la fase de grupos sin perder ningún encuentro y sin encajar goles, demostrando una notable capacidad defensiva antes de encontrarse precisamente con España en los octavos de final.

    Aquel enfrentamiento cambió radicalmente el panorama. España consiguió desmontar el bloque suizo desde los primeros minutos, encontró espacios mediante su movilidad interior y terminó firmando un contundente 5-1 que puso fin al recorrido helvético por Australia y Nueva Zelanda.

    Inka Grings tendrá ahora la oportunidad de comprobar cuánto ha aprendido su selección de aquella derrota. Resulta difícil imaginar que Suiza vuelva a conceder tanto espacio entre líneas o permita a España combinar con semejante comodidad alrededor de su área.

    La derrota inicial contra Italia añade urgencia al planteamiento. Suiza no puede limitarse simplemente a resistir durante noventa minutos porque necesita sumar, pero tampoco puede permitir que el partido se rompa demasiado pronto ante una selección española especialmente peligrosa cuando encuentra espacios.

    ⚔️ EL DUELO TÁCTICO: España volverá a atacar un bloque compacto

    La posesión debería volver a pertenecer a España. Montse Tomé mantiene la esencia futbolística de un equipo construido para dominar mediante el balón, reunir centrocampistas en espacios reducidos y atacar a través de una circulación constante hasta encontrar una grieta en la estructura rival.

    Suiza probablemente tratará de evitar precisamente ese escenario. Las helvéticas pueden formar un bloque medio más compacto, proteger los carriles interiores y obligar a España a desplazar el balón hacia las bandas, donde resulta más sencillo utilizar la línea lateral como una ayuda defensiva.

    La paciencia será fundamental. España no debería interpretar cada posesión como una obligación de atacar inmediatamente el área. Mover a Suiza de izquierda a derecha, atraer futbolistas hacia determinados sectores y posteriormente encontrar el cambio de orientación puede acabar generando los metros necesarios.

    Pero existe también una segunda dimensión. Suiza sabe que España utilizará laterales muy ofensivas y acumulará muchas jugadoras por delante del balón. Si consigue recuperar y lanzar rápidamente hacia Ramona Bachmann, Alisha Lehmann o Geraldine Reuteler, pueden aparecer situaciones de transición difíciles de corregir.

    🧠 Aitana y Alexia, el cerebro de la campeona

    Si existe una zona donde España puede imponer una superioridad evidente es el centro del campo. Aitana Bonmatí llega al encuentro convertida en una de las grandes referencias mundiales después de un torneo extraordinario en Australia y Nueva Zelanda.

    Suiza ya conoce perfectamente el peligro que supone. Aitana marcó dos goles en aquel encuentro de octavos y destrozó en numerosas ocasiones la organización defensiva helvética mediante sus recepciones entre líneas y sus cambios de ritmo.

    El problema para cualquier defensa es que perseguirla tampoco garantiza neutralizarla. Aitana se mueve constantemente entre diferentes alturas, aparece junto a la mediocentro para construir y pocos segundos después puede encontrarse pisando el área rival.

    Junto a ella aparece Alexia Putellas, cuya influencia puede continuar creciendo después de un Mundial en el que todavía estaba recuperando sensaciones tras su larga lesión. Alexia aporta pausa, último pase y una enorme capacidad para interpretar espacios que otras futbolistas todavía no han detectado.

    🎯 Teresa Abelleira, la pieza que sostiene todo

    Entre tanto talento ofensivo existe una futbolista cuyo trabajo puede pasar mucho más desapercibido pero resulta fundamental para que España mantenga el equilibrio. Teresa Abelleira se ha convertido en una pieza esencial para organizar la salida de balón y asegurar las coberturas cuando sus compañeras adelantan posiciones.

    Contra un bloque previsiblemente bajo, su capacidad para cambiar la orientación puede resultar especialmente útil. Si Suiza concentra muchas jugadoras alrededor de un costado, Teresa dispone del golpeo necesario para encontrar inmediatamente la banda contraria.

    También posee amenaza desde media distancia, como demostró durante el Mundial. Esa circunstancia obliga a las centrocampistas rivales a abandonar posiciones protegidas para intentar bloquear su disparo, generando espacios que posteriormente pueden aprovechar Aitana o Alexia.

    Su papel será igualmente importante cuando España pierda el balón. Las coberturas por detrás de las laterales y la vigilancia sobre las posibles receptoras suizas decidirán cuánto podrá correr el conjunto helvético.

    ⭐ NOMBRES PROPIOS: Olga, Mariona y una delantera por definir

    Olga Carmona continúa viviendo unas semanas que difícilmente podrá olvidar. Su gol en la semifinal del Mundial contra Suecia y posteriormente el tanto decisivo en la final frente a Inglaterra la han situado definitivamente entre los nombres propios de esta generación.

    Desde el lateral izquierdo proporciona profundidad constante. España puede utilizarla prácticamente como una extremo durante determinadas fases, permitiendo que otra atacante se desplace hacia posiciones interiores y aumentando las dudas de la defensa rival.

    También llega con confianza Mariona Caldentey, autora del penalti que decidió el estreno contra Suecia. Su inteligencia táctica es especialmente valiosa porque puede actuar abierta, bajar a recibir, ocupar posiciones de interior o aparecer directamente alrededor del área.

    Una de las incógnitas estará en la referencia ofensiva elegida por Montse Tomé. Lucía García, Inma Gabarro, Amaiur Sarriegi o incluso diferentes combinaciones sin una delantera centro completamente fija proporcionan perfiles diferentes dependiendo de cómo quiera atacar España.

    🚑 Una convocatoria todavía condicionada por las ausencias

    España afronta esta primera ventana internacional sin algunas de las futbolistas que fueron importantes durante el Mundial. Jenni Hermoso no forma parte de la convocatoria, mientras Salma Paralluelo tampoco está disponible para estos primeros partidos de la competición.

    Tampoco continúan en la concentración Mapi León y Patri Guijarro, que habían sido incluidas inicialmente por Montse Tomé pero abandonaron posteriormente la convocatoria después de las conversaciones mantenidas en los primeros días de concentración.

    Sus salidas provocaron la incorporación de Claudia Florentino y Maite Oroz, aumentando las alternativas de una plantilla que continúa disponiendo de suficiente profundidad para realizar modificaciones respecto al exigente encuentro disputado solamente cuatro días antes en Gotemburgo.

    La gestión física puede adquirir importancia. España viene de un partido de enorme intensidad frente a Suecia y Montse Tomé deberá decidir cuánto rotar sin romper los automatismos de un equipo que apenas ha tenido sesiones de entrenamiento bajo su dirección.

    🇨🇭 Wälti y Bachmann, las referencias de Suiza

    Suiza también dispone de jugadoras acostumbradas al máximo nivel europeo. Lia Wälti es probablemente la figura fundamental para comprender el funcionamiento del equipo helvético, porque combina inteligencia posicional, capacidad para ordenar la posesión y experiencia en encuentros de máxima exigencia.

    Su trabajo será especialmente complicado en Córdoba. España acumula muchas futbolistas alrededor de la zona central y puede obligarla a tomar decisiones constantemente: saltar sobre Aitana puede liberar otra línea de pase, mientras esperar demasiado puede permitirle recibir y girarse.

    Más adelante aparece Ramona Bachmann, una de las grandes figuras históricas del fútbol suizo. Su capacidad técnica, experiencia internacional y facilidad para desplazarse por todo el frente ofensivo permiten que Suiza encuentre una salida incluso cuando está defendiendo durante largos periodos.

    También merecen atención Alisha Lehmann y Geraldine Reuteler, dos futbolistas que pueden aportar velocidad cuando aparezcan transiciones. Suiza probablemente generará menos ataques que España, pero necesitará intentar que cada recuperación se convierta rápidamente en una amenaza.

    📊 DATO CLAVE: apenas 52 días desde el 5-1 del Mundial

    Existe un precedente imposible de separar de esta previa. España y Suiza vuelven a encontrarse solamente unas semanas después de enfrentarse en los octavos de final del Mundial, una circunstancia poco habitual entre dos selecciones que no comparten habitualmente torneos de clasificación.

    Aquel partido del 5 de agosto en Auckland terminó con un contundente 5-1 favorable a España. Aitana Bonmatí marcó dos goles, Alba Redondo amplió la ventaja, Laia Codina también encontró portería después de haber anotado anteriormente en propia puerta y Jenni Hermoso completó el marcador.

    Más importante todavía que el resultado fue la sensación de superioridad española. Suiza había terminado la fase de grupos mundialista sin encajar ningún gol, pero España necesitó apenas unos minutos para desmontar una estructura que hasta entonces parecía prácticamente inexpugnable.

    Ahora el reto helvético consiste en demostrar que aquella tarde fue una excepción y no una diferencia estructural entre ambas selecciones. España, por su parte, intentará evitar precisamente la relajación que puede producir un precedente tan contundente.

    🔥 H2H ESPAÑA–SUIZA: una rivalidad que ha cambiado de dueño

    Los enfrentamientos históricos presentan un balance mucho más equilibrado de lo que podría sugerir la diferencia mostrada en el último Mundial. Antes de este encuentro, España y Suiza se han enfrentado en numerosas ocasiones y las helvéticas han conseguido derrotar a la selección española varias veces.

    Sin embargo, la tendencia reciente ha cambiado notablemente. España llega después de encadenar varias victorias consecutivas ante Suiza y, sobre todo, después de demostrar en Auckland que su crecimiento futbolístico ha modificado profundamente la relación de fuerzas.

    La selección española actual domina mucho mejor los escenarios donde debe llevar la iniciativa. Hace algunos años podía encontrar enormes dificultades ante rivales organizados que protegían su área, mientras que ahora cuenta con muchas más futbolistas capaces de romper esos bloques mediante pase, conducción o disparo exterior.

    Suiza necesita recuperar parte de la incomodidad que históricamente consiguió generar. Permitir que España se instale desde los primeros minutos alrededor de su área puede convertir el partido nuevamente en una cuesta demasiado pronunciada.

    🏟️ Córdoba y el estreno de la estrella en España

    Existe además un componente emocional que no puede medirse mediante estadísticas. Será el primer partido de la selección española en territorio nacional después de conquistar el Mundial, y por primera vez la afición podrá recibir directamente a las nuevas campeonas.

    La estrella situada sobre el escudo adquiere aquí todo su significado. En Suecia ya acompañó a la selección durante el estreno de la Nations League, pero Córdoba representa el primer encuentro donde las futbolistas podrán mostrarla delante de su propia afición.

    Esa energía puede generar un comienzo especialmente intenso por parte de España. Sin embargo, Montse Tomé deberá conseguir que el ambiente festivo no transforme el partido en una sucesión de ataques precipitados.

    El mejor homenaje al Mundial probablemente consistirá en competir con la misma seriedad que permitió conquistarlo. España necesita tres puntos y la Nations League no distingue entre una jornada de celebración y cualquier otra noche de competición.

    🥇 París 2024 convierte cada punto en oro

    La gran dimensión deportiva del torneo aparece detrás de todo. Esta Nations League decide también qué selecciones europeas podrán acompañar a Francia en los Juegos Olímpicos de París 2024, una competición en la que la selección femenina española todavía nunca ha participado.

    Solamente la primera clasificada del grupo avanzará hacia la fase final. Eso multiplica el valor de haber derrotado a Suecia fuera de casa y convierte el encuentro frente a Suiza en una oportunidad magnífica para consolidar aquella victoria.

    España podría cerrar la primera ventana con seis puntos y con dos de sus rivales principales ya enfrentados. Suiza, en cambio, necesita puntuar para evitar que la distancia comience a hacerse difícil de recuperar.

    No estamos, por tanto, ante un simple encuentro posterior al Mundial. El objetivo siguiente ya está perfectamente definido y conduce hacia París.

    🔑 LAS CLAVES DEL PARTIDO

    La primera gran clave será el ritmo de circulación español. Si España mueve lentamente el balón, Suiza tendrá tiempo para reorganizarse y proteger el área; si Aitana, Alexia y Teresa consiguen acelerar los pases entre líneas, las defensoras helvéticas tendrán que tomar decisiones mucho más incómodas.

    También resultará determinante la amplitud. Olga Carmona y la lateral derecha española deberán obligar a Suiza a defender todo el ancho del campo, generando separaciones interiores que puedan aprovechar las centrocampistas.

    La tercera clave estará en las pérdidas. Suiza probablemente dispondrá de pocas oportunidades para correr y precisamente por eso cada transición adquiere mayor importancia. España debe impedir que una posesión aparentemente controlada termine exponiendo a sus centrales ante Bachmann o Lehmann.

    Finalmente aparecerá la paciencia. El recuerdo del 5-1 mundialista puede crear la expectativa de otra victoria sencilla, pero cada partido parte de cero. España tendrá que construir su superioridad nuevamente y no confiar en que el precedente marque goles por sí mismo.

    🔮 PRONÓSTICO: España llevará el peso, pero Suiza llegará con la lección aprendida

    Todo apunta hacia un partido donde España asumirá claramente la iniciativa y Suiza tratará de construir un encuentro mucho más cerrado que aquel de Auckland. El conjunto de Inka Grings conoce perfectamente las consecuencias de conceder espacios a las campeonas del mundo y probablemente priorizará la protección de los carriles interiores.

    La gran pregunta será cuánto tiempo necesitará España para encontrar grietas. Aitana, Alexia y Teresa proporcionan suficiente talento para mover prácticamente cualquier defensa, pero la acumulación de minutos después del esfuerzo de Suecia y el escaso tiempo de trabajo con Montse Tomé pueden influir en determinados momentos.

    Suiza dispone además de suficiente calidad para castigar cualquier exceso de confianza. Wälti puede ordenar una transición, Bachmann inventar una acción individual y Lehmann o Reuteler aprovechar metros si España pierde el equilibrio.

    Pero esta noche posee una dimensión especial para las locales. No solamente se trata de continuar liderando la Nations League ni de acercarse un poco más al sueño olímpico. España vuelve a casa convertida en campeona del mundo y Córdoba será el primer escenario nacional que contemple la estrella conquistada en Sídney.

    La fiesta estará en las gradas, pero sobre el césped habrá competición. España quiere demostrar que conquistar el mundo no fue el final del camino; Suiza pretende demostrar que aquel 5-1 solamente pertenece al pasado. Entre ambos objetivos aparecen tres puntos que pueden resultar fundamentales cuando llegue el momento de hacer las cuentas rumbo a París.

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