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Copa del Rey 2023-24
🏆 Mallorca – Girona: Son Moix pone a prueba al líder en una noche sin margen de error El Mallorca recibe al sorprendente líder de LaLiga en unos cuartos de final a partido único que enfrentan la solidez y el oficio del equipo de… Leer menos
🏆 Mallorca – Girona: Son Moix pone a prueba al líder en una noche sin margen de error
El Mallorca recibe al sorprendente líder de LaLiga en unos cuartos de final a partido único que enfrentan la solidez y el oficio del equipo de Javier Aguirre con el fútbol vertical, asociativo y atrevido del Girona de Míchel. Una plaza en semifinales convierte Son Moix en territorio de máxima tensión.
🌍 CONTEXTO: la Copa enfrenta dos temporadas que avanzan a velocidades muy diferentes
Mallorca y Girona llegan a los cuartos desde realidades prácticamente opuestas, pero la Copa elimina cualquier distancia construida durante meses. No existen puntos, clasificación ni partido de vuelta. Noventa minutos —o algo más si fuera necesario— separan a uno de ellos de las semifinales.
El Mallorca atraviesa una temporada complicada en LaLiga. El equipo de Javier Aguirre ocupa la decimoquinta posición con 20 puntos después de veintiuna jornadas y todavía necesita seguir acumulando resultados para construir una distancia verdaderamente cómoda respecto a la zona de descenso.
Su último partido dejó, al menos, una sensación positiva. Perdía 1-0 frente al Villarreal hasta el tiempo añadido, cuando Javi Llabrés apareció para firmar el empate. Un punto rescatado en el último suspiro siempre ayuda emocionalmente antes de una eliminatoria donde cada detalle puede resultar definitivo.
La Copa ha contado una historia completamente distinta. Los bermellones han superado cuatro rondas sin recibir un solo gol: 0-4 al Boiro, 0-3 al Valle de Egüés, 0-3 al Burgos y 0-1 al Tenerife después de una prórroga exigente en el Heliodoro Rodríguez López.
Once tantos marcados y ninguno encajado convierten el recorrido mallorquinista en uno de los más sólidos del torneo. Hasta ahora, además, todas las eliminatorias se disputaron como visitante. Son Moix aparece por primera vez justo cuando el premio adquiere verdadera dimensión histórica.
El Mallorca no alcanza unas semifinales desde la temporada 2008/09. Han pasado quince años desde aquella eliminatoria frente al Barcelona. Para un club cuya única Copa del Rey llegó en 2003, la oportunidad de regresar a la penúltima ronda convierte esta noche en algo mucho mayor que otro partido.
Enfrente aparece el equipo revelación del fútbol español. Girona lidera LaLiga con 52 puntos después de veintiuna jornadas y solamente ha perdido un partido liguero. El proyecto de Míchel ha dejado de ser una sorpresa pasajera para convertirse en una candidatura legítima a competir entre los grandes.
Su último aviso fue rotundo. Sevilla se adelantó en Montilivi, pero Artem Dovbyk respondió mediante tres goles entre los minutos 13 y 19. Tsygankov y Stuani completaron posteriormente un 5-1 que volvió a exhibir la extraordinaria facilidad goleadora de los catalanes.
🌍 El Girona quiere añadir la Copa a una temporada ya histórica
El camino rojiblanco también ha tenido enorme producción ofensiva. Girona derrotó 1-2 al San Roque de Lepe, 2-5 al Orihuela, 0-2 al Elche y 3-1 al Rayo Vallecano. Doce goles en cuatro rondas confirman que Míchel tampoco interpreta la Copa como territorio para especular.
La posibilidad de alcanzar por primera vez unas semifinales del torneo añade todavía más atractivo. Girona ya está haciendo historia en Liga, pero convertir ese crecimiento en una candidatura real a levantar un título supondría otro paso dentro de una temporada que continúa superando expectativas.
Míchel ha insistido, sin embargo, en huir de cualquier euforia. Mallorca juega en casa, domina determinados registros físicos y dispone de futbolistas capaces de convertir un partido en una sucesión de duelos. El líder de Liga deberá demostrar que también sabe sobrevivir cuando el fútbol deja de ser cómodo.
♟️ EL DUELO TÁCTICO: el Mallorca quiere quitar velocidad al equipo más vertiginoso del campeonato
La gran pregunta gira alrededor del ritmo. Girona necesita circulación, movilidad y ataques donde diferentes futbolistas intercambian posiciones constantemente. Mallorca buscará exactamente lo contrario: reducir espacios, cerrar el carril central y obligar a los visitantes a progresar mediante caminos mucho más previsibles.
Aguirre puede construir nuevamente una línea de cinco cuando el rival tenga la pelota. Raíllo, Valjent y Copete ofrecen capacidad aérea y agresividad dentro del área, mientras Gio González y Jaume Costa o Toni Lato deberán controlar la amplitud que generan los laterales del Girona.
Aleix García es probablemente el futbolista que Mallorca necesita desconectar primero. El capitán gerundense organiza desde zonas relativamente retrasadas, cambia orientaciones y detecta rápidamente dónde aparece el hombre libre. Permitirle recibir sin presión equivaldría a dejar que Girona decida constantemente por dónde quiere atacar.
Samu Costa, Omar Mascarell y Antonio Sánchez pueden convertirse en piezas fundamentales para impedirlo. El Mallorca necesita un mediocampo muy estrecho, preparado para cerrar los pases interiores y agresivo sobre las segundas jugadas. Cada recuperación debe servir además para evitar un nuevo ataque inmediato.
Porque uno de los grandes peligros del Girona aparece precisamente después de perder. El equipo de Míchel presiona rápidamente alrededor del balón y consigue convertir muchas recuperaciones altas en ocasiones antes de que la defensa rival pueda reorganizarse.
Mallorca deberá decidir entonces si intenta salir jugando o utiliza directamente a sus delanteros. Frente a una presión tan coordinada, buscar a Cyle Larin, Abdón Prats o Muriqi mediante envíos más largos puede funcionar como mecanismo para saltar varias líneas con una sola acción.
♟️ Muriqi, Larin y Abdón atacan una defensa del Girona llena de problemas
La enfermería visitante añade una variable muy importante. Juanpe se lesionó frente al Sevilla y estará varias semanas fuera, David López tampoco está disponible y Eric García viaja entre dudas físicas. Míchel llega al encuentro con su eje defensivo especialmente condicionado.
Eso puede invitar al Mallorca a ser más agresivo de lo habitual. Cyle Larin posee velocidad para atacar la espalda, Abdón ofrece juego de área y Vedat Muriqi acaba de reaparecer después de su lesión, aportando una referencia aérea que cambia completamente la naturaleza de los ataques.
El kosovar todavía necesita recuperar ritmo, pero solamente su presencia obliga al adversario a defender de manera diferente. Cada centro lateral, balón parado o envío directo puede convertirse en una disputa donde Mallorca dispone de una superioridad física difícil de igualar.
Raíllo añade otra amenaza en la estrategia. Girona concede pocos minutos de iniciativa al rival cuando controla la pelota, pero un córner no necesita posesiones largas. Aguirre sabe que una falta lateral puede tener exactamente el mismo valor que una combinación de veinte pases.
♟️ Savinho y Yan Couto amenazan los costados bermellones
Girona intentará llevar el encuentro hacia las bandas para desmontar el bloque local. Savinho ofrece desequilibrio por la izquierda, mientras Yan Couto puede aparecer constantemente desde la derecha y transformar la estructura ofensiva en una línea de cinco jugadores.
El brasileño Savinho atraviesa una temporada extraordinaria. Puede recibir pegado a la cal, atacar al lateral en uno contra uno o conducir hacia dentro. Si el Mallorca necesita enviar una segunda ayuda continuamente, comenzarán a aparecer espacios alrededor de Iván Martín y Aleix García.
Tsygankov proporciona otro registro. Su zurda permite recibir hacia dentro y buscar disparo o último pase. La movilidad del ucraniano puede obligar a los centrales mallorquinistas a abandonar zonas donde normalmente prefieren permanecer protegidos.
Miguel Gutiérrez completa ese sistema mediante incorporaciones desde posiciones muy interiores. No actúa como un lateral tradicional y su capacidad para aparecer en mediocampo genera superioridades difíciles de seguir. Dani Rodríguez o Antonio Sánchez tendrán que interpretar constantemente quién debe perseguirlo.
⭐ NOMBRES PROPIOS: Dovbyk llega lanzado y Muriqi vuelve justo a tiempo
Artem Dovbyk aterriza en Mallorca como uno de los delanteros más en forma del campeonato. Su hat-trick frente al Sevilla necesitó apenas seis minutos y confirmó una combinación de potencia, velocidad y remate que está convirtiendo al ucraniano en una amenaza permanente.
Su duelo contra Raíllo puede representar una de las grandes batallas de la noche. El central mallorquinista disfruta defendiendo contactos, centros y balones aéreos, pero Dovbyk añade algo especialmente peligroso: puede atacar también los espacios cuando la defensa adelanta metros.
Cristhian Stuani ofrece una alternativa extraordinaria. El veterano uruguayo ha sido el delantero principal del Girona durante esta Copa y marcó dos veces frente al Orihuela y otras dos ante el Rayo. Pocos suplentes proporcionan semejante garantía cuando un partido necesita gol.
Savinho llega como otra de las grandes revelaciones. Su capacidad de desequilibrio permite al Girona ganar metros sin necesidad de asociaciones complejas. En una eliminatoria cerrada, superar a un defensor mediante una acción individual puede abrir un escenario que hasta entonces parecía perfectamente controlado.
Aleix García representa, sin embargo, el corazón del proyecto. Regresa después de perderse por sanción el último partido liguero y su presencia debería mejorar considerablemente la organización visitante. Mallorca necesita impedir que convierta cada posesión en un ejercicio de paciencia alrededor de su área.
Yangel Herrera también ha recuperado protagonismo después de sus problemas físicos. Su capacidad para llegar desde segunda línea añade otra preocupación, especialmente cuando Dovbyk fija a los centrales y Savinho obliga a la defensa a desplazarse hacia un costado.
En el Mallorca, Vedat Muriqi vuelve en el momento justo. Reapareció ante Villarreal después de dos meses fuera y todavía necesita recuperar su mejor condición, pero su mera presencia devuelve al equipo una de sus identidades ofensivas más reconocibles.
Cyle Larin ha aumentado progresivamente su influencia mientras faltaba el kosovar. Su velocidad proporciona una profundidad distinta y puede ser especialmente valiosa ante un Girona acostumbrado a instalar muchos jugadores en campo contrario.
Abdón Prats merece también un lugar importante. Marcó el gol decisivo en Tenerife durante la prórroga y mantiene una relación especial con la Copa. Su capacidad para aparecer dentro del área lo convierte en una solución perfectamente válida si Aguirre necesita aumentar el volumen ofensivo.
Dani Rodríguez ofrece oficio, llegada y conocimiento de este tipo de encuentros. Puede partir desde banda o aparecer más cerca de los delanteros. En un partido donde Mallorca quizá disponga de menos posesión, aprovechar correctamente cada transición dependerá muchas veces de su primera decisión.
🚑 Girona llega especialmente castigado en el centro de la defensa
Las bajas visitantes se concentran en una zona delicadísima. Juanpe sufrió una lesión en el sóleo frente al Sevilla y estará unas tres semanas fuera. David López continúa lesionado y Toni Villa tampoco está disponible.
Eric García ha entrado en la convocatoria, aunque Míchel reconoce que existe riesgo físico y su participación sigue rodeada de dudas. Eso puede obligar a Daley Blind a liderar una defensa acompañada por Arnau Martínez o incluso algún joven con menos experiencia.
Antal Yaakobishvili aparece como una posibilidad después de sustituir a Juanpe frente al Sevilla. Míchel confía en el canterano, pero disputar unos cuartos de final en Son Moix frente a delanteros tan físicos supone un contexto considerablemente más exigente.
Mallorca llega mucho más estable físicamente. Aguirre ha asegurado que su plantilla ha podido gestionar correctamente las cargas y Muriqi acaba de regresar. Tener tres delanteros de perfiles diferentes proporciona al técnico mexicano herramientas suficientes para modificar el encuentro.
📚 HISTORIAL: el 5-3 de Montilivi todavía está demasiado reciente
Los dos equipos ya se han enfrentado esta temporada y aquel partido ofrece una advertencia enorme para el Mallorca. El 23 de septiembre, los bermellones se adelantaron muy pronto mediante un penalti transformado por Muriqi, pero Girona respondió mediante una auténtica avalancha.
David López, Dovbyk, Iván Martín y Yangel Herrera colocaron un 4-1 antes del descanso. Savinho añadió el quinto durante la segunda mitad, mientras Abdón Prats redujo posteriormente diferencias con dos goles para establecer el definitivo 5-3.
Aguirre ha reconocido que aquella experiencia está muy presente. Mallorca sabe que no puede conceder al Girona espacios entre líneas ni permitir que acumule ataques consecutivos, porque pocos equipos en España castigan actualmente cada desajuste con semejante velocidad.
La Copa ofrece también un antecedente curioso y muy lejano. Ambos clubes solamente se habían enfrentado una vez en esta competición antes de esta eliminatoria, durante la temporada 1948/49, y Girona se impuso entonces por 4-2.
📊 DATO CLAVE: once goles y ninguna concesión en el camino mallorquinista
Si existe una estadística capaz de resumir la candidatura del Mallorca es su portería. Cuatro partidos, cuatro victorias, once goles marcados y ninguno recibido. Boiro, Valle de Egüés, Burgos y Tenerife fueron incapaces de superar al conjunto de Aguirre.
El desafío cambia radicalmente ahora. Girona ha marcado doce tantos durante su propio recorrido copero y llega después de hacer cinco al Sevilla en Liga. La mejor defensa de esta Copa se encuentra, por tanto, con uno de los ataques más productivos del fútbol español.
Existe también una cifra histórica que aumenta la dimensión del encuentro: Mallorca lleva quince años sin disputar unas semifinales. La última aparición llegó en 2009. Girona, por su parte, busca alcanzar por primera vez esa ronda y continuar ampliando los límites de la mejor temporada de su historia reciente.
Son Moix acoge así algo más que unos cuartos. Para Mallorca representa la posibilidad de recuperar una tradición copera que culminó con el título de 2003. Para Girona, otra frontera que derribar dentro de una campaña donde cada mes parece ofrecer un nuevo récord.
🔮 CONCLUSIÓN: la lógica pertenece al Girona, pero la noche pertenece a Son Moix
Girona parte como favorito por juego, clasificación y momento ofensivo. Liderar LaLiga después de veintiuna jornadas no puede interpretarse ya como casualidad. El equipo de Míchel ha demostrado que puede dominar mediante posesión, transiciones y una enorme variedad de recursos ofensivos.
Mallorca posee, sin embargo, exactamente aquello que necesita un equipo inferior en una eliminatoria única: estadio, solidez, juego aéreo y delanteros capaces de aprovechar situaciones aisladas. No necesita dominar durante noventa minutos; necesita impedir que Girona domine durante demasiado tiempo.
Aguirre buscará reducir el número de posesiones limpias visitantes, aumentar los contactos y convertir cada balón parado en una amenaza. Cuanto más incómodo sea el partido, mayores serán las posibilidades de que Son Moix empiece a jugar también su propia eliminatoria.
Míchel necesita aceptar esa incomodidad sin abandonar la identidad que ha llevado al Girona hasta el liderato. Circular rápido, mantener amplitud y encontrar a Aleix García son las herramientas para evitar que el encuentro derive hacia una sucesión interminable de duelos físicos.
El primer gol puede modificar completamente el escenario. Una ventaja mallorquinista permitiría cerrar todavía más espacios y atacar mediante transiciones. Si golpea primero Girona, el conjunto local tendrá que adelantar líneas y aparecerán territorios ideales para Savinho, Dovbyk y Tsygankov.
La profundidad de los banquillos también puede ser decisiva. Aguirre dispone de Muriqi, Larin y Abdón para cambiar la referencia ofensiva; Míchel puede utilizar a Dovbyk o Stuani dependiendo de quién comience, además de Portu, Pablo Torre y Valery para aumentar el ritmo.
Son Moix recibe finalmente a dos equipos que persiguen la historia desde lugares completamente diferentes. Mallorca quiere regresar a unas semifinales quince años después. Girona intenta llevar todavía más lejos una temporada que ya desafía cualquier previsión.
La clasificación convierte al Girona en favorito; la Copa recuerda que eso no garantiza absolutamente nada. Noventa minutos, una defensa mallorquinista todavía imbatida en el torneo y el ataque más atrevido del momento frente a frente. La semifinal espera y la moneda vuelve a quedar en el aire.
Copa del Rey 2023-24

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