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España Croacia Jornada 1 Alemania 2024

🔥 España y Croacia abren el grupo de la muerte: Berlín mide dos formas de aspirar a Europa La Roja inicia su camino hacia una cuarta Eurocopa frente a una Croacia curtida en las grandes batallas. Rodri y Pedri desafían al histórico centro del… Leer más Leer menos

🔥 España y Croacia abren el grupo de la muerte: Berlín mide dos formas de aspirar a Europa

La Roja inicia su camino hacia una cuarta Eurocopa frente a una Croacia curtida en las grandes batallas. Rodri y Pedri desafían al histórico centro del campo de Modrić, Kovačić y Brozović en un estreno que puede marcar desde el primer día el destino del temible Grupo B.

🏆 CONTEXTO | No hay margen para entrar despacio en el torneo

España comienza la Eurocopa de Alemania enfrentándose directamente a uno de esos rivales que obligan a entrar en competición desde el primer minuto. Croacia espera en el Olympiastadion de Berlín, precisamente el escenario donde se disputará la final, dentro de un Grupo B que también incluye a Italia y Albania.

El formato permite cierto margen de recuperación, pero comenzar bien adquiere enorme importancia dentro de una sección tan exigente. España y Croacia saben que después aparecerá la vigente campeona italiana, por lo que cualquier tropiezo inicial puede convertir las siguientes jornadas en partidos cargados de urgencia y cálculos clasificatorios.

La selección de Luis de la Fuente llega a Alemania después de completar una fase de clasificación muy convincente. España terminó primera del Grupo A con 21 puntos, siete victorias en ocho partidos, 25 goles marcados y solamente cinco recibidos. La única derrota llegó en Glasgow frente a Escocia durante los primeros meses del nuevo proyecto.

Desde entonces, el equipo ha evolucionado considerablemente. De la Fuente conquistó la Nations League de 2023 precisamente derrotando a Croacia en la final y ha ido construyendo una selección menos obsesionada con monopolizar la posesión, más vertical y mucho más predispuesta a utilizar la velocidad de sus extremos.

Las últimas pruebas antes del torneo dejaron además cifras ofensivas llamativas. España goleó 5-0 a Andorra y 5-1 a Irlanda del Norte, con Mikel Oyarzabal firmando cuatro tantos entre ambos amistosos. El nivel de los rivales obliga a relativizar los marcadores, pero las sensaciones ofensivas han sido positivas.

Croacia aterriza con una dinámica igualmente estimulante. El conjunto de Zlatko Dalić derrotó 3-0 a Macedonia del Norte y posteriormente consiguió un prestigioso triunfo por 1-2 ante Portugal en Lisboa. Los balcánicos encadenan seis encuentros sin perder y vuelven a presentarse en un gran torneo rodeados por esa incómoda etiqueta de rival que nunca desaparece.

Su clasificación fue menos dominante que la española. Croacia terminó segunda del Grupo D con 16 puntos, uno menos que Turquía, después de cinco victorias, un empate y dos derrotas. Pasó por momentos delicados tras caer consecutivamente ante Turquía y Gales, pero volvió a responder cuando su presencia en Alemania comenzó a peligrar.

♟️ EL DUELO TÁCTICO | Rodri contra el imperio de Modrić

El centro del campo promete convertirse en el gran territorio de batalla. España dispone probablemente del mejor mediocentro posicional del torneo en Rodri, mientras Croacia conserva una sociedad que ha definido toda una generación: Luka Modrić, Marcelo Brozović y Mateo Kovačić vuelven a reunirse para intentar gobernar otro gran escenario internacional.

Rodri será el punto desde el que se articule prácticamente todo el juego español. Su capacidad para ofrecer salida, girar la orientación y proteger las pérdidas permite que los interiores se sitúen mucho más arriba. Croacia intentará impedirle recibir con comodidad porque cada balón limpio que pasa por sus botas acerca a España varios metros hacia Livaković.

La gran diferencia respecto a otras versiones recientes de La Roja aparece en las bandas. Luis de la Fuente quiere amplitud y desequilibrio. Nico Williams por izquierda y Lamine Yamal por derecha pueden obligar a la defensa croata a estirarse horizontalmente, creando espacios interiores que Pedri, Fabián Ruiz o Dani Olmo puedan aprovechar.

Ese plan supone una amenaza especialmente interesante ante unos laterales croatas acostumbrados también a avanzar. Joško Gvardiol puede partir desde la izquierda y Josip Stanišić desde la derecha, pero ambos tendrán que medir sus incorporaciones. Perder el balón con Nico o Lamine preparados para correr puede generar una transición española inmediata.

España tampoco quiere limitarse a mover la pelota. El equipo de De la Fuente presiona con agresividad después de pérdida y pretende recuperar muy cerca del área contraria. Morata inicia muchas de esas persecuciones, mientras los extremos saltan sobre laterales y Rodri protege la espalda del bloque para impedir una salida sencilla.

Ahí aparece uno de los mayores talentos croatas: superar presiones mediante centrocampistas capaces de jugar rodeados. Modrić y Kovačić pueden recibir bajo acoso, girarse y conducir hasta eliminar una línea entera. España necesitará coordinar muy bien sus saltos porque presionar a medias puede ser incluso más peligroso que esperar.

Croacia intentará bajar las revoluciones. Su escenario favorito no parece un intercambio constante de transiciones, sino un encuentro donde pueda administrar la pelota, juntar pases y obligar a España a correr detrás de ella. Modrić entiende perfectamente cuándo acelerar y cuándo convertir varios minutos en una sucesión de posesiones aparentemente inofensivas.

Brozović ocupará la base de ese triángulo y tendrá una tarea especialmente delicada con Pedri. El canario puede comenzar como interior pero aparecer continuamente entre la línea croata de centrocampistas y defensas. Si recibe de cara en esa zona, España tendrá capacidad para encontrar rápidamente a Morata o activar los extremos.

El delantero español puede resultar fundamental atacando la espalda de los centrales. Croacia posee defensores poderosos, pero España necesita evitar que su nueve se convierta únicamente en una referencia para centros. Los desmarques diagonales de Morata pueden abrir pasillos para las llegadas de Pedri, Fabián o los extremos desde segunda línea.

Croacia responderá con un frente ofensivo menos definido pero muy experimentado. Kramarić puede abandonar posiciones de delantero para asociarse, Budimir ofrece poderío aéreo y Lovro Majer añade calidad desde la derecha. Si España defiende demasiado arriba, las diagonales hacia los costados pueden obligar a Carvajal y Cucurella a correr hacia su propia portería.

🌟 NOMBRES PROPIOS | Lamine amenaza un récord y Modrić desafía al tiempo

Lamine Yamal concentra inevitablemente buena parte de las miradas españolas. Si participa frente a Croacia, el extremo del Barcelona se convertirá con 16 años en el futbolista más joven de la historia en disputar una Eurocopa. Pero el interés deportivo supera ampliamente cualquier récord relacionado con su documento de identidad.

Su capacidad para recibir abierto, atraer varios defensores y producir ventajas mediante regate puede resultar decisiva frente a un bloque croata que pretende permanecer compacto. Lamine posee además algo especialmente valioso en partidos cerrados: puede fabricar una ocasión donde aparentemente no existe ninguna ventaja previa para el atacante.

Nico Williams ofrece una amenaza equivalente por el otro perfil. El extremo del Athletic proporciona profundidad, velocidad y capacidad para superar laterales desde fuera. España llevaba años buscando recuperar una verdadera amenaza individual por ambos costados, y De la Fuente parece dispuesto a convertir esa característica en uno de los pilares de su propuesta.

En el centro aparece Pedri. Sus últimas temporadas han estado condicionadas por diferentes problemas físicos, pero llega disponible y con la posibilidad de recuperar un protagonismo enorme. España necesita su imaginación para conectar las posesiones de Rodri con los últimos metros, especialmente frente a un centro del campo croata que concede muy pocos pases sencillos.

Álvaro Morata afronta el torneo como capitán y principal delantero. Su movilidad encaja especialmente bien con los extremos españoles, aunque llega acompañado por una competencia considerable. Oyarzabal ha marcado cuatro goles en los dos últimos amistosos y ofrece a De la Fuente una variante capaz de modificar rápidamente la estructura ofensiva.

La principal ausencia española será Aymeric Laporte. El central arrastra molestias y De la Fuente ha confirmado que no será utilizado en el estreno por precaución. Robin Le Normand parece fijo en el eje, mientras Nacho y Dani Vivian compiten por acompañarlo en una defensa que tendrá enfrente atacantes muy experimentados.

Croacia vuelve a mirar inevitablemente hacia Luka Modrić. A sus 38 años, el capitán afronta otra Eurocopa después de una carrera internacional extraordinaria. Su influencia ya no depende de recorrer enormes cantidades de terreno, sino de decidir constantemente dónde debe circular el balón y a qué velocidad necesita jugar su equipo.

A su lado, Kovačić llega después de conquistar la Premier League con el Manchester City y Gvardiol ha cerrado la temporada convertido en una pieza importantísima para Guardiola. Croacia mezcla así la experiencia de su generación histórica con futbolistas plenamente acostumbrados a competir cada semana al máximo nivel europeo.

Ivan Perišić supone otra historia especial. El veterano atacante ha conseguido regresar después de una grave lesión de rodilla sufrida meses atrás y forma parte del grupo, aunque su capacidad para aguantar un encuentro completo todavía genera interrogantes. Su experiencia y agresividad ofensiva pueden convertirlo en un recurso valiosísimo desde el banquillo.

📚 HISTORIAL | Una rivalidad moderna llena de capítulos memorables

España y Croacia llegan a Berlín después de haberse enfrentado diez veces, con cinco victorias españolas, tres croatas y dos empates. Pero la frecuencia reciente resulta todavía más llamativa: esta será la cuarta Eurocopa consecutiva en la que sus caminos vuelven a cruzarse, convirtiendo el enfrentamiento en un pequeño clásico continental.

En la Eurocopa de 2012, España derrotó 1-0 a Croacia mediante un gol tardío de Jesús Navas en un encuentro extremadamente cerrado. Cuatro años después llegó la respuesta balcánica: Croacia remontó el tanto inicial de Morata y ganó 2-1 gracias a Perišić, quedándose además con el primer puesto del grupo.

El duelo más espectacular llegó en los octavos de la Eurocopa 2020. España llegó a colocarse 3-1, Croacia empató con dos tantos en el tramo final y la eliminatoria necesitó una prórroga. Morata y Oyarzabal terminaron resolviendo un extraordinario 5-3 que todavía permanece como uno de los partidos más recordados de aquel torneo.

El precedente más cercano posee incluso mayor importancia. Croacia y España disputaron la final de la Nations League en junio de 2023 y permanecieron 0-0 durante 120 minutos. Unai Simón detuvo dos lanzamientos en la tanda y Dani Carvajal marcó el penalti que entregó a España el primer título de la etapa De la Fuente.

📊 DATO CLAVE | Cuatro Eurocopas consecutivas cruzando sus caminos

Pocas parejas de selecciones pueden presumir de semejante continuidad. España y Croacia se han encontrado en las Eurocopas de 2012, 2016 y 2020, y ahora vuelven a hacerlo en 2024. España ganó dos de aquellos tres partidos; Croacia se impuso en el restante, siempre dentro de encuentros con consecuencias importantes.

Existe otro dato que resume la capacidad croata para competir cuando llegan las grandes citas. Desde 2018, el país balcánico ha sido subcampeón y tercero del mundo, además de finalista de la Nations League. Una selección de poco más de tres millones y medio de habitantes ha convertido la supervivencia en torneos en una auténtica especialidad.

🔮 CONCLUSIÓN | El primer partido ya parece una eliminatoria

España llega con argumentos suficientes para asumir ligeramente el favoritismo. Posee juventud, velocidad en las bandas, probablemente el mejor mediocentro del duelo y una propuesta que durante los últimos meses ha ganado verticalidad. Sin embargo, delante aparece precisamente uno de los rivales menos recomendables para dejarse llevar por las sensaciones previas.

Croacia ha construido su prestigio castigando a quienes confunden veteranía con decadencia. Modrić, Brozović y Kovačić continúan sabiendo manejar escenarios de máxima presión, mientras Gvardiol representa la renovación de un equipo que combina generaciones sin perder su personalidad. Si consigue controlar el ritmo, puede desesperar a España durante largos periodos.

La clave estará probablemente en qué selección consigue sacar al rival de su zona de confort. España quiere amplitud, presión y aceleraciones de Nico y Lamine; Croacia desea posesiones maduras y un encuentro decidido por la precisión. El equipo que consiga imponer ese idioma tendrá mucho terreno avanzado hacia los primeros tres puntos.

También habrá que gestionar el peso del grupo. Italia espera pocos días después y Albania ha demostrado suficiente competitividad durante la clasificación para no aceptar el papel de simple comparsa. Empezar perdiendo obligaría a cualquiera de estos dos aspirantes a afrontar inmediatamente el resto de la fase con una presión considerable.

Berlín ofrece así un estreno con aroma de ronda eliminatoria. España busca demostrar que posee argumentos para perseguir una cuarta corona continental; Croacia quiere extender otra vez una generación irrepetible. Juventud contra experiencia, velocidad contra pausa y dos selecciones que se conocen demasiado bien para esconder sus intenciones.

No parece un partido destinado a resolverse desde la prudencia absoluta. Existe demasiado talento en ambos centros del campo y demasiada capacidad para castigar cualquier pérdida. España y Croacia inauguran su Eurocopa sabiendo que el torneo acaba de comenzar, pero también que este primer golpe puede resonar durante todo el verano.

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