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Real Sociedad Athletic Semifinal · Vuelta Copa del Rey 2025-26

🔥 Real Sociedad – Athletic Club: Anoeta decide un derbi con una final esperando al otro lado La Real Sociedad recibe al Athletic Club con el 0-1 conseguido en San Mamés y noventa minutos por delante para regresar a una final de Copa cinco… Leer más Leer menos

🔥 Real Sociedad – Athletic Club: Anoeta decide un derbi con una final esperando al otro lado

La Real Sociedad recibe al Athletic Club con el 0-1 conseguido en San Mamés y noventa minutos por delante para regresar a una final de Copa cinco años después. Los rojiblancos necesitan ganar en territorio enemigo y llegan obligados a atacar, mientras Anoeta se prepara para convertir la mínima ventaja txuri-urdin en una batalla emocional.

🌍 CONTEXTO: un gol separa a la Real de Sevilla y obliga al Athletic a reaccionar

Tres semanas después, el derbi vasco vuelve a ocupar el centro de la Copa del Rey. La Real Sociedad llega con una ventaja mínima pero valiosísima después de ganar 0-1 en San Mamés, mientras el Athletic necesita vencer por un gol para forzar la prórroga y por dos para clasificarse directamente.

La ida dejó una sensación especialmente favorable para el equipo de Pellegrino Matarazzo. El marcador permaneció cerrado durante más de una hora, pero la Real consiguió generar las ocasiones más claras y obligó a Alex Padilla a realizar varias intervenciones importantes para mantener vivo al Athletic.

El gol llegó en el minuto 62. Carlos Soler encontró una línea de pase, Gonçalo Guedes atacó el espacio y Beñat Turrientes terminó culminando la acción para colocar el 0-1. Athletic reaccionó mediante los cambios, especialmente con Nico Williams, pero no logró encontrar el empate.

La diferencia es pequeña y eso mantiene absolutamente abierta la eliminatoria. Un gol rojiblanco devuelve todo al punto de partida. Pero el escenario ahora pertenece a la Real, que tendrá Anoeta detrás y puede administrar tiempos sin la obligación de perseguir el resultado desde el primer minuto.

El conjunto donostiarra llega además después de una victoria importante en Mallorca. Carlos Soler marcó el único gol y la Real completó una actuación sólida, controlando bien la segunda mitad y recuperando sensaciones después del accidentado empate 3-3 contra el Real Oviedo.

Matarazzo ha conseguido transformar significativamente al equipo desde su llegada. La Real presenta una estructura más agresiva, intenta recuperar arriba y dispone de numerosos futbolistas capaces de intercambiar posiciones. El resultado ha sido una notable mejora competitiva durante los primeros meses de 2026.

Athletic también ha reaccionado bien tras el golpe de la ida. Ganó 1-2 al Real Oviedo, posteriormente superó 2-1 al Elche y empató 1-1 contra el Rayo Vallecano. Tres partidos sin perder que han permitido al equipo recuperar estabilidad antes del examen definitivo en Donostia.

Para los rojiblancos, la Copa tiene además un valor especial. Después de conquistar el torneo en 2024 y volver a convivir durante los últimos años con semifinales y finales, quedar eliminado precisamente ante la Real convertiría la derrota en un golpe mucho más doloroso de lo habitual.

♟️ EL DUELO TÁCTICO: el Athletic tiene que atacar sin regalar la eliminatoria

La gran diferencia respecto a la ida está en la obligación. Athletic ya no puede esperar indefinidamente el momento adecuado. Necesita marcar, y esa necesidad obligará a Valverde a asumir progresivamente más riesgos conforme avance el partido si el marcador continúa favoreciendo a la Real.

Eso no significa atacar de manera desesperada desde el primer minuto. Un gol txuri-urdin aumentaría la desventaja a dos y colocaría a los rojiblancos en una situación muchísimo más complicada. La paciencia será tan importante como la agresividad durante el comienzo.

La recuperación de Oihan Sancet puede ayudar a encontrar ese equilibrio. Su capacidad para recibir detrás del mediocampo rival, girarse y atacar la frontal proporciona al Athletic un recurso que prácticamente no tuvo en la ida. Es uno de los futbolistas capaces de alterar un partido cerrado mediante una acción individual.

Mikel Jauregizar volverá a sostener buena parte del trabajo en la medular. Su intensidad permite adelantar metros y presionar inmediatamente después de cada pérdida. Athletic necesita que la segunda jugada se dispute cerca del área de Remiro y no treinta metros detrás.

Ruiz de Galarreta ofrece el registro complementario. Ya marcó el empate durante el derbi liguero disputado en San Mamés y posee suficiente criterio para cambiar la orientación cuando la Real cierre el sector fuerte. Su experiencia puede ser fundamental para no convertir la urgencia en precipitación.

La ausencia de Nico Williams cambia, sin embargo, buena parte del plan ofensivo. En la ida fue el futbolista rojiblanco que más cerca estuvo de empatar después de entrar desde el banquillo. Sin su velocidad y capacidad para eliminar rivales, Athletic pierde su principal amenaza individual sobre el costado izquierdo.

Iñaki Williams tendrá por ello todavía más responsabilidad. Puede partir desde banda o aparecer cerca de Guruzeta y su velocidad puede castigar cualquier defensa demasiado adelantada. Athletic necesita encontrarlo antes de que la Real pueda organizar sus ayudas alrededor de la pelota.

♟️ La Real puede esperar, pero encerrarse sería peligroso

El gran dilema de Matarazzo consiste en decidir cuánto debe modificar su comportamiento por el marcador. Defender durante noventa minutos dentro del área sería una invitación a que Athletic acumulara centros, rechaces y acciones a balón parado hasta convertir la eliminatoria en una ruleta.

La Real ha demostrado durante estos meses que se siente mucho mejor cuando puede jugar hacia delante. Jon Gorrotxategi y Turrientes ofrecen energía en el centro, Carlos Soler aporta pausa y Guedes proporciona una salida rápida que puede obligar al Athletic a proteger siempre su espalda.

Precisamente Guedes puede ser uno de los futbolistas más importantes de la vuelta. Ya fue decisivo tanto en el derbi liguero como en la jugada del gol de San Mamés. Su potencia permite transformar una recuperación aparentemente defensiva en una carrera hacia campo contrario.

Mikel Oyarzabal proporciona algo diferente. El capitán puede fijar centrales, bajar unos metros y convertir cada balón largo en una posesión útil. En una eliminatoria donde el tiempo favorece a la Real, cualquier falta recibida lejos de Remiro puede tener muchísimo valor.

Carlos Soler llega además reforzado por su gol en Mallorca. Su capacidad para interpretar distintos sectores ofrece flexibilidad a Matarazzo. Puede aparecer como interior, mediapunta o incluso acercarse a banda para generar superioridades y liberar espacios para Aramburu.

La Real necesita también evitar que el ambiente modifique su plan. Anoeta empujará, pero la clasificación no exige ganar otra vez. Saber cuándo atacar y cuándo hacer circular el balón puede ser una de las mayores diferencias entre una noche controlada y un derbi completamente desatado.

⭐ NOMBRES PROPIOS: Turrientes defiende su gol y Sancet vuelve para cambiar el guion

Beñat Turrientes llega inevitablemente señalado por el gol de la ida. Su aparición desde segunda línea convirtió una acción bien construida en la ventaja que ahora protege la Real. Pero su función en Anoeta probablemente tendrá incluso más responsabilidad defensiva que ofensiva.

Carlos Soler atraviesa igualmente un momento importante. Participó en la acción del 0-1 y marcó el gol ganador frente al Mallorca. Su golpeo a balón parado representa otra amenaza añadida en un encuentro donde cada córner puede obligar al Athletic a defender con máxima concentración.

Gonçalo Guedes es quizá el jugador que más claramente puede aprovechar el contexto. Athletic necesitará adelantar metros y el portugués disfruta precisamente atacando defensas desorganizadas. Si recibe con espacio, puede obligar a Vivian o Laporte a correr hacia su propia portería.

Mikel Oyarzabal permanece como la referencia emocional. Ha vivido finales, derbis y eliminatorias de todo tipo con la Real y conoce perfectamente el valor de una ventaja mínima. Su inteligencia para gestionar ataques puede resultar esencial cuando el encuentro entre en fases de ansiedad rojiblanca.

Álex Remiro también tendrá más protagonismo que durante la ida. Athletic necesita aumentar su volumen ofensivo y probablemente generará más centros y remates. El guardameta deberá transmitir seguridad cuando Anoeta empiece a sentir que cada aproximación visitante puede cambiar la eliminatoria.

Take Kubo continúa siendo una ausencia muy importante. El japonés arrastra desde enero una lesión en los isquiotibiales y la Real ha tenido que reconstruir parte de su ataque sin uno de sus futbolistas con mayor capacidad para crear ventajas desde la derecha.

Álvaro Odriozola tampoco está disponible después de sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior. En cambio, futbolistas como Barrenetxea, Sučić y Zakharyan ya habían regresado progresivamente durante las últimas jornadas, aumentando las alternativas ofensivas de Matarazzo respecto al primer partido.

En el Athletic, Sancet es probablemente la gran novedad. No participó en la ida y su regreso modifica considerablemente las posibilidades del equipo. Su capacidad goleadora desde segunda línea añade un futbolista más dentro del área sin necesidad de sacrificar completamente la estructura del centro del campo.

Dani Vivian y Aitor Paredes también regresan a la convocatoria, circunstancia importante para una defensa que llegó muy condicionada a San Mamés. Valverde vuelve a disponer de centrales naturales suficientes para elegir la estructura más adecuada alrededor de Aymeric Laporte.

Yuri Berchiche amplía igualmente las variantes desde el lateral izquierdo. Su experiencia en grandes eliminatorias y su golpeo pueden ser útiles ante una Real preparada para cerrar espacios interiores. Athletic necesitará amplitud y profundidad para evitar atacar continuamente contra un bloque demasiado estrecho.

La ausencia que más puede doler es Nico Williams. No aparece entre los veinticuatro convocados para Anoeta y su desequilibrio había sido una de las principales herramientas rojiblancas durante la reacción de la ida. Sin él, otros futbolistas tendrán que asumir los duelos individuales.

Iñaki Williams vuelve así al centro del escenario. El mayor de los hermanos ya decidió los cuartos frente al Valencia mediante aquel gol en el descuento y conoce perfectamente lo que significa aparecer en noches coperas. Athletic necesita otra intervención de esa dimensión.

📚 HISTORIAL: la Real quiere repetir 2021; el Athletic domina los cruces históricos

Antes de esta eliminatoria, Athletic y Real Sociedad se habían enfrentado en once cruces de Copa del Rey. El balance histórico favorecía claramente a los bilbaínos, clasificados en ocho ocasiones frente a las tres eliminatorias ganadas por el conjunto txuri-urdin.

El precedente que más pesa pertenece, sin embargo, a la Real. La final correspondiente a la edición 2019/20, disputada finalmente en abril de 2021 por culpa de la pandemia, terminó con victoria donostiarra gracias a un penalti transformado por Mikel Oyarzabal.

Aquella noche sigue ocupando un lugar muy particular dentro de la rivalidad. La Real conquistó su primera Copa desde 1987 precisamente frente al Athletic, mientras los rojiblancos se quedaron sin un trofeo que perseguían desde hacía décadas.

Esta temporada también favorece claramente a los donostiarras en los enfrentamientos directos. La Real ganó 3-2 en Anoeta durante la primera vuelta de Liga, empató 1-1 posteriormente en San Mamés y volvió a imponerse 0-1 en la ida copera.

Athletic llega así a la vuelta todavía sin haber derrotado a su vecino durante los tres derbis oficiales del curso. Romper esa tendencia ahora tendría, sin embargo, un premio mucho mayor que cualquier victoria anterior: el billete para la final.

📊 DATO CLAVE: el Athletic necesita ganar donde ya perdió esta temporada

Anoeta no es un territorio desconocido para los rojiblancos. Ya jugaron aquí durante noviembre y terminaron perdiendo 3-2 mediante un gol de Gorrotxategi durante el tiempo añadido, después de haber conseguido responder dos veces a las ventajas locales.

Ese precedente ofrece una lectura doble. La Real sabe que puede derrotar al Athletic en casa, pero los rojiblancos también comprobaron que fueron capaces de marcar dos veces y competir hasta los últimos segundos. Ahora necesitan una victoria, no necesariamente un partido perfecto.

Existe otra cifra importante: en los tres derbis oficiales disputados esta temporada antes de la vuelta, la Real ha marcado cinco goles y Athletic tres. Los txuri-urdin han conseguido además adelantarse en los tres encuentros, una tendencia especialmente relevante cuando ahora parten con ventaja.

Para los visitantes, evitar un nuevo primer golpe parece fundamental. Si Real Sociedad marca antes, Athletic necesitaría dos tantos simplemente para llegar a la prórroga y la noche podría entrar exactamente en el territorio que desea Matarazzo.

La estadística copera general, en cambio, ofrece esperanza rojiblanca. Athletic posee una relación histórica incomparable con esta competición y ha superado ocho de los once cruces anteriores contra la Real. La historia está de su lado; el presente inmediato, claramente del contrario.

🔮 CONCLUSIÓN: un gol puede cambiar por completo Anoeta

La Real parte con una ventaja mínima, suficiente para condicionar el encuentro pero demasiado pequeña para sentirse cómoda. Un empate le entrega la final; un solo gol del Athletic devuelve la eliminatoria a la absoluta igualdad.

Por eso los primeros minutos serán fundamentales. Valverde necesita agresividad, pero no desesperación. Athletic debe hacer sentir a la Real que la ventaja es frágil sin ofrecer al mismo tiempo una transición que pueda convertir el 1-0 global en una montaña mucho mayor.

Matarazzo tiene el desafío contrario. Su equipo debe aprovechar el marcador sin abandonar aquello que le permitió ganar en Bilbao. Presionar, conservar el balón y atacar cuando aparezca espacio puede ser mucho más seguro que vivir exclusivamente cerca de Remiro.

La vuelta también puede decidirse desde los banquillos. Real recupera alternativas ofensivas y Athletic vuelve a disponer de Sancet, Vivian, Paredes y Yuri. Conforme avance el encuentro, cada cambio modificará no solamente la pizarra, sino también el equilibrio emocional.

Si Athletic marca primero, Anoeta pasará inmediatamente de la celebración contenida a una noche de máxima tensión. Si golpea la Real, los rojiblancos necesitarán dos tantos y deberán asumir todavía más riesgos, abriendo espacios perfectos para Guedes y Oyarzabal.

No hay regla de goles fuera que pueda modificar los cálculos. Un triunfo rojiblanco por uno lleva la eliminatoria a la prórroga; cualquier empate clasifica a la Real. Las cuentas son simples. Ejecutarlas durante un derbi con una final en juego será cualquier cosa menos sencillo.

Cinco años después de aquella final de Sevilla, Real Sociedad y Athletic vuelven a disputar ciento ochenta minutos capaces de alimentar durante décadas su rivalidad. Los donostiarras tienen el resultado; los bilbaínos, la obligación de desafiarlo.

Anoeta decidirá quién viaja a La Cartuja. La Real comienza con un gol de ventaja y un estadio preparado para empujarla. Athletic llega necesitando recuperar aquello que mejor define su historia copera: la capacidad para sobrevivir cuando una eliminatoria parece inclinarse hacia el otro lado. La moneda sigue en el aire.

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