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Athletic Real Sociedad Semifinal · Ida Copa del Rey 2025-26

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🔥 Athletic Club – Real Sociedad: San Mamés abre un derbi vasco con una final al otro lado

Athletic Club y Real Sociedad trasladan su rivalidad a las semifinales de la Copa del Rey apenas diez días después de empatar en Liga. San Mamés acoge el primer capítulo de una eliminatoria que se decidirá en Anoeta y que devuelve al fútbol vasco a una de esas noches donde el resultado pesa mucho más que cualquier clasificación.

🌍 CONTEXTO: dos vecinos separados por noventa kilómetros y una final de Copa

La Copa del Rey vuelve a juntar a dos clubes cuya relación con el torneo forma parte de su propia identidad. Athletic y Real Sociedad se encuentran en semifinales con un billete para La Cartuja en juego y con la sensación de que eliminar precisamente al vecino multiplicaría el valor de cualquier clasificación.

La ida se disputa en San Mamés, un detalle especialmente importante para el Athletic. La vuelta llegará el 4 de marzo en Anoeta, de modo que los hombres de Ernesto Valverde necesitan aprovechar el empuje de La Catedral sin olvidar que cualquier error puede acompañarlos durante tres semanas hasta Donostia.

Los rojiblancos llegan después de recuperar algo de confianza. El domingo derrotaron 4-2 al Levante con un doblete de Gorka Guruzeta y los posteriores goles de Nico Serrano y Robert Navarro, un triunfo necesario después de varias semanas donde los resultados ligueros habían generado demasiada inquietud.

Cuatro días antes habían sobrevivido a una eliminatoria mucho más exigente. Valencia y Athletic parecían encaminados hacia la prórroga en Mestalla hasta que, en el minuto 96, Nico Williams encontró a su hermano Iñaki y el mayor de los Williams marcó el definitivo 1-2.

La Copa vuelve así a funcionar como territorio de resistencia para un equipo acostumbrado durante los últimos años a vivir rondas decisivas. Athletic conoce perfectamente este escenario y San Mamés ha desarrollado una relación particular con las noches coperas, donde cada duelo adquiere una intensidad difícil de reproducir.

La Real Sociedad llega todavía más reforzada por su momento. Pellegrino Matarazzo asumió el banquillo durante diciembre y ha transformado rápidamente las sensaciones del equipo. Enero terminó sin derrotas y con diez puntos de doce posibles en Liga, suficiente para que el técnico fuera elegido mejor entrenador del campeonato durante aquel mes.

El impulso continuó en febrero. Los txuri-urdin empataron 1-1 precisamente en San Mamés, remontaron después un partido dificilísimo para ganar 2-3 al Alavés en Copa y llegan tras derrotar 3-1 al Elche mediante los goles de Luka Sučić, Mikel Oyarzabal y Orri Óskarsson.

La eliminatoria aparece, por tanto, con dos estados emocionales interesantes. Athletic recupera confianza después de Mestalla y Levante; la Real llega lanzada desde el cambio de entrenador. Ninguno puede permitirse interpretar la ida como una final anticipada, pero ambos saben perfectamente cuánto puede condicionar el primer golpe.

♟️ EL DUELO TÁCTICO: la presión de San Mamés contra una Real que quiere salir jugando

Valverde buscará probablemente que el encuentro comience en campo contrario. Athletic se siente mucho más reconocible cuando puede presionar arriba, recuperar cerca del área y activar rápidamente a sus extremos. La energía de San Mamés convierte esos primeros minutos en una oportunidad para instalar la eliminatoria donde más le conviene.

Mikel Jauregizar tendrá una responsabilidad fundamental dentro de ese plan. Su capacidad para saltar sobre el poseedor, ganar segundas jugadas y sostener ataques permite que el equipo mantenga muchos futbolistas por delante del balón sin quedar completamente desprotegido cuando pierde la posesión.

Ruiz de Galarreta aporta el registro complementario. Fue precisamente quien empató el derbi liguero diez días antes mediante un excelente disparo y vuelve a aparecer como el futbolista encargado de ordenar la circulación. Cuando Athletic logra juntar presión y pausa, su fútbol se vuelve mucho más difícil de contener.

La Real intentará escapar de ese primer acoso mediante una salida cada vez más reconocible bajo Matarazzo. Jon Gorrotxategi ofrece apoyo por delante de los centrales, mientras Carlos Soler puede bajar para generar una línea adicional y recibir posteriormente en posiciones mucho más avanzadas.

La ausencia de Luka Sučić reduce una de las principales vías creativas donostiarras. El croata venía de marcar contra el Elche y ofrece capacidad para recibir entre líneas, pero su baja abre espacio para Beñat Turrientes, Pablo Marín o incluso Brais Méndez dentro de diferentes configuraciones.

Gonçalo Guedes será una amenaza especialmente importante. Marcó un extraordinario gol en el derbi liguero reciente y su capacidad para atacar desde fuera hacia dentro puede castigar cualquier pérdida rojiblanca. Athletic necesita impedir que reciba con metros suficientes para acelerar frente a una defensa que tendrá numerosas modificaciones.

La falta de Dani Vivian, Yuri Berchiche y Aitor Paredes obliga precisamente a Valverde a reconstruir buena parte de la última línea. Aymeric Laporte adquiere todavía más responsabilidad dentro de una defensa que puede incluir futbolistas jóvenes y menos habituales en una semifinal de máxima presión.

♟️ Nico Williams puede convertirse en la gran vía de desequilibrio

La presencia de Nico Williams condiciona cualquier plan realista. El internacional puede recibir completamente abierto, atacar hacia línea de fondo o entrar por dentro utilizando su aceleración. Aramburu y el futbolista que ocupe el interior derecho necesitarán coordinar constantemente las ayudas para evitar situaciones prolongadas de uno contra uno.

Su regreso progresivo a una versión más explosiva resulta una magnífica noticia para Valverde. En Mestalla apareció desde el banquillo y participó directamente en el gol definitivo asistiendo a Iñaki. Contra la Real puede necesitar muchos más minutos si Athletic pretende construir ventaja antes de viajar a Anoeta.

Iñaki aporta profundidad desde el otro sector o incluso como delantero. Su capacidad para atacar la espalda permite castigar a una Real que intenta adelantar metros bajo Matarazzo. Cuanto más ambicioso sea el bloque visitante, mayores pueden ser los espacios para las carreras de los hermanos.

Gorka Guruzeta llega además reforzado por su doblete frente al Levante. Su trabajo dentro del área ofrece al Athletic una referencia necesaria cuando la circulación exterior termina en centros. Jon Martín, Zubeldia o Ćaleta-Car deberán dominar esas acciones sin perder de vista las llegadas desde segunda línea.

La Real buscará responder mediante Mikel Oyarzabal. El capitán puede partir como delantero pero difícilmente permanece fijo. Retrocede para asociarse, arrastra centrales y aparece después atacando el área. Su inteligencia representa una amenaza especialmente peligrosa para una defensa rojiblanca improvisada por las bajas.

⭐ NOMBRES PROPIOS: Oyarzabal y Nico encabezan un derbi lleno de ausencias

Nico Williams aparece inevitablemente como una de las grandes figuras de la noche. En una eliminatoria que promete muchos duelos y pocos espacios limpios, su capacidad para romper una marca mediante talento individual puede generar exactamente la ventaja que Athletic necesita antes de visitar Anoeta.

Iñaki Williams llega también con el impacto emocional de Mestalla todavía reciente. Su gol en el descuento clasificó a los leones y confirmó que continúa siendo un futbolista preparado para aparecer en momentos decisivos. La Copa conoce bien su relación con este tipo de noches.

Guruzeta añade una amenaza diferente después de marcar dos veces contra Levante. No posee la velocidad de los Williams, pero interpreta mejor las posiciones centrales, ofrece apoyos y fija defensores. Frente a una Real compacta, ese trabajo puede abrir pasillos para quienes aparezcan desde los extremos.

Robert Navarro tiene también una historia particular alrededor del partido. Formado en Zubieta antes de continuar su carrera lejos de Donostia, puede enfrentarse a su antiguo club convertido ahora en una pieza útil dentro de la rotación rojiblanca. Su capacidad técnica aporta una solución distinta entre líneas.

Laporte deberá ejercer prácticamente como jefe de una defensa muy condicionada. Dani Vivian está lesionado, Yuri tampoco llega y Aitor Paredes cumple sanción. Valverde ha tenido que convocar incluso a Iker Monreal y Aimar Duñabeitia desde el filial para reforzar una zona especialmente castigada.

También falta Oihan Sancet, probablemente una de las ausencias más importantes. Su capacidad para aparecer detrás del delantero, romper mediante conducción y producir goles desde segunda línea resulta muy difícil de sustituir. Beñat Prados y Maroan Sannadi completan una lista de bajas que reduce considerablemente las alternativas.

En la Real, Mikel Oyarzabal vuelve a asumir buena parte del liderazgo ofensivo. Marcó en los cuartos contra Alavés y también viene acumulando protagonismo desde la llegada de Matarazzo. Su experiencia en partidos de enorme carga emocional lo convierte en la referencia natural de los txuri-urdin.

Gonçalo Guedes atraviesa igualmente un tramo de gran influencia. Marcó en Mendizorroza, había golpeado antes al Athletic en Liga y ofrece una verticalidad necesaria cuando el rival adelanta líneas. Su duelo con los defensores rojiblancos puede ser uno de los grandes focos de la ida.

Carlos Soler aporta pausa y último pase. Su experiencia en eliminatorias, golpeo a balón parado y capacidad para llegar desde segunda línea ofrecen a Matarazzo varias vías de ataque. Athletic deberá evitar conceder faltas laterales porque la Real dispone de centrales especialmente fuertes en juego aéreo.

Brais Méndez vuelve a estar disponible después de la polémica expulsión sufrida precisamente en el derbi liguero. La sanción afectaba al campeonato, no a esta eliminatoria, y su regreso proporciona a la Real una zurda capaz de cambiar el partido mediante un pase o un disparo desde media distancia.

Los visitantes también llegan con bajas sensibles. Take Kubo, Ander Barrenetxea, Luka Sučić, Arsen Zakharyan y Rupérez están fuera, circunstancia que reduce considerablemente la profundidad ofensiva. Matarazzo, sin embargo, ha conseguido mantener resultados incluso mientras la enfermería condicionaba su rotación.

📚 HISTORIAL: la Copa forma parte de la propia rivalidad vasca

Athletic y Real Sociedad se han cruzado en once eliminatorias o finales de Copa antes de esta semifinal. El balance histórico favorece claramente a los bilbaínos, que consiguieron avanzar en ocho ocasiones, mientras los donostiarras salieron vencedores en tres.

Pero el precedente más reciente tiene un peso enorme. Ambos disputaron la final correspondiente a la edición 2019/20, aplazada por la pandemia hasta abril de 2021. Mikel Oyarzabal transformó un penalti y entregó a la Real Sociedad un título especialmente deseado precisamente frente a su gran rival.

Aquella final se jugó sin aficionados y continúa teniendo una carga emocional singular. Para la Real fue la primera Copa desde 1987; para Athletic representó una de las derrotas más dolorosas de su historia moderna. Cinco años después, vuelven a enfrentarse con el mismo torneo como escenario.

Curiosamente, esta es la primera semifinal copera entre ambos desde 1987. Aquella temporada terminó precisamente con la Real Sociedad proclamándose campeona. Casi cuatro décadas después, el derbi regresa a la penúltima ronda y vuelve a garantizar que un club vasco estará muy cerca del título.

El historial reciente de Liga está mucho más equilibrado. La Real ganó 3-2 el primer derbi de esta temporada en Anoeta y hace apenas diez días empataron 1-1 en San Mamés, después de que Guedes adelantara a los visitantes y Ruiz de Galarreta igualara en el minuto 88.

📊 DATO CLAVE: apenas diez días separan los dos derbis de San Mamés

Existe una circunstancia poco habitual alrededor de esta semifinal: Athletic y Real vuelven al mismo escenario apenas diez días después de enfrentarse allí en Liga. Pocos rivales pueden llegar a una eliminatoria con un conocimiento tan reciente y detallado de aquello que encontrará enfrente.

El partido del 1 de febrero puede funcionar prácticamente como un primer ensayo. La Real consiguió adelantarse y tuvo ocasiones para ampliar el marcador, mientras Athletic creció progresivamente con su presión hasta igualar cuando el rival quedó con diez por la expulsión de Brais.

La Copa introduce, sin embargo, una diferencia enorme: ahora existe un segundo partido. Cualquier empate puede parecer útil dependiendo del momento, cualquier gol tiene consecuencias durante tres semanas y ninguna decisión puede analizarse únicamente desde lo que sucede en San Mamés.

También resulta significativo el historial copero de Athletic durante los últimos años. El club ha convertido las rondas finales en una presencia habitual y conoce perfectamente el peso de estas noches. La Real responde con una generación que ya sabe levantar el trofeo y que ahora atraviesa un notable renacimiento bajo Matarazzo.

🔮 CONCLUSIÓN: una ida donde ganar importa, pero no perder el control todavía más

Athletic tiene el factor campo y probablemente también una mayor obligación de buscar ventaja. La vuelta se disputará en Anoeta y viajar a Donostia necesitando ganar colocaría a los rojiblancos ante un escenario especialmente incómodo. San Mamés debe empujar, pero no convertir la ambición en precipitación.

La Real parte desde una posición distinta. Matarazzo puede aceptar determinados periodos sin balón y esperar que Athletic empiece a conceder espacios conforme avance la noche. Con Guedes y Oyarzabal, cada transición ofrece suficiente amenaza para modificar por completo la eliminatoria.

Las bajas añaden todavía más incertidumbre. Valverde pierde buena parte de su defensa habitual y también a Sancet; la Real llega sin Kubo, Barrenetxea y Sučić. Ninguno presenta su once ideal y ambos deberán encontrar respuestas mediante futbolistas menos acostumbrados a protagonizar este tipo de encuentros.

El derbi probablemente tendrá una importante batalla emocional. San Mamés empujará para elevar el ritmo, provocar errores y transformar cada recuperación en una oleada. La Real necesita sobrevivir a esos momentos mediante posesiones suficientemente largas para apagar el estadio y recuperar oxígeno.

El primer gol puede condicionar profundamente el guion. Una ventaja rojiblanca permitiría al Athletic encontrar espacios cuando la Real adelantara metros. Si golpean primero los visitantes, la necesidad local podría aumentar precisamente aquellas transiciones donde Guedes y Oyarzabal resultan más peligrosos.

Pero quedan ciento ochenta minutos. Esa realidad debe acompañar cada decisión desde el primer saque. Una semifinal entre vecinos puede generar la tentación de resolver demasiado pronto aquello que todavía tendrá un segundo capítulo en Anoeta.

Athletic quiere regresar a una final apenas dos temporadas después de conquistar la Copa de 2024. La Real persigue otra oportunidad de levantar el torneo que cambió su historia reciente en 2021. Entre ambos aparece primero San Mamés, con toda la intensidad que promete un derbi vasco.

Dos clubes profundamente coperos, una rivalidad centenaria y una eliminatoria que garantiza semanas de tensión entre Bilbao y Donostia. Athletic dispone del primer golpe y del empuje de La Catedral; la Real llega en una dinámica extraordinaria. La final está a dos partidos y la moneda empieza a girar esta noche.

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