Resumen de la etapa 21 de la Vuelta a España de 2026, con la última jornada de esta edición, aunque un recorrido de nuevo complicado.
🚴 Etapa 21 de la Vuelta a España 2026: análisis, recorrido, favoritos y pronóstico de la gran final en Granada
La Vuelta a España 2026 llega este domingo 13 de septiembre a Granada para cerrar tres semanas extraordinariamente accidentadas, desde aquella contrarreloj inaugural de Mónaco hasta la brutal jornada del Collado del Alguacil que terminó de decidir ayer la clasificación general. Enric Mas sólo necesita completar con normalidad la última etapa para conquistar por fin la primera Gran Vuelta de su carrera, después de haber resistido todos los ataques de Primož Roglič, Felix Gall y Richard Carapaz y de haber convertido una ventaja inicialmente heredada tras la caída de Tadej Pogačar en un liderato ganado posteriormente sobre la carretera.
La última jornada, sin embargo, no será el tradicional paseo completamente llano que durante décadas ha caracterizado muchos finales de Grandes Vueltas. La organización ha diseñado 112 kilómetros entre Carrefour Granada y el centro de la capital nazarí, con una primera parte relativamente tranquila por el área metropolitana y un desenlace mucho más exigente sobre un circuito urbano que obligará a subir cuatro veces hacia la Alhambra antes de terminar en el Paseo del Salón. La subida no aparece catalogada para la clasificación de la montaña, pero ronda los dos kilómetros alrededor del 7 % y, repetida cuatro veces después de tres semanas de competición, puede convertir la última victoria de esta Vuelta en algo mucho más parecido a una clásica corta que a un sprint convencional.
Ese diseño abre además una última batalla entre dos de los grandes protagonistas de la carrera: Wout van Aert y Matthew Brennan. El primero ha ganado dos etapas, domina ampliamente la clasificación por puntos y parece prácticamente fabricado para resistir cuatro ascensiones cortas antes de utilizar su velocidad; el segundo ha firmado uno de los debuts más impresionantes de los últimos años, con cinco triunfos, pero deberá demostrar que puede superar repetidamente la subida de la Alhambra sin perder la frescura necesaria para disputar la llegada. Magnus Cort, Alessandro Romele, Thibau Nys, Bryan Coquard, Axel Laurance o Bastien Tronchon aparecen como alternativas en una etapa que puede generar ataques continuos durante la última hora.
Y mientras todos ellos se juegan la última victoria parcial de 2026, Granada prepara otro tipo de celebración: salvo accidente o una circunstancia absolutamente excepcional, Enric Mas será el primer español que gana la Vuelta desde Alberto Contador en 2014.
📋 Recorrido de la etapa 21: Carrefour Granada – Granada
La ficha oficial vigente este domingo establece 112 kilómetros, salida neutralizada a las 16:20 y salida lanzada aproximadamente a las 16:23, con una llegada prevista a partir de las 19:06 dependiendo de la velocidad media. Algunas previas publicadas anteriormente siguen mostrando 99,4 kilómetros porque trabajaron con una versión anterior del recorrido, pero el itinerario horario oficial actualizado alcanza actualmente los 112 kilómetros y sitúa la meta definitiva en el Paseo del Salón.
Los datos esenciales de la última etapa son:
- 📅 Fecha: domingo 13 de septiembre de 2026
- 🚩 Salida: Carrefour Granada
- 🏁 Meta: Paseo del Salón, Granada
- 📏 Distancia oficial actual: 112 km
- 🏙️ Tipo: etapa llana con circuito urbano final
- ⛰️ Puertos puntuables: ninguno
- 🔥 Subida decisiva: aproximadamente 1,6-2 km alrededor del 7 % hacia la Alhambra
- 🔄 Número de ascensiones finales: cuatro
- ⚡ Sprint intermedio: tercer paso por meta, km 92,4
- ⏰ Salida neutralizada: 16:20
- 🏁 Llegada estimada: alrededor de las 19:06
- 🔴 Líder: Enric Mas
La primera parte recorrerá Armilla, Churriana de la Vega, Huétor Vega, Cájar, La Zubia, Ogíjares, Gójar, Otura, Alhendín, Las Gabias, Cúllar Vega, Santa Fe y Atarfe antes de entrar definitivamente en Granada alrededor del kilómetro 65. A partir de ahí comenzará una estructura completamente diferente: primer paso por meta en el Paseo del Salón en el kilómetro 70,2 y cuatro vueltas que incluirán el paso exterior por la Alhambra. La última de esas ascensiones termina aproximadamente ocho kilómetros antes de la llegada definitiva.
Por tanto, los primeros sesenta kilómetros deberían conservar buena parte del espíritu ceremonial tradicional del último día de una Gran Vuelta, con fotografías, celebraciones y el habitual protagonismo del líder y de los ganadores de las distintas clasificaciones. Cuando la carrera entre en Granada, sin embargo, el tono puede cambiar violentamente.
🇪🇸 Mikel Landa gana la etapa reina y Enric Mas termina de ganar La Vuelta
La etapa 20 produjo probablemente el desenlace más simbólico posible para el ciclismo español. Mientras Mikel Landa recuperaba una de aquellas grandes victorias que parecían haber desaparecido de su carrera, atacando desde la escapada y ganando en solitario en el Collado del Alguacil, Enric Mas completaba por detrás la última defensa necesaria para convertirse virtualmente en ganador de la Vuelta.
Landa se marchó definitivamente de Tobias Halland Johannessen a siete kilómetros de meta y terminó imponiéndose con 47 segundos sobre el noruego y 1:27 sobre Ramses Debruyne. Fue su primera victoria desde 2021 y su segundo triunfo de etapa en la Vuelta, once años después del conseguido en 2015. Después de una temporada especialmente complicada, hacerlo precisamente en la etapa reina y en una de las ascensiones más duras de la carrera tuvo un enorme componente emocional.
Detrás, la lucha por la general fue bastante más compleja que lo que finalmente muestran las diferencias. Sepp Kuss y Richard Carapaz atacaron desde muy lejos, los grupos se rompieron varias veces, Movistar llegó a encontrarse inicialmente mal colocado por un corte provocado por el viento y Felix Gall terminó siendo el hombre más fuerte de los aspirantes durante el Collado del Alguacil. El austríaco consiguió marcharse de Mas dentro de los dos últimos kilómetros y recuperó 17 segundos, pero su verdadera batalla era con Roglič: necesitaba 1:24 para arrebatarle la segunda posición y sólo consiguió ganar 55 segundos al esloveno.
Mas, por su parte, no sólo evitó cualquier crisis, sino que terminó ampliando su diferencia respecto a Roglič. El esloveno había comenzado el día a 1:37 y sale de la montaña a 2:15, incapaz de producir el ataque que necesitaba para transformar la clasificación. Después de Aitana, Calar Alto, La Pandera, la contrarreloj de Jerez, Peñas Blancas y finalmente el Collado del Alguacil, ya no queda ninguna gran dificultad que pueda cambiar razonablemente el orden de la carrera.
🔴 Enric Mas llega a Granada como ganador virtual de la Vuelta a España 2026
La clasificación general antes de la última etapa resume con bastante claridad lo ocurrido durante las tres semanas. Enric Mas lidera con 70:56:58, Primož Roglič es segundo a 2:15 y Felix Gall tercero a 2:44. Richard Carapaz ocupa la cuarta plaza a 6:54, mientras que Sepp Kuss protagonizó ayer el gran movimiento de la clasificación al ascender seis posiciones y colocarse quinto a 8:45. Oscar Onley cae a la sexta posición, aunque conserva el maillot blanco, seguido por Jakob Omrzel, Clément Berthet, Cristian Rodríguez y Harold Tejada.
Lo verdaderamente relevante no es únicamente que Mas vaya a ganar, sino la manera en la que ha terminado construyendo esta victoria. El abandono de Pogačar en la etapa 8 le entregó inicialmente el maillot rojo, una circunstancia que inevitablemente generó preguntas sobre si el español podría conservarlo cuando empezasen los ataques de Roglič, Gall y el resto de aspirantes. Las jornadas posteriores fueron transformando completamente aquella narrativa.
Mas ganó en Aitana. Volvió a sacar tiempo en Calar Alto. Resistió en La Pandera. Llegó a la contrarreloj de Jerez con un colchón suficiente y allí realizó una actuación mucho mejor de lo esperado, perdiendo únicamente 33 segundos respecto a Roglič. En Peñas Blancas respondió a todos los ataques y ayer, en la montaña más dura de la carrera, terminó incluso ampliando la diferencia sobre el esloveno. La victoria que comenzó como consecuencia de una caída ajena terminó convirtiéndose, etapa después de etapa, en una victoria deportiva perfectamente defendida sobre la carretera.
Para Mas tiene además una dimensión particular. Había sido segundo en la Vuelta en 2018, 2021 y 2022, además de acumular otros puestos importantes en Grandes Vueltas, pero nunca había conseguido convertir aquella regularidad en una victoria absoluta. Granada debería poner fin a esa espera a los 31 años y devolver además un corredor español a lo más alto del podio de la carrera doce años después de Alberto Contador.
🥂 Los primeros kilómetros: celebración antes de comenzar la carrera de verdad
Las últimas etapas de las Grandes Vueltas acostumbran a tener una doble personalidad. Durante la primera parte predominan las fotografías, las conversaciones entre corredores, la copa simbólica del líder y el reconocimiento a quienes han sobrevivido durante tres semanas. Más adelante llega el momento en que los equipos con intereses deportivos empiezan a colocarse y la velocidad cambia completamente.
Granada mantendrá esa tradición, aunque con un recorrido mucho menos convencional. La carrera comienza en el área metropolitana, atraviesa numerosas localidades alrededor de la capital y no entra en el circuito final hasta superar los sesenta kilómetros. Para Movistar será el momento de disfrutar de algo que llevaba más de una década sin vivir el ciclismo español: rodar alrededor del ganador virtual de su Gran Vuelta local, con un equipo que durante estas tres semanas ha ejecutado probablemente su carrera más sólida de los últimos años.
Ese primer tramo debería permitir también las fotografías del maillot verde de Van Aert, los lunares de Santiago Buitrago y el blanco de Oscar Onley. Van Aert llega con 326 puntos frente a los 239 de Brennan; Buitrago lidera la montaña con 78 frente a los 62 del propio belga y, al no existir puertos puntuables este domingo, su clasificación está resuelta; Onley conserva 1:10 sobre Omrzel en la clasificación de jóvenes.
Pero esa ceremonia terminará cuando el pelotón vea por primera vez la línea del Paseo del Salón.
🏙️ Granada sustituye a Madrid y propone un final mucho más deportivo
La Vuelta no concluirá este año en Madrid, su escenario tradicional, y la elección de Granada ha permitido a la organización experimentar con una idea muy distinta. En lugar de un gran circuito completamente llano pensado exclusivamente para velocistas, el desenlace utiliza un circuito urbano corto y técnico donde la subida hacia la Alhambra funciona como elemento de selección. Fernando Escartín ya había adelantado durante la presentación del recorrido que la intención era coronar al vencedor final junto a uno de los grandes símbolos de la ciudad y ofrecer al mismo tiempo una etapa para un corredor explosivo.
La comparación más evidente es el nuevo final parisino del Tour de Francia alrededor de Montmartre. No porque las carreteras sean idénticas, sino porque la filosofía se parece: convertir una jornada tradicionalmente reservada a un sprint masivo en una pequeña clásica urbana, utilizando una subida corta que se repite varias veces y obliga a los velocistas a demostrar que todavía conservan piernas después de tres semanas.
La diferencia puede ser enorme para el espectáculo. En un circuito completamente llano, los equipos saben que prácticamente cualquier ataque será neutralizado. En Granada, un corredor que abra quince segundos durante la última subida todavía tendrá alrededor de ocho kilómetros para intentar conservarlos, y los grupos perseguidores pueden quedar suficientemente reducidos como para que la organización de la persecución resulte complicada.
🔥 Cuatro ascensiones a la Alhambra: suficiente para eliminar a los velocistas más puros
La subida no aparece oficialmente categorizada, pero las distintas mediciones la sitúan aproximadamente entre 1,6 y 2,1 kilómetros alrededor del 6,8-7,5 %. La diferencia entre fuentes procede de dónde se considere exactamente el inicio, aunque todas coinciden en que se trata de un esfuerzo suficientemente intenso como para provocar selección.
Una sola subida probablemente no eliminaría a Brennan, Meeus o Coquard. Cuatro cambian completamente la situación. Durante la primera vuelta muchos corredores podrán mantenerse gracias a la frescura; durante la segunda empezará la acumulación de lactato; durante la tercera los equipos ofensivos pueden aumentar considerablemente el ritmo, y la última ascensión llegará cuando la carrera lleve aproximadamente cien kilómetros y tres semanas completas de fatiga acumulada.
Ahí aparece la principal diferencia entre Matthew Brennan y Jordi Meeus, por ejemplo. Brennan ha demostrado durante esta Vuelta que puede ganar después de terreno exigente: Manosque, Roquetes y Lorca ya exigieron bastante más capacidad de escalada que una llegada convencional. Meeus posee probablemente una velocidad punta comparable, pero cada repetición de la Alhambra aumenta la posibilidad de que llegue al último sprint con menos energía.
Y después está Van Aert, para quien prácticamente cualquier aumento de dificultad parece jugar a favor.
💚 Wout van Aert: probablemente el corredor perfecto para despedir esta Vuelta
Si existe un favorito natural para Granada es Wout van Aert. El belga reúne justo las características necesarias para una carrera de este tipo: potencia suficiente para acompañar ataques, capacidad para superar repechos repetidos, enorme experiencia en clásicas y una velocidad final que sigue siendo excepcional cuando el grupo se reduce.
Además, su Vuelta ya ha demostrado que las piernas continúan respondiendo. Ganó desde la escapada en Loja, volvió a imponerse en Córdoba, ha trabajado como lanzador para las cinco victorias de Brennan y ha acumulado suficientes puntos para llegar a Granada con una ventaja enorme en el maillot verde. Incluso durante la etapa reina de ayer estuvo presente en los movimientos iniciales antes de terminar trabajando para los intereses de Visma.
IDL y Rouleur coinciden en seleccionarlo como principal favorito para la última etapa, y el razonamiento resulta bastante convincente. Si el circuito se disputa de manera agresiva, Van Aert debería sobrevivir mejor que los velocistas convencionales; si después de la última subida regresa un grupo numeroso, sigue disponiendo de velocidad suficiente para ganar; y si alguien ataca, puede responder directamente en lugar de esperar a que otros compañeros organicen una persecución.
La única gran duda será la jerarquía interna de Visma.
🚀 Matthew Brennan puede cerrar un debut histórico con una sexta victoria
La Vuelta de Matthew Brennan ya resulta extraordinaria independientemente de lo que ocurra hoy. El británico de 21 años ha ganado cinco etapas en su primera Gran Vuelta y convirtió las llegadas de Manosque, Roquetes, Lorca, La Rábida y Sevilla en demostraciones de una velocidad que, durante esta carrera, prácticamente nadie ha conseguido superar cuando el desenlace ha sido un sprint organizado.
Granada puede proporcionar una sexta.
Pero, a diferencia de Sevilla, no tendrá garantizado llegar fresco a los últimos doscientos metros. Los cuatro pasos hacia la Alhambra están diseñados precisamente para poner en problemas a corredores de sus características, y equipos como INEOS, Lidl-Trek, Uno-X o Groupama tienen todos los motivos para acelerar desde la tercera vuelta si consideran que un sprint relativamente numeroso convertiría a Brennan en favorito.
La decisión de Visma puede depender de lo que ocurra durante las primeras dos ascensiones. Si Brennan parece cómodo, Van Aert puede volver a trabajar para él y proporcionar el mismo lanzamiento que ya ha producido múltiples victorias. Si empieza a sufrir, el equipo no necesita improvisar demasiado: simplemente cambia el liderazgo al belga.
Esa doble amenaza ha sido uno de los grandes argumentos de Visma durante toda La Vuelta y vuelve a aparecer en el último día.
🇩🇰 Magnus Cort: una llegada hecha para quienes sobreviven y todavía esprintan
Magnus Cort probablemente sea uno de los rivales más interesantes porque se encuentra justo entre los dos mundos que define esta etapa. No tiene la velocidad pura de Brennan, pero tampoco necesita una carrera completamente selectiva para disponer de opciones; puede superar las subidas, moverse en ataques y todavía disputar un sprint de veinte o treinta corredores.
Uno-X puede además jugar con varias cartas. Tobias Halland Johannessen terminó segundo ayer y el equipo ha realizado una Vuelta extraordinariamente ofensiva, lo que permite imaginar ataques durante las últimas vueltas sin necesidad de esperar exclusivamente a Cort.
Su oportunidad ideal sería una carrera demasiado dura para Meeus y otros sprinters, pero no suficientemente selectiva como para dejar únicamente a escaladores o puncheurs. Un grupo de veinte hombres después de la última Alhambra sería prácticamente perfecto.
⭐ Thibau Nys, Axel Laurance y Alessandro Romele: los hombres que pueden romper el guion
Thibau Nys parece otro ciclista especialmente apropiado para este tipo de final por su combinación de explosividad y velocidad. Su estado de forma durante los últimos días no ha parecido tan brillante como en la primera mitad de la carrera, pero cuatro repechos cortos constituyen un terreno muchísimo más favorable para él que una llegada completamente plana.
Axel Laurance dispone de un perfil parecido y podría tener incluso más interés en atacar, porque esperar a Van Aert o Brennan dentro de un grupo grande reduce enormemente sus posibilidades. INEOS tampoco necesita preocuparse demasiado por la general: Oscar Onley tiene prácticamente asegurado el maillot blanco y la sexta plaza, especialmente si finalmente los tiempos de la general quedan neutralizados antes de las vueltas más técnicas.
Alessandro Romele, tercero de la clasificación por puntos con 171, ha sido uno de los corredores más constantes de toda La Vuelta en finales rápidos y quebrados. Ya fue segundo en Córdoba y la combinación de subida corta más sprint reducido parece encajar bastante bien con sus cualidades.
Los tres necesitan una carrera difícil.
Y precisamente por eso deberían colaborar, directa o indirectamente, para que lo sea.
🇫🇷 Bryan Coquard y Bastien Tronchon: dos ganadores que quieren repetir antes de terminar
No todos los rivales de Visma siguen buscando su primera victoria.
Bryan Coquard rompió finalmente su larguísima espera en Grandes Vueltas con el triunfo de Xeraco y ha continuado apareciendo en numerosos sprints. Sus características deberían permitirle superar relativamente bien la subida a la Alhambra, aunque la cuarta repetición puede resultar exigente.
Bastien Tronchon, vencedor en Elche de la Sierra, representa una amenaza distinta. Su mejor escenario vuelve a ser el caos. No necesita llegar dentro de un pelotón perfectamente ordenado; le conviene una sucesión de ataques, grupos pequeños y trenes desorganizados. Granada parece ofrecer precisamente esa posibilidad.
Ambos llegan con algo muy importante en una última etapa: ya han ganado. No existe la misma presión por proteger un resultado y pueden permitirse correr de manera muchísimo más ofensiva.
🇪🇸 Iván Romeo: una posible última sorpresa española
Después del triunfo de Landa y con Mas preparado para subir al podio final, el ciclismo español puede buscar todavía una última alegría mediante Iván Romeo.
El corredor de Movistar tiene una dificultad evidente: el equipo vivirá buena parte del día concentrado en acompañar y celebrar a su líder. Sin embargo, una vez que la situación de Mas esté completamente protegida, Romeo puede disponer de libertad para intentar movimientos durante el circuito.
Su oportunidad no está en esperar al sprint.
Debe anticipar.
Una aceleración durante la tercera o cuarta subida, especialmente si los equipos de Van Aert y Brennan empiezan a vigilarse entre sí, podría permitirle abrir un hueco. El tramo posterior es suficientemente largo como para necesitar potencia aerodinámica y capacidad de rodar, dos características que precisamente destacan en Romeo.
Sería una forma casi perfecta de cerrar la Vuelta para Movistar: maillot rojo y un último intento de etapa en Granada.
⚠️ La polémica de última hora: los equipos estudian neutralizar los tiempos
Hay una cuestión que merece incluirse porque se ha conocido durante las últimas horas y puede modificar considerablemente la manera de correr.
Diversas informaciones publicadas esta mañana señalan que más de la mitad de los equipos consideran excesivamente peligroso el circuito urbano de Granada, principalmente por su carácter técnico, las bajadas y la posibilidad de combinar una pelea por la etapa con corredores de la general intentando mantener posiciones. Se espera una reunión antes de la salida para estudiar la posibilidad de neutralizar los tiempos de la clasificación general antes de las últimas vueltas, manteniendo abierta únicamente la lucha por la victoria parcial.
Es importante distinguir lo que está confirmado de lo que todavía no lo está. A esta hora, La Vuelta mantiene oficialmente el recorrido completo de 112 kilómetros y no ha publicado una modificación deportiva definitiva; por tanto, la previa debe hacerse sobre ese trazado.
Si finalmente se neutralizan los tiempos para la general, el cambio puede incluso mejorar la carrera por la etapa. Mas, Roglič, Gall, Carapaz, Kuss y Onley dejarían de necesitar pelear por colocación durante las partes más técnicas, reduciendo el número de corredores con intereses contradictorios delante del pelotón y permitiendo que los especialistas de la jornada compitan con mayor libertad.
Para Mas, evidentemente, supondría eliminar prácticamente el último riesgo deportivo de toda La Vuelta.
🔴 Primož Roglič: segundo después de una Vuelta en la que nunca terminó de ser el Roglič dominante
La etapa final también ofrece tiempo para interpretar a quien probablemente terminará segundo.
Primož Roglič llegó a La Vuelta con la posibilidad de conseguir un quinto título y convertirse en el corredor más laureado de la historia de la prueba. La caída de Pogačar abrió todavía más esa oportunidad, pero el esloveno nunca mostró la superioridad de sus mejores temporadas.
Mas le ganó tiempo en Aitana.
Volvió a hacerlo en Calar Alto.
También en La Pandera.
Roglič recuperó únicamente 33 segundos durante una contrarreloj de 32 kilómetros que parecía diseñada para él y no consiguió diferencias en Peñas Blancas. Ayer, cuando necesitaba una ofensiva definitiva, terminó cediendo otros 38 segundos respecto al líder.
Eso no convierte su Vuelta en un fracaso. Venía de una temporada complicada y ha terminado segundo en una Gran Vuelta extremadamente dura. Pero sí explica por qué Mas llega a Granada con una victoria que ya no necesita ninguna justificación externa.
🦅 Felix Gall confirma el podio y termina como el escalador que más inquietó a Mas
Felix Gall será tercero, pero la última montaña confirmó nuevamente que quizá haya sido el rival que más capacidad tuvo para incomodar directamente a Mas cuando las pendientes se hicieron largas.
Fue el más fuerte del grupo de la general en el Collado del Alguacil y consiguió distanciar tanto al líder como a Roglič. El problema fue que llegó a esa jornada demasiado lejos después de perder muchísimo terreno en la contrarreloj de Jerez.
Los 17 segundos ganados ayer a Mas no cambiaron el liderato, pero le permitieron reducir su diferencia hasta 2:44 y consolidar cómodamente el tercer lugar. Roglič permanece sólo 29 segundos por delante, una distancia que seguramente hará pensar a Gall durante bastante tiempo en todo lo perdido contra el reloj.
Granada debería servir simplemente para celebrar un podio extraordinario.
🇺🇸 Sepp Kuss convierte la etapa reina en una remontada hasta el quinto puesto
Uno de los movimientos más impresionantes de ayer fue el de Sepp Kuss.
El ganador de La Vuelta 2023 llegó a la penúltima etapa fuera del top 10 y atacó a casi cien kilómetros de meta, aprovechando una carrera completamente rota para ganar posiciones una detrás de otra. Durante algunos momentos llegó incluso a poner en peligro lugares mucho más altos de la general.
Finalmente terminó octavo en la etapa y saltó seis posiciones, desde el undécimo hasta el quinto puesto, quedando a 8:45 de Mas y superando por 43 segundos a Oscar Onley.
El movimiento resume bastante bien la filosofía de Visma durante esta Vuelta. El equipo no ha ganado la general, pero ha corrido prácticamente siempre de forma ofensiva, ha conseguido siete victorias mediante Brennan y Van Aert y termina además colocando nuevamente a Kuss entre los cinco mejores.
⚪ Oscar Onley: el maillot blanco como premio a una Vuelta de enorme resistencia
Onley perdió la quinta posición frente a Kuss, pero debería terminar Granada vestido de blanco.
El británico tiene 1:10 sobre Jakob Omrzel antes de la última etapa.
Su Vuelta ha sido especialmente interesante porque atravesó enfermedad, caídas y momentos de debilidad, pero también protagonizó una de las mejores actuaciones de toda la carrera cuando fue el único capaz de responder al ataque de Mas en Aitana.
Omrzel, con apenas veinte años y una victoria en Calar Alto, representa quizá la mayor revelación de la general. Terminar séptimo y segundo mejor joven durante su primera experiencia de este nivel sería ya un resultado extraordinario.
💚 Van Aert y Buitrago llegan con las otras clasificaciones prácticamente resueltas
La general no será la única celebración del podio.
Wout van Aert lidera la clasificación por puntos con 326, frente a 239 de Brennan y 171 de Romele. Su ventaja es suficientemente amplia para afrontar Granada con el maillot verde completamente bajo control, mientras Santiago Buitrago tiene 78 puntos en la montaña y Van Aert 62. Al no existir ninguna ascensión categorizada en la etapa final, el colombiano ya no puede perder ese maillot sobre la carretera.
La Vuelta de Van Aert merece especialmente atención. No sólo ha ganado dos etapas y el verde; también ha trabajado repetidamente para Brennan, ha entrado en escapadas, ha puntuado sorprendentemente en la montaña y llega al último día como máximo favorito para conseguir otra victoria.
Pocos corredores han tenido tanta presencia en tantos escenarios diferentes durante las tres semanas.
🧨 La última subida a la Alhambra puede convertirse en ocho minutos de ataques continuos
La última vuelta es el lugar donde espero que se decida realmente la etapa.
El pelotón cruzará por cuarta vez el Paseo del Salón cuando resten 9,8 kilómetros. Poco después comenzará nuevamente el ascenso hacia el Paseo del Generalife y la zona exterior de la Alhambra, cuya cima se alcanza aproximadamente a ocho kilómetros de la meta según el itinerario oficial. Después llegará una bajada rápida hacia el centro y los últimos kilómetros camino del Paseo del Salón.
Los equipos sin un Van Aert o un Brennan no deberían esperar tranquilamente.
Nys puede atacar.
Laurance puede atacar.
Fisher-Black puede hacerlo.
Romeo también.
Cort puede responder a movimientos.
Incluso Carapaz, una vez desaparecida cualquier preocupación de general, podría sentirse tentado por cerrar la carrera atacando.
Eso obliga a Visma a gestionar un problema distinto al de los sprints anteriores. No basta con tener al hombre más rápido. Hay que llegar al final de la subida con suficiente estructura para controlar veinte ataques distintos.
Y si Van Aert es el propio líder elegido, quizá la mejor estrategia sea precisamente no controlarlos.
Seguirlos.
🔮 Pronóstico: Van Aert tiene más maneras de ganar que cualquiera
Para elegir un favorito me quedaría con Wout van Aert.
Matthew Brennan probablemente tenga más velocidad en un sprint limpio, pero no estoy seguro de que exista realmente un sprint limpio después de cuatro pasos por la Alhambra. Cada subida juega en contra de los velocistas convencionales y a favor de un corredor que puede sobrevivir al ritmo, cerrar ataques y todavía tener una llegada potentísima.
Van Aert tampoco depende de que el grupo permanezca unido. Puede ganar si quedan cincuenta corredores, si quedan veinte o incluso desde un pequeño grupo de cinco.
Brennan necesita una carrera algo más específica.
Magnus Cort también me parece especialmente peligroso porque combina perfectamente resistencia y velocidad. Alessandro Romele ha demostrado muchísima regularidad y debería volver a estar delante, mientras Axel Laurance y Thibau Nys son probablemente quienes más pueden beneficiarse de una carrera explosiva.
Mi pronóstico principal sería una llegada de grupo muy reducido o un reagrupamiento parcial después de la última subida, más que un sprint completamente masivo.
En ese escenario, mi podio sería Wout van Aert – Magnus Cort – Matthew Brennan, con Romele, Laurance, Nys, Coquard y Tronchon inmediatamente detrás.
🏁 Conclusión: Granada cierra una Vuelta que cambió completamente en ocho días
La etapa 21 de la Vuelta a España 2026 no será simplemente el último día de competición. También será el momento de mirar hacia atrás y entender una carrera que cambió varias veces de protagonista.
Todo comenzó en Mónaco con Tadej Pogačar como gran favorito y ganador de la contrarreloj inicial. Después llegó su exhibición en Andorra y parecía que la carrera podía dirigirse hacia otro dominio prácticamente incontestable. La caída de Xeraco en la etapa 8 cambió todo y entregó el maillot rojo a Enric Mas, pero en aquel momento todavía era imposible saber si el español estaba recibiendo una oportunidad o simplemente una responsabilidad enorme.
La respuesta llegó durante los doce días siguientes.
Mas no se escondió detrás de la caída del favorito. Ganó en Aitana, atacó en Calar Alto, volvió a sacar tiempo en La Pandera y construyó el margen necesario para afrontar Jerez. Cuando llegó la contrarreloj que debía relanzar a Roglič, perdió solamente 33 segundos. Cuando el esloveno intentó moverse en Peñas Blancas, respondió. Y cuando el Collado del Alguacil ofreció una última posibilidad para destruir su liderato, terminó siendo Roglič quien perdió nuevamente tiempo.
Granada será por eso la etapa de la confirmación.
Mas comenzará con 2:15 sobre Roglič y 2:44 sobre Gall. Carapaz será cuarto. Kuss, después de su extraordinaria ofensiva de ayer, quinto. Onley debería vestirse definitivamente de blanco. Buitrago celebrará la montaña y Van Aert el verde.
Pero antes del podio todavía queda ciclismo.
Y quizá bastante.
La carrera entrará en Granada después de algo más de sesenta kilómetros relativamente tranquilos y posteriormente comenzará a girar alrededor de uno de los monumentos más reconocibles de España. Cuatro ascensiones hacia la Alhambra. Cuatro oportunidades para atacar. Cuatro posibilidades de eliminar velocistas.
Van Aert parece el hombre perfecto para el recorrido.
Brennan puede cerrar una Vuelta histórica con una sexta victoria.
Cort, Nys, Romele, Laurance, Coquard y Tronchon tienen una última oportunidad para derrotar al equipo que ha dominado las llegadas rápidas.
Incluso la organización y los corredores tienen todavía que resolver la cuestión de la seguridad del circuito y una posible neutralización de tiempos antes de que empiece la parte verdaderamente competitiva.
Todo ello convierte esta etapa final en algo más interesante que el habitual desfile previo al podio.
Sin embargo, cuando caiga la tarde sobre Granada y el pelotón cruce por última vez el Paseo del Salón, la imagen principal difícilmente estará relacionada con el ganador de la etapa.
Estará unos metros detrás.
Será el maillot rojo.
Durante muchos años, Enric Mas fue uno de los corredores españoles que siempre parecía estar cerca de ganar una Gran Vuelta sin terminar de conseguirlo. Tres segundos puestos en La Vuelta construyeron una carrera marcada tanto por la regularidad como por la sensación de oportunidad pendiente.
En 2026, esa historia debería terminar.
Y lo hará en una ciudad especialmente apropiada para un desenlace de este tipo: después de tres semanas, 21 etapas, montaña, calor extremo, una jornada anulada, caídas, contrarrelojes y más de 58.000 metros de desnivel previstos en el diseño original de la carrera, la Alhambra verá pasar cuatro veces al pelotón antes de que Granada corone al primer ganador español de La Vuelta en doce años.
Esta vez no habrá que preguntarse cuánto tiempo necesita Mas antes de la siguiente montaña, ni cuánto puede perder con Roglič contra el reloj, ni si podrá responder a Gall cuando aparezcan las rampas de dos dígitos.
Sólo tendrá que terminar.
Y cuando lo haga, Enric Mas habrá dejado de ser el corredor que tantas veces estuvo cerca de ganar la Vuelta para convertirse, finalmente, en ganador de la Vuelta a España 2026.