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Croacia España Final Nations Fútbol 2022/23

    🇭🇷🇪🇸 Croacia–España: una generación busca su primera corona y la Roja quiere volver a reinar once años después

    Róterdam enfrenta a dos selecciones acostumbradas a vivir sobre el alambre, pero todavía necesitadas de una corona diferente. España disputa su segunda final consecutiva de la Nations League y puede conquistar su primer gran título desde la Eurocopa de 2012; Croacia, subcampeona mundial en 2018 y tercera en Qatar 2022, persigue por fin el oro que complete la obra de la generación de Luka Modrić. Rodri, Gavi y Morata frente a Modrić, Brozović y Kovačić: De Kuip decidirá quién gobierna Europa.

    La UEFA Nations League 2022/23 llega este domingo 18 de junio a su última noche. Croacia y España se enfrentarán en el estadio De Kuip de Róterdam, a partir de las 20:45 horas, con un trofeo esperando al vencedor y con la posibilidad de una prórroga o una tanda de penaltis si nadie consigue romper la igualdad durante los noventa minutos.

    Para España, la final supone regresar a un escenario conocido. La Roja ya disputó el partido por el título de la Nations League en 2021, cuando Francia remontó el gol de Mikel Oyarzabal y terminó imponiéndose 2-1 en Milán. Ahora aparece una segunda oportunidad y, sobre todo, la posibilidad de terminar con una espera que ya alcanza casi once años desde aquella Eurocopa conquistada en Kiev.

    Para Croacia, la dimensión es diferente. La generación encabezada por Luka Modrić ha sido subcampeona del mundo en 2018, tercera en Qatar 2022 y se ha instalado durante años entre las grandes potencias internacionales, pero todavía le falta aquello que convierte una era magnífica en una época campeona: levantar un gran trofeo.

    España necesita volver a ganar.

    Croacia necesita ganar por primera vez.

    Róterdam sólo permitirá que una de las dos historias encuentre su final perfecto.


    🌍 CONTEXTO ACTUAL | España sobrevive a Italia y vuelve a una final europea

    La llegada de Luis de la Fuente al banquillo de la absoluta todavía se encuentra en sus primeros capítulos. Antes de esta Final Four sólo había dirigido los encuentros clasificatorios contra Noruega y Escocia, con una victoria por 3-0 en Málaga y una preocupante derrota por 2-0 en Glasgow.

    Por eso la semifinal frente a Italia tenía una importancia enorme. España no sólo necesitaba clasificarse; necesitaba demostrar que el nuevo proyecto podía competir cuando la exigencia abandonaba los discursos y llegaba directamente al césped.

    La respuesta fue un 2-1 construido entre un inicio explosivo y un final agónico. Yeremy Pino marcó en el minuto 3 después de aprovechar un error italiano en la salida, pero Ciro Immobile igualó poco después desde el punto de penalti.

    Italia consiguió incomodar durante muchos minutos y obligó a Unai Simón a intervenir ante Davide Frattesi, pero España mantuvo la iniciativa y encontró el premio en el minuto 88. Un disparo de Rodri terminó convirtiéndose en un balón suelto dentro del área y Joselu apareció para empujarlo a la red.

    El delantero volvió a demostrar su extraordinaria capacidad para necesitar muy pocos minutos.

    Y España consiguió su segunda final consecutiva de Nations League.


    🇭🇷 CONTEXTO ACTUAL | Croacia convirtió otra vez el sufrimiento en combustible

    Si existe una selección acostumbrada a que los partidos importantes superen el minuto 90, probablemente sea Croacia. El equipo de Zlatko Dalić lleva años construyendo una relación casi natural con las prórrogas, las tandas y esos encuentros donde la resistencia psicológica termina siendo tan importante como la calidad.

    La semifinal contra Países Bajos volvió a demostrarlo. Los anfitriones se adelantaron mediante Donyell Malen, pero Andrej Kramarić empató de penalti y Mario Pašalić completó la remontada durante la segunda mitad.

    Cuando el partido parecía resuelto, Noa Lang encontró el 2-2 en el minuto 90+6 y obligó a Croacia a disputar otros treinta minutos.

    La reacción fue inmediata.

    Bruno Petković marcó el 2-3 en el minuto 98 mediante un potente disparo desde fuera del área y Luka Modrić convirtió posteriormente un penalti para cerrar el 2-4.

    Croacia volvió a ganar después de ciento veinte minutos.

    Volvió a sobrevivir.

    Y regresará ahora al mismo De Kuip con una afición que promete convertir Róterdam en una pequeña Zagreb.


    📈 DOS CAMINOS DIFERENTES HACIA RÓTERDAM

    Croacia comenzó esta Nations League de la peor manera imaginable. Austria ganó 0-3 en territorio croata durante la primera jornada y Francia arrancó posteriormente un empate 1-1.

    Desde entonces, los balcánicos no volvieron a dejarse un solo punto durante la fase de grupos.

    Ganaron 0-1 en Dinamarca, repitieron 0-1 contra Francia en París, derrotaron 2-1 a Dinamarca en Zagreb y cerraron mediante un 1-3 frente a Austria. Cuatro triunfos consecutivos permitieron terminar primeros del Grupo A1 con 13 puntos.

    España necesitó un desenlace mucho más agónico. La Roja empató contra Portugal y República Checa, derrotó posteriormente a Suiza y a los checos, pero cayó 1-2 contra los helvéticos en Zaragoza y llegó a la última jornada obligada a ganar en Portugal.

    El gol de Álvaro Morata en el minuto 88 en Braga proporcionó aquel 0-1 y arrebató a los portugueses el billete para la Final Four.

    Las dos selecciones ya conocen, por tanto, el valor de marcar cuando parece que el tiempo se acaba.


    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | La batalla por la pelota empieza con Modrić, Brozović y Kovačić

    España está acostumbrada a construir su superioridad desde el centro del campo.

    Croacia también.

    Eso convierte la final en algo mucho más complejo que una Roja atacando y un rival esperando. El equipo de Dalić dispone probablemente de uno de los centros del campo más experimentados y técnicamente completos del fútbol internacional.

    Luka Modrić, Marcelo Brozović y Mateo Kovačić llevan años jugando juntos y poseen una habilidad extraordinaria para esconder el balón incluso cuando el adversario presiona alto.

    Rodri tendrá enfrente un desafío enorme. España necesita impedir que Modrić pueda recibir constantemente orientado y que Kovačić transforme cada recuperación en una conducción capaz de superar la primera línea.

    La presión de Gavi puede resultar fundamental.

    Pero deberá estar coordinada.

    Croacia disfruta cuando el rival presiona individualmente y deja un espacio libre detrás. Si supera el primer salto español, Perišić, Kramarić o Ivanušec pueden recibir con una defensa obligada a retroceder.


    🧠 Rodri y Modrić, dos maneras de controlar el tiempo

    La final puede girar alrededor de dos futbolistas situados en momentos completamente distintos de sus carreras.

    Rodri Hernández, con 26 años, llega apenas una semana después de conquistar la Champions League con el Manchester City y marcar el gol decisivo de la final contra el Inter. Su temporada ya es extraordinaria y España espera que traslade esa autoridad a la selección.

    Luka Modrić, con 37, continúa siendo el gran centro de gravedad croata. Todo el sistema se modifica alrededor de su posición, su capacidad para resistir la presión y esa facilidad para encontrar un pase que aparentemente no existe.

    Rodri necesita impedir que Croacia convierta cada posesión en una larga sucesión de pases.

    Modrić intentará hacer exactamente lo mismo con España.

    La final puede acabar dominándola quien consiga que el rival corra durante más tiempo detrás del balón.


    ⚡ España necesita atacar la espalda de Perišić y Juranović

    Croacia puede presentar una defensa en la que los laterales o carrileros tengan enorme importancia ofensiva. Ivan Perišić, aunque durante gran parte de su carrera haya sido extremo, puede aparecer nuevamente en el lateral izquierdo y proporcionar muchísima profundidad.

    Eso crea una oportunidad.

    Cuando Perišić avance, España puede atacar el espacio situado detrás mediante Yeremy Pino, Marco Asensio, Ansu Fati o el futbolista que De la Fuente utilice en ese sector.

    Algo parecido sucede con Josip Juranović por la derecha.

    Croacia quiere que sus hombres de banda acompañen la posesión para evitar que todo dependa del trío interior. España debe obligarlos a preguntarse constantemente si pueden avanzar.

    Un extremo español preparado para correr puede convertirse también en una herramienta defensiva.

    Si Juranović teme el espacio de su espalda, atacará menos.


    ⭐ NOMBRES PROPIOS | Los futbolistas destinados a marcar la final

    🇪🇸 Rodri, del triplete a la posibilidad de devolver un título a España

    Pocas semanas pueden cambiar tanto el estatus de un futbolista como las últimas de Rodri.

    El centrocampista acaba de conquistar Premier League, FA Cup y Champions League con el Manchester City, fue decisivo en Estambul y ahora puede cerrar la temporada levantando otro título con su selección.

    Pero contra Croacia tendrá un trabajo quizá más incómodo que el habitual.

    Debe construir.

    Debe proteger.

    Y debe decidir cuándo saltar sobre Modrić o Kovačić sin abandonar demasiado espacio.

    También representa una amenaza cerca del área. Su potente disparo apareció varias veces contra Italia y puede adquirir todavía más importancia frente a una defensa croata que probablemente cierre mucho la zona interior.

    España necesita su mejor versión.

    No únicamente con balón.


    🔥 Gavi, la presión española frente al cerebro croata

    Si Rodri representa el control, Gavi aporta la energía capaz de convertir ese control en agresividad.

    Croacia tiene demasiada calidad como para permitir que Brozović y Modrić reciban sin oposición. Gavi deberá incomodar esas primeras conexiones, acompañar la presión y aparecer posteriormente cerca del área.

    La dificultad estará en mantener disciplina.

    Croacia posee una experiencia enorme provocando faltas, ralentizando encuentros y utilizando el contacto a su favor. Un exceso de entusiasmo puede regalar balones parados y tarjetas innecesarias.

    Gavi necesita jugar al límite.

    Pero no cruzarlo.

    Si consigue combinar intensidad con inteligencia, puede hacer que el centro del campo croata viva una final bastante menos cómoda.


    🎯 Álvaro Morata, la profundidad contra una defensa sin Gvardiol

    Álvaro Morata llega a la final después de haber marcado precisamente el gol que clasificó a España para esta Final Four en septiembre.

    Su trabajo contra Croacia será fundamental incluso aunque no aparezca constantemente en el remate. España necesita que amenace la espalda de los centrales para impedir que la línea balcánica pueda adelantar metros y comprimir el centro del campo.

    Croacia tiene además una ausencia importantísima: Joško Gvardiol tuvo que abandonar la convocatoria por lesión y Dalić ha perdido así a uno de los grandes pilares defensivos de los últimos años.

    Josip Šutalo asumirá mucha responsabilidad.

    Martin Erlić, Domagoj Vida o Stanišić pueden completar la última línea.

    Morata debe obligarlos a correr hacia Livaković.

    Ahí puede aparecer una ventaja española.


    🃏 Joselu, la amenaza que ya cambió la semifinal

    Una final tan equilibrada puede terminar decidiéndose mediante los suplentes.

    Y Joselu acaba de presentar su candidatura.

    El delantero entró en la semifinal contra Italia en el minuto 84 y marcó el tanto decisivo cuatro minutos después, prolongando una relación extraordinaria con el gol desde su debut internacional.

    Su perfil también puede modificar el partido.

    Morata ofrece mucha profundidad y movilidad.

    Joselu proporciona presencia constante dentro del área y una amenaza aérea superior.

    Si Croacia consigue hundirse durante el tramo final y España necesita acumular centros, De la Fuente puede recurrir nuevamente al delantero.

    Después de Enschede, nadie podrá considerarlo una solución secundaria.


    🇭🇷 LUKA MODRIĆ | La noche que puede completar una carrera irrepetible

    Todo análisis sobre Croacia termina inevitablemente llegando hasta Luka Modrić.

    Subcampeón del mundo.

    Tercero en Qatar.

    Balón de Oro.

    Cinco veces campeón de Europa con el Real Madrid antes de esta final.

    Pero todavía sin un título absoluto con Croacia.

    A los 37 años, la Nations League ofrece una oportunidad extraordinaria para completar el palmarés colectivo de una generación que ya ha llevado a un país de menos de cuatro millones de habitantes hasta lugares prácticamente inimaginables.

    Su semifinal contra Países Bajos fue otra demostración de vigencia.

    Provocó un penalti.

    Marcó otro.

    Dirigió el centro del campo.

    Y soportó prácticamente todo un partido de 120 minutos.

    España sabe perfectamente qué puede hacer.

    Otra cuestión es conseguir impedirlo.


    🧱 Marcelo Brozović, el futbolista que permite que Modrić sea Modrić

    El protagonismo de Modrić no debe ocultar la importancia de Marcelo Brozović.

    Su posición delante de la defensa proporciona equilibrio y permite que Modrić y Kovačić tengan libertad para desplazarse, recibir y avanzar.

    Brozović llega además después de disputar la final de la Champions con el Inter, por lo que conoce perfectamente a Rodri tras haberse enfrentado apenas una semana antes.

    Su duelo será fundamental en la presión española.

    Si Morata consigue tapar su recepción, Croacia puede verse obligada a construir desde los costados.

    Si Brozović encuentra tiempo, el equipo balcánico podrá colocar inmediatamente la pelota donde España no quiera defender.

    Es el hombre que conecta todas las piezas.

    Y precisamente por eso muchas veces pasa inadvertido.


    🏃 Ivan Perišić, experiencia y profundidad desde cualquier posición

    Ivan Perišić es otro superviviente de todos los grandes episodios recientes de Croacia.

    Puede actuar como extremo.

    Como carrilero.

    Como lateral.

    Y hacerlo sin perder su capacidad para atacar el área rival.

    Contra Países Bajos volvió a recorrer toda la banda durante un encuentro larguísimo y proporcionó la energía necesaria para que Croacia mantuviera amplitud.

    España conoce bien su peligro.

    Perišić marcó en el 2-1 croata de la Eurocopa 2016 y también fue protagonista en otros enfrentamientos entre ambos.

    Jesús Navas o Carvajal deberán controlar sus incorporaciones.

    Pero el extremo español de ese costado también tiene que obligarlo a trabajar hacia atrás.

    Defender a Perišić consiste igualmente en atacarlo.


    🧤 Dominik Livaković, el especialista en noches interminables

    Croacia posee un guardameta especialmente acostumbrado a los partidos donde los nervios terminan decidiendo más que las piernas.

    Dominik Livaković fue una de las grandes figuras del Mundial de Qatar, especialmente durante las tandas contra Japón y Brasil.

    Su experiencia desde los once metros añade una dimensión inevitable si la final llega igualada hasta el final de la prórroga.

    España no puede jugar pensando en los penaltis.

    Pero tampoco puede ignorar el contexto.

    Croacia ha construido una enorme confianza alrededor de esas situaciones.

    Cuanto más largo sea el partido, más cómoda parece sentirse psicológicamente.

    La Roja necesita intentar ganar antes de entrar en ese territorio.


    🚑 LAS BAJAS | Gvardiol es la gran ausencia croata; España llega con los 23 disponibles

    La noticia más importante en el capítulo de ausencias está en Croacia.

    Joško Gvardiol no pudo disputar la Final Four por lesión, dejando fuera a uno de los centrales más importantes de la selección y a un futbolista que había sido extraordinario durante el Mundial de Qatar.

    La retirada internacional de Dejan Lovren después del Mundial aumenta todavía más la renovación defensiva y coloca a Josip Šutalo como nuevo referente de una línea mucho menos experimentada.

    España llega en mejores condiciones.

    Los 23 internacionales convocados pudieron participar en el último entrenamiento previo a la final, incluido Dani Olmo, que había trabajado con ciertas precauciones durante los días anteriores.

    La cuestión será física más que médica.

    Croacia disputó 120 minutos el miércoles.

    España jugó 90 el jueves.

    Los balcánicos poseen un día adicional de recuperación, pero también media hora más de desgaste.


    📌 LADURILLA / DATO CLAVE | Sus tres últimos partidos han producido 19 goles

    La reciente historia entre ambas selecciones parece incompatible con el aburrimiento.

    Los tres últimos España–Croacia antes de esta final produjeron 19 goles, una media superior a seis por encuentro.

    España ganó 6-0 en Elche durante la Nations League de 2018.

    Croacia respondió dos meses después con un 3-2 en Zagreb.

    Y el enfrentamiento más reciente terminó 5-3 para España después de la prórroga en los octavos de final de la Eurocopa 2020.

    Tres partidos.

    Diecinueve goles.

    Dos prórrogas potenciales separan ahora a estas selecciones del título.

    Las estadísticas no garantizan otro festival.

    Pero explican por qué esta rivalidad reciente nunca parece aceptar un guion sencillo.


    🤝 H2H | España domina por poco una rivalidad que se ha convertido en un clásico moderno

    Antes de la final, España y Croacia se han enfrentado nueve veces.

    La Roja presenta una ligera ventaja con cinco victorias, frente a tres triunfos croatas y un único empate.

    El primer enfrentamiento, curiosamente, terminó con victoria croata por 0-2 en un amistoso disputado en Valencia en 1994. España respondió en años posteriores y la rivalidad ganó verdadera dimensión competitiva durante la última década.

    La Eurocopa 2012 terminó con triunfo español 1-0 gracias a Jesús Navas.

    Croacia respondió ganando 2-1 en la Euro 2016.

    Después llegaron los dos espectaculares partidos de la Nations League 2018 y aquel inolvidable 5-3 de Copenhague durante la Eurocopa.

    El historial está equilibrado.

    Los últimos capítulos, todavía más.

    Nunca se habían enfrentado con un trofeo esperando directamente al vencedor.


    👑 OTRO DATO IMPORTANTE | España lleva 4.004 días sin levantar un gran título

    La cifra resume perfectamente lo que significa la final para la Roja.

    Cuando comience el partido habrán transcurrido 4.004 días desde la final de la Eurocopa de 2012, aquel 4-0 frente a Italia en Kiev que cerró el ciclo más extraordinario de la historia de la selección.

    Desde entonces, España ha disputado dos grandes finales.

    Perdió la Copa Confederaciones de 2013 contra Brasil.

    Y cayó frente a Francia en la Nations League de 2021.

    Ahora tiene una tercera oportunidad.

    La generación ha cambiado.

    También el seleccionador.

    Sólo Jesús Navas permanece en esta convocatoria como vínculo directo con aquella noche de Kiev.

    El lateral marcó precisamente contra Croacia durante aquella misma Eurocopa.

    Once años después vuelve a encontrarse con ellos delante de otro título.


    🥇 CROACIA BUSCA EL ÚNICO COLOR QUE TODAVÍA LE FALTA

    Si España quiere volver a levantar un trofeo, Croacia quiere descubrir por primera vez qué significa hacerlo.

    La selección de Dalić consiguió la plata en el Mundial de Rusia 2018 después de perder la final frente a Francia y añadió un bronce en Qatar 2022 derrotando a Marruecos en el partido por el tercer puesto.

    El palmarés resulta extraordinario para un país que apenas comenzó a competir como selección independiente durante la década de 1990.

    Pero falta oro.

    Esta generación se ha acostumbrado a llegar lejos.

    No se ha acostumbrado todavía a terminar por encima de todos.

    Perišić lo resumió antes de la final: después de la plata y el bronce, Croacia sueña con completar la colección.

    España es lo único que se interpone.


    🏟️ DE KUIP | Croacia regresa al mismo escenario de su primera batalla

    Existe además una pequeña ventaja emocional para los balcánicos.

    Croacia ya disputó la semifinal en De Kuip, mientras España tuvo que viajar desde Enschede después de eliminar a Italia.

    Los jugadores de Dalić conocen el césped, los vestuarios y el ambiente de un estadio que durante la semifinal terminó teñido en gran medida de cuadros rojos y blancos.

    Miles de aficionados croatas volverán a ocupar las gradas.

    Para ellos, esta final posee la sensación de una cita histórica.

    España también contará con apoyo, pero probablemente deberá convivir con un ambiente donde Croacia pueda sentirse prácticamente en casa.

    La Roja necesita evitar que esa energía convierta el comienzo en un partido emocional.

    Controlar el balón puede ser también una manera de silenciar una grada.


    🔑 LA CLAVE | España debe impedir que Croacia lleve la final hacia su territorio favorito: el último cuarto de hora

    Croacia ha convertido el paso del tiempo en una de sus mejores armas.

    Muchos rivales comienzan los partidos intentando derrotarla.

    Terminan intentando sobrevivirle.

    Modrić, Brozović y Kovačić saben reducir el ritmo cuando necesitan respirar y acelerarlo cuando detectan cansancio. El banquillo ofrece además futbolistas como Petković, Majer o Vlašić capaces de modificar partidos avanzados.

    España debe evitar entrar en una final donde cada minuto refuerce la confianza croata.

    Eso no significa precipitarse.

    Significa buscar profundidad desde la posesión, hacer trabajar a los centrocampistas rivales y obligar a la defensa sin Gvardiol a correr hacia su propia portería.

    Si el partido llega al minuto 80 completamente equilibrado, Croacia no sentirá miedo.

    Probablemente sentirá exactamente lo contrario.

    La Roja necesita aceptar esa fortaleza sin obsesionarse con ella.


    🔮 PRONÓSTICO | España tiene más frescura; Croacia posee una experiencia competitiva difícil de medir

    La final parece extraordinariamente equilibrada.

    España dispone de una plantilla algo más fresca, llega con todos sus convocados disponibles y jugó únicamente noventa minutos frente a Italia. También posee más velocidad en ataque y puede encontrar ventajas importantes ante una defensa croata que no cuenta con Gvardiol.

    Croacia responde con aquello que no aparece fácilmente en una estadística.

    Experiencia.

    Personalidad.

    Y una extraordinaria capacidad para no desaparecer nunca de un partido.

    Modrić, Perišić, Brozović y Kovačić han disputado finales de Champions, Mundiales, Eurocopas y todo tipo de eliminatorias. Nada de lo que ocurra durante los noventa minutos debería resultarles nuevo.

    Cabe esperar una final muy táctica durante el inicio, dominada por la batalla del centro del campo y progresivamente más abierta conforme aparezca el cansancio. España tratará de mover a Croacia mediante posesiones rápidas; los balcánicos intentarán convertir cada pérdida española en una oportunidad para que Modrić y Kovačić lancen a sus atacantes.

    Si España marca primero, Croacia ya ha demostrado demasiadas veces que sabe regresar.

    Si golpean los balcánicos, la Roja tendrá que atacar una estructura que se siente especialmente cómoda defendiendo ventajas.

    Y si nadie rompe la igualdad, aparecerá el terreno donde Croacia ha construido parte de su leyenda reciente.

    Prórroga.

    Quizá penaltis.

    La clase de noche en la que un país puede recordar durante décadas un solo golpeo.

    Róterdam recibe así mucho más que la final de la Nations League. España busca regresar al lugar que abandonó hace 4.004 días, cuando levantó su último gran título en Kiev. Croacia quiere transformar una generación extraordinaria en una generación campeona y entregar a Luka Modrić, Perišić, Brozović y compañía el único metal que todavía no poseen. La Roja tiene una segunda oportunidad después de la derrota de 2021; los balcánicos disputan la primera final de su historia en esta competición. Dos equipos que han aprendido a decidir partidos cuando el reloj parece agotarse, un trofeo sobre el césped de De Kuip y noventa minutos que pueden convertirse fácilmente en muchos más. Esta vez sobrevivir no será suficiente. Al final, alguien tendrá que ser campeón.

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