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Alemania España Jornada 3 Lituania 2024

🇩🇪🇪🇸 Alemania-España: la campeona se juega la corona en una final antes de tiempo No queda margen para especular. España afronta la última jornada del Grupo B obligada a derrotar a Alemania para mantener viva la defensa de su título europeo. Enfrente estará la… Leer más Leer menos

🇩🇪🇪🇸 Alemania-España: la campeona se juega la corona en una final antes de tiempo

No queda margen para especular. España afronta la última jornada del Grupo B obligada a derrotar a Alemania para mantener viva la defensa de su título europeo. Enfrente estará la líder del grupo, una selección germana que llega invicta y a la que le basta un empate para certificar su presencia en semifinales.

🌍 CONTEXTO | España llega al borde del precipicio

El Jonava City Stadium acoge uno de esos encuentros que contradicen el calendario. Oficialmente sigue siendo fase de grupos, pero para España tiene aroma inequívoco de eliminatoria. Después de dos jornadas sin conseguir ganar, la vigente campeona de Europa se encuentra ante una situación tan sencilla de explicar como difícil de resolver: necesita vencer.

España solamente suma un punto después del empate sin goles frente a la República de Irlanda y de la derrota por la mínima ante Países Bajos. Dos encuentros muy diferentes en su desarrollo, pero unidos por un mismo problema: el equipo de Sonia Bermúdez todavía no ha conseguido marcar en esta fase final.

Especialmente doloroso resultó el encuentro ante Países Bajos. España compitió bien durante largos tramos, encontró situaciones peligrosas mediante Judit Pujols, Marisa García o Marina Artero y sostuvo el pulso hasta los minutos finales. Sin embargo, Lotte Keukelaar apareció en el minuto 87 para inclinar definitivamente un partido tremendamente igualado.

El contraste con la fase de clasificación resulta llamativo. España había alcanzado Lituania después de completar una segunda ronda perfecta, ganando sus tres encuentros, marcando catorce goles y manteniendo su portería imbatida. Aquella facilidad ofensiva ha desaparecido momentáneamente justo cuando cada ocasión comienza a valer su peso en oro.

Alemania llega desde una posición considerablemente más cómoda. El conjunto dirigido por Michael Urbansky suma cuatro puntos después del empate ante Países Bajos y de la victoria contra Irlanda, resultados que le permiten encarar la última jornada dependiendo únicamente de sí mismo. Un empate sería suficiente para alcanzar las semifinales.

Eso condicionará inevitablemente el escenario. Alemania puede permitirse escoger cuándo acelerar, mientras España necesita encontrar el equilibrio entre atacar y no precipitarse. El reloj favorecerá progresivamente al conjunto germano, convirtiéndose en un adversario adicional para una selección española que deberá evitar que la necesidad termine transformándose en ansiedad.

♟️ EL DUELO TÁCTICO | La posesión española contra la presión alemana

Pocas selecciones europeas conocen tan bien el fútbol español como Alemania. Ambas escuelas llevan décadas cruzándose en las categorías inferiores y sus enfrentamientos suelen convertirse en auténticas partidas de ajedrez. España quiere controlar mediante el balón; Alemania pretende convertir cada error técnico del adversario en una oportunidad inmediata para atacar.

La selección de Sonia Bermúdez mantendrá previsiblemente su identidad. Salida elaborada desde atrás, centrales abiertas, centrocampistas ofreciendo líneas de pase y extremos preparados para estirar el campo. España necesita que la pelota circule con velocidad suficiente para desplazar un bloque alemán que se siente cómodo defendiendo hacia delante y disputando cada recepción.

Precisamente la presión germana representa una de las grandes amenazas. Melina Krüger ya aprovechó ante Países Bajos una acción de presión ofensiva para marcar después de dificultar la salida de la guardameta rival. Alemania intenta provocar esos errores mediante carreras coordinadas, obligando al contrario a decidir rápidamente cerca de su propia portería.

España deberá encontrar mecanismos para superar esa primera oleada. La participación de Ainhoa Alguacil y Daniela Arques puede resultar fundamental para ofrecer soluciones interiores, mientras las centrales deberán reconocer cuándo conviene asumir riesgos y cuándo resulta preferible jugar directamente sobre las futbolistas ofensivas para escapar de la presión.

Una vez superada esa primera línea, el panorama puede cambiar radicalmente. Alemania suele adelantar efectivos para presionar y, si España consigue encontrar una recepción limpia detrás de ellos, aparecen metros para conducir. Ahí futbolistas como Daniela Agote pueden castigar mediante arrancadas, diagonales y situaciones de uno contra uno cerca del área.

España también necesitará recuperar la profundidad que mostró durante la clasificación. Frente a Irlanda acumuló ataques y remates, pero encontró una muralla completamente replegada. Contra Países Bajos dispuso de menos continuidad. Alemania ofrecerá probablemente más espacios, aunque acceder a ellos exigirá superar primero una estructura mucho más agresiva.

El gran peligro aparecerá cuando España pierda el balón. Obligada a ganar, la selección irá adelantando progresivamente su posición y los laterales tendrán tendencia a participar en campo contrario. Alemania posee futbolistas capaces de convertir una recuperación en una transición peligrosa con apenas dos o tres pases, especialmente cuando encuentra espacios exteriores.

Por eso las vigilancias serán fundamentales. España necesita atacar con muchas futbolistas sin quedar partida. Las centrales deberán jugar lejos de Eunate Astralaga, anticipándose a cualquier envío hacia las delanteras germanas, mientras el centro del campo deberá reaccionar inmediatamente después de cada pérdida para impedir que Alemania pueda levantar la cabeza.

El planteamiento de Michael Urbansky presenta otro componente interesante. Alemania no necesita encerrarse durante noventa minutos. Puede presionar por fases, ralentizar el encuentro cuando convenga y obligar a España a recorrer muchos metros. Esa alternancia entre agresividad y espera puede convertirse en una forma inteligente de jugar con la necesidad española.

⭐ NOMBRES PROPIOS | Agote, Astralaga y los revulsivos alemanes

Daniela Agote vuelve a aparecer como una de las grandes cartas ofensivas de España. Su capacidad para recibir abierta, encarar y romper estructuras defensivas puede proporcionar aquello que más necesita la selección: desequilibrio. En un partido donde Alemania intentará cerrar los carriles interiores, ganar duelos individuales por fuera puede resultar decisivo.

Pau Comendador representa otra amenaza que Alemania deberá vigilar. Su movilidad permite abandonar la zona central, asociarse con las centrocampistas y atacar posteriormente el área. España necesita que su frente ofensivo recupere confianza después de dos jornadas sin marcar, y pocas situaciones serían más importantes que encontrar pronto a Pau cerca de portería.

Ainhoa Alguacil puede asumir buena parte de la responsabilidad en la sala de máquinas. Ante un rival que presiona y disputa cada metro, no bastará con conservar el balón. España necesita pases capaces de romper líneas, controles orientados y cambios de ritmo. Esa capacidad para interpretar espacios puede determinar hasta dónde consigue mandar la campeona.

Eunate Astralaga también tendrá un papel mucho más importante de lo que podría sugerir la obligación ofensiva española. La guardameta respondió con una intervención extraordinaria ante Hanna Huizenga en el encuentro contra Países Bajos. Alemania obligará nuevamente a permanecer preparada ante situaciones repentinas después de pérdida o envíos verticales.

En el conjunto germano, Melina Krüger llega reforzada después de marcar frente a Países Bajos. Su gol nació precisamente de uno de los mecanismos que Alemania puede intentar repetir contra España: presión adelantada, insistencia sobre la salida rival y aprovechamiento inmediato del error. Su actividad sin balón resulta casi tan importante como su capacidad ofensiva.

También habrá que seguir atentamente a Leonie Schetter y Laila Portella. Las dos salieron desde el banquillo frente a Irlanda y cambiaron completamente el partido. Schetter igualó con un potente disparo y Portella culminó posteriormente la remontada, demostrando que Alemania dispone de una segunda unidad capaz de alterar el encuentro.

Paulina Bartz aporta otra dimensión al centro del campo alemán. Capitana y referencia competitiva, participa en una zona donde probablemente se decidirá buena parte del encuentro. España intentará acumular superioridades por dentro, mientras Alemania necesitará impedir que las centrocampistas españolas puedan recibir cómodamente mirando hacia la portería de Anne Moll.

📚 HISTORIAL | La revancha de la final de 2023

Hablar de España contra Alemania en esta categoría significa hablar de una de las grandes rivalidades del fútbol femenino europeo de formación. No son únicamente dos selecciones poderosas. Son dos estructuras acostumbradas a competir por títulos, producir generaciones de enorme nivel y encontrarse cuando el margen de error prácticamente ha desaparecido.

El recuerdo más inmediato resulta imposible de ignorar. España y Alemania disputaron la final de la Eurocopa Sub-19 de 2023 en Bélgica. Fueron necesarios 120 minutos y una tanda de penaltis para separarlas después de un encuentro que terminó sin goles y que reflejó perfectamente el respeto existente entre ambos equipos.

España terminó imponiéndose por 3-2 desde los once metros y levantó su quinto título continental. Aquella victoria significó además encadenar dos Eurocopas consecutivas, después del campeonato conquistado en 2022. Alemania se quedó entonces a las puertas de ampliar una colección que ya la convierte en la selección más laureada históricamente del torneo.

La rivalidad viene de mucho más atrás. Antes de Lituania 2024, España y Alemania habían protagonizado cuatro finales del Europeo femenino Sub-19 o de su antigua categoría Sub-18. Alemania conquistó la de 2000, mientras España se llevó las de 2004, 2018 y 2023. Pocos enfrentamientos pueden presumir de semejante historial.

📊 DATO CLAVE | Cinco títulos contra seis y una clasificación en juego

El duelo enfrenta, además, a las dos grandes referencias históricas de la competición. Alemania llega a Lituania con seis títulos europeos en la categoría, mientras España acumula cinco. La selección germana representa el récord que persigue una generación española empeñada en prolongar el dominio conquistado durante los últimos años.

Existe otro dato que resume perfectamente la situación española. En la segunda ronda clasificatoria marcó catorce goles en tres encuentros y no recibió ninguno. En los primeros 180 minutos de esta fase final todavía no ha conseguido perforar la portería rival. De una maquinaria ofensiva demoledora a una sequía inesperada en cuestión de semanas.

Alemania presenta exactamente la tendencia contraria. Ha marcado tres goles en sus dos partidos y los tres llevan firmas diferentes: Melina Krüger frente a Países Bajos y Leonie Schetter y Laila Portella contra Irlanda. Esa variedad evidencia que el peligro germano no depende exclusivamente de una sola futbolista ni de una única vía ofensiva.

La clasificación añade todavía más tensión. Alemania y Países Bajos comienzan la última jornada con cuatro puntos, mientras España e Irlanda tienen uno. Para la selección española ganar es imprescindible; cualquier empate o derrota supondría la eliminación. Si consigue vencer, el desenlace del encuentro paralelo terminará de ordenar un grupo extraordinariamente apretado.

🔥 CONCLUSIÓN | Noventa minutos para defender dos años de reinado

España llega al momento en que desaparecen todos los matices. Ya no sirven las buenas sensaciones, el volumen de ocasiones ni recordar cuánto dominó determinados tramos de sus anteriores partidos. Necesita goles y necesita una victoria. Todo lo demás conduciría a una eliminación inesperadamente temprana para la vigente bicampeona continental.

Alemania afrontará exactamente la presión contraria. Puede jugar con el resultado, pero hacerlo demasiado pronto sería peligroso ante una selección española acostumbrada a gobernar partidos mediante largas posesiones. La gran decisión germana consistirá en determinar cuánto quiere especular y durante cuánto tiempo está dispuesta a permitir que España monopolice el balón.

El comienzo puede marcar toda la tarde. Un gol español cambiaría por completo el escenario, obligando a Alemania a abandonar cualquier cálculo y aumentando los espacios. Si el empate permanece durante muchos minutos, en cambio, la urgencia crecerá sobre las futbolistas de Sonia Bermúdez y cada pérdida comenzará a sentirse como una amenaza.

También aparecerá inevitablemente el recuerdo de aquella final de 2023. Muchos nombres han cambiado, pero permanece la rivalidad entre dos modelos que se conocen perfectamente. Alemania quiere devolver el golpe recibido un año atrás; España necesita volver a superar a la selección germana para impedir que su defensa del título termine antes de las semifinales.

Todo conduce hacia un partido intenso, táctico y progresivamente emocional. España tendrá que atacar sin desordenarse; Alemania deberá defender su ventaja clasificatoria sin caer en la pasividad. Habrá duelos, presión, transiciones y probablemente momentos donde el fútbol deje paso a la resistencia mental de dos selecciones acostumbradas a competir bajo máxima exigencia.

En Jonava no se entrega todavía el trofeo, pero para España el camino hacia él solamente puede continuar atravesando Alemania. La campeona está contra las cuerdas, la líder tiene la clasificación al alcance de la mano y el precedente más reciente todavía permanece fresco. Noventa minutos para decidir quién sigue soñando con Europa.

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