Giro de Italia
🩷 Giro de Italia Femenino: historia, campeonas, Maglia Rosa y grandes leyendas
El Giro de Italia Femenino, denominado oficialmente Giro d’Italia Women, es una de las carreras por etapas más históricas, prestigiosas y exigentes del ciclismo femenino internacional. Desde su nacimiento en 1988, la Corsa Rosa femenina ha recorrido buena parte de la geografía italiana, ha ascendido algunas de las montañas más emblemáticas del país y ha coronado a varias de las mejores ciclistas de todos los tiempos.
Maria Canins, Fabiana Luperini, Joane Somarriba, Nicole Brändli, Marianne Vos, Anna van der Breggen, Annemiek van Vleuten, Elisa Longo Borghini o Demi Vollering forman parte de un palmarés extraordinario que permite recorrer varias generaciones del ciclismo femenino. La propia organización considera al Giro d’Italia Women la competición internacional femenina por etapas de mayor tradición todavía vigente, después de que su primera edición se celebrara en 1988.
Pero el Giro femenino es mucho más que una relación de ganadoras. Al igual que sucede en la carrera masculina, su identidad está asociada inmediatamente al color rosa, a las carreteras italianas, a la montaña y a la necesidad de mantener durante varios días una extraordinaria regularidad. Ganar una etapa proporciona prestigio; conquistar la clasificación general y llegar al final vestida con la Maglia Rosa significa entrar en la historia de una de las grandes carreras del ciclismo mundial.
🩷 ¿Qué es el Giro d’Italia Women?
El Giro d’Italia Women es una carrera profesional femenina de ciclismo en ruta por etapas disputada fundamentalmente en Italia. Forma parte del calendario internacional de máximo nivel y enfrenta a los principales equipos y a muchas de las mejores corredoras del pelotón.
A diferencia de una clásica de un día, aquí no basta con acertar durante unas horas. La ganadora debe superar jornadas llanas para velocistas, media montaña, grandes puertos, posibles llegadas en alto y contrarrelojes, además de evitar caídas, averías y malos días durante toda la competición.
La clasificación general se establece mediante la suma de los tiempos de cada etapa. La ciclista que acumula el menor tiempo viste la Maglia Rosa, símbolo más reconocible de la carrera y equivalente femenino del célebre maillot utilizado en el Giro de Italia masculino.
El formato ha cambiado considerablemente a lo largo de la historia. Hubo ediciones con numerosas etapas, jornadas divididas en dos sectores e incluso carreras que superaron ampliamente los 1.000 kilómetros, mientras que las últimas temporadas han consolidado un modelo más moderno y adaptado al ciclismo femenino profesional.
🕰️ 1988: nace el Giro de Italia femenino
La primera edición del Giro femenino se disputó en 1988.
Aquella carrera estuvo compuesta por nueve etapas y tuvo como primera vencedora a la italiana Maria Canins, una de las figuras fundamentales del ciclismo femenino de su época. Canins quedó así ligada para siempre al nacimiento de la competición como la primera mujer que conquistó su clasificación general.
Un año después, otra italiana, Roberta Bonanomi, se hizo con la victoria después de arrebatar el liderato en la última etapa a la alemana Petra Rossner.
La francesa Catherine Marsal ganó en 1990, antes de que la carrera atravesara la única interrupción prolongada de toda su historia moderna: el Giro femenino no se disputó en 1991 ni en 1992. Regresó en 1993 y desde entonces ha mantenido una continuidad que lo ha convertido en una referencia esencial dentro del calendario femenino.
Aquellos primeros años resultan difíciles de comparar directamente con el ciclismo actual. Las etapas eran generalmente más cortas, los recursos de los equipos mucho menores y la cobertura televisiva y mediática se encontraba a años luz de la existente hoy.
Sin embargo, allí comenzó a construirse una carrera que terminaría sobreviviendo a diferentes organizadores, formatos y etapas del desarrollo del ciclismo femenino.
👑 Fabiana Luperini, la gran reina histórica del Giro
Si existe un nombre inevitable al hablar del Giro de Italia femenino es el de Fabiana Luperini.
La escaladora italiana construyó durante los años noventa uno de los mayores dominios registrados en una gran carrera por etapas. Ganó consecutivamente las ediciones de 1995, 1996, 1997 y 1998, y cuando parecía que su etapa de dominio pertenecía definitivamente al pasado regresó una década después para volver a conquistar la carrera en 2008.
Cinco victorias.
Ninguna otra ciclista ha conseguido ganar tantas veces la clasificación general del Giro femenino.
Luperini conserva además otro registro espectacular: acumuló 40 días vestida con la Maglia Rosa y consiguió 15 victorias de etapa.
Su dominio alcanzó dimensiones todavía mayores cuando se observa el conjunto de sus temporadas. Entre 1995 y 1997 consiguió enlazar tres años consecutivos ganando tanto el Giro de Italia femenino como el Tour Cycliste Féminin, una extraordinaria demostración de superioridad en las grandes carreras por etapas de aquella época.
Uno de los episodios más interesantes llegó en 1997. El Giro femenino terminó una etapa en el Monte Zoncolan, muchos años antes de que aquella montaña se convirtiera en uno de los grandes símbolos del Giro masculino. Luperini ganó allí camino de su tercer título consecutivo.
Su quinta victoria de 2008, trece años después de la primera, confirmó además una longevidad excepcional.
Por todo ello, si el Giro masculino posee generaciones ligadas a Coppi, Bartali, Merckx, Hinault o Pantani, la historia del Giro femenino encuentra en Fabiana Luperini una de sus figuras fundacionales.
🇪🇸 Joane Somarriba y la gran huella española
España también posee un lugar privilegiado dentro del palmarés gracias fundamentalmente a Joane Somarriba.
La ciclista vasca conquistó consecutivamente las ediciones de 1999 y 2000, convirtiéndose en la primera española que ganaba el Giro femenino.
Aquellos triunfos forman parte de una trayectoria extraordinaria en la que Somarriba consiguió también tres victorias en la Grande Boucle Féminine Internationale y el campeonato mundial de contrarreloj de 2003.
Su presencia dentro del palmarés del Giro tiene además un enorme valor histórico porque llegó inmediatamente después de los cuatro triunfos consecutivos de Luperini. Somarriba fue la ciclista que puso fin a aquella primera gran dinastía italiana.
Después llegaron otras grandes corredoras españolas a participar y protagonizar diferentes ediciones, pero ninguna ha vuelto todavía a ganar la clasificación general.
Por ello, los triunfos de 1999 y 2000 continúan siendo las dos victorias españolas en la historia de la Corsa Rosa femenina.
🌍 De Brändli a Abbott: el Giro se internacionaliza
Durante los primeros años del siglo XXI, la carrera comenzó a mostrar un carácter cada vez más internacional.
La suiza Nicole Brändli ganó en 2001 y volvió a hacerlo en 2003 y 2005, construyendo una impresionante colección de tres Maglie Rosa. Entre medias aparecieron la rusa Svetlana Bubnenkova en 2002 y la británica Nicole Cooke en 2004.
La lituana Edita Pučinskaitė enlazó las victorias de 2006 y 2007, antes del último gran éxito de Luperini en 2008.
Claudia Häusler ganó en 2009 y posteriormente la estadounidense Mara Abbott conquistó las ediciones de 2010 y 2013.
Para entonces el Giro ya no era simplemente una gran carrera italiana.
Se había convertido en un objetivo global para las mejores escaladoras y especialistas en vueltas por etapas.
Y estaba a punto de comenzar otra gran era.
🇳🇱 Marianne Vos y el inicio del dominio neerlandés
Marianne Vos es una de las mejores ciclistas de todos los tiempos y el Giro de Italia constituye una parte esencial de su extraordinario palmarés.
La neerlandesa ganó la clasificación general en 2011, 2012 y 2014, pero su relación con la carrera va mucho más allá de esas tres Maglie Rosa.
Vos es la ciclista con más victorias de etapa en toda la historia del Giro femenino: 32.
Su primera llegó en 2007, cuando apenas tenía 20 años. Quince años más tarde todavía seguía ganando: sus triunfos de Olbia y Bergamo en 2022 elevaron el récord hasta esas 32 victorias. La segunda ciclista de aquella clasificación histórica, Petra Rossner, sumaba 18, lo que permite comprender la magnitud del registro de Vos.
Velocista, clasicómana, campeona mundial, especialista en ciclocross y también capaz de ganar una gran carrera por etapas, Vos representa perfectamente una generación en la que los Países Bajos comenzaron a convertirse en la gran potencia del ciclismo femenino.
Y su dominio nacional no terminaría con ella.
🧡 Van der Breggen y Van Vleuten: Países Bajos toma el control
Después de las tres victorias de Marianne Vos llegaron otras dos gigantes del ciclismo neerlandés.
Anna van der Breggen ganó el Giro en 2015, 2017, 2020 y 2021, acumulando cuatro clasificaciones generales y acercándose al récord de Fabiana Luperini.
Entre sus victorias apareció el triunfo estadounidense de Megan Guarnier en 2016, pero posteriormente otra neerlandesa asumiría el protagonismo.
Annemiek van Vleuten conquistó las ediciones de 2018, 2019, 2022 y 2023.
Cuatro triunfos más.
Entre Vos, Van der Breggen y Van Vleuten sumaron once victorias neerlandesas entre 2011 y 2023. Y después del triunfo de Demi Vollering en 2026, Países Bajos elevó su cuenta histórica hasta doce generales.
Pocas carreras ilustran de forma tan clara la enorme profundidad que ha poseído el ciclismo femenino neerlandés durante el siglo XXI.
Van Vleuten tuvo además la particularidad de conquistar sus dos últimos Giros durante la fase final de su carrera. En 2023 ganó por cuarta vez antes de retirarse al terminar aquella temporada.
🇮🇹 Elisa Longo Borghini devuelve la Maglia Rosa a Italia
Durante muchos años existió una paradoja alrededor de la carrera.
El Giro era italiano, su símbolo era la Maglia Rosa y el país poseía una extraordinaria tradición ciclista, pero ninguna corredora italiana conseguía ganar desde el quinto triunfo de Fabiana Luperini en 2008.
La espera terminó en 2024.
Aquella edición tenía además un significado especial porque fue la primera organizada por RCS Sport, compañía responsable también del Giro de Italia masculino. La carrera pasó a denominarse oficialmente Giro d’Italia Women, iniciando una nueva etapa dentro de su historia.
Elisa Longo Borghini empezó de la mejor manera posible: ganó la contrarreloj inaugural de Brescia, se vistió de rosa y mantuvo el liderato durante toda la carrera.
Pero estuvo muy lejos de ser sencillo.
Longo Borghini llegó a la última etapa con solamente un segundo de ventaja sobre Lotte Kopecky. Tras 876 kilómetros y ocho jornadas de competición, la diferencia entre ganar y perder el Giro era prácticamente inexistente.
La italiana resistió la presión y terminó conquistando la clasificación general con 21 segundos sobre Kopecky, mientras que Neve Bradbury completó el podio.
Italia volvía a tener una campeona del Giro dieciséis años después.
Y Longo Borghini todavía no había terminado.
🩷 Longo Borghini repite en 2025
Un año después, Elisa Longo Borghini regresó para defender el título, aunque esta vez el desarrollo fue completamente diferente.
La suiza Marlen Reusser abrió la carrera ganando la contrarreloj de Bergamo y el Giro atravesó diferentes cambios de liderato antes de que la montaña terminara estableciendo las diferencias fundamentales.
Longo Borghini utilizó una estrategia mucho más ofensiva y encontró su momento decisivo camino del Monte Nerone, aprovechando un movimiento junto a su compañera Silvia Persico antes de la ascensión final.
La italiana terminó conquistando su segundo Giro consecutivo con solamente 18 segundos de ventaja sobre Marlen Reusser, mientras que Sarah Gigante terminó tercera.
El triunfo situaba a Longo Borghini junto a las grandes bicampeonas de la historia y confirmaba además que el regreso italiano de 2024 no había sido un acontecimiento aislado.
🇳🇱 Demi Vollering conquista finalmente el Giro en 2026
La edición de 2026 añadió un nuevo nombre de enorme prestigio al palmarés.
Demi Vollering llegaba desde hacía años como una de las mejores corredoras por etapas del mundo, pero todavía no había conseguido ganar el Giro.
La carrera terminó convirtiéndose en un duelo extraordinario frente a Anna van der Breggen, que había regresado al ciclismo profesional después de su retirada y consiguió situarse nuevamente en posición de luchar por una gran vuelta.
Van der Breggen dominó la contrarreloj de Nevegal y llegó a las jornadas decisivas defendiendo la Maglia Rosa. Incluso después de la etapa reina, donde Vollering ganó en el Colle delle Finestre —con la meta adelantada por motivos de seguridad debido al riesgo provocado por una placa de hielo—, Van der Breggen conservaba todavía 50 segundos sobre su compatriota.
Todo parecía encaminado hacia una última jornada de control.
Ocurrió exactamente lo contrario.
Vollering consiguió cambiar completamente la clasificación durante la etapa final alrededor de Saluzzo. Anna van der Breggen terminó cediendo en los kilómetros decisivos, mientras que Antonia Niedermaier aprovechó también la jornada para ascender hasta el segundo puesto.
La clasificación definitiva dejó a Demi Vollering como campeona, Niedermaier segunda a 30 segundos y Van der Breggen tercera a 1:37. Elisa Longo Borghini, ganadora de las dos ediciones anteriores, terminó cuarta.
Vollering se convertía así en la ganadora de la 37.ª edición del Giro femenino y añadía su nombre a una extraordinaria sucesión de campeonas neerlandesas.
🏆 Palmarés del Giro de Italia femenino
El listado de ganadoras permite observar perfectamente las diferentes épocas de la carrera:
| Año | Ganadora |
|---|---|
| 1988 | 🇮🇹 Maria Canins |
| 1989 | 🇮🇹 Roberta Bonanomi |
| 1990 | 🇫🇷 Catherine Marsal |
| 1991 | No disputado |
| 1992 | No disputado |
| 1993 | 🇸🇰 Lenka Ilavská |
| 1994 | 🇮🇹 Michela Fanini |
| 1995 | 🇮🇹 Fabiana Luperini |
| 1996 | 🇮🇹 Fabiana Luperini |
| 1997 | 🇮🇹 Fabiana Luperini |
| 1998 | 🇮🇹 Fabiana Luperini |
| 1999 | 🇪🇸 Joane Somarriba |
| 2000 | 🇪🇸 Joane Somarriba |
| 2001 | 🇨🇭 Nicole Brändli |
| 2002 | Svetlana Bubnenkova |
| 2003 | 🇨🇭 Nicole Brändli |
| 2004 | 🇬🇧 Nicole Cooke |
| 2005 | 🇨🇭 Nicole Brändli |
| 2006 | 🇱🇹 Edita Pučinskaitė |
| 2007 | 🇱🇹 Edita Pučinskaitė |
| 2008 | 🇮🇹 Fabiana Luperini |
| 2009 | 🇩🇪 Claudia Lichtenberg |
| 2010 | 🇺🇸 Mara Abbott |
| 2011 | 🇳🇱 Marianne Vos |
| 2012 | 🇳🇱 Marianne Vos |
| 2013 | 🇺🇸 Mara Abbott |
| 2014 | 🇳🇱 Marianne Vos |
| 2015 | 🇳🇱 Anna van der Breggen |
| 2016 | 🇺🇸 Megan Guarnier |
| 2017 | 🇳🇱 Anna van der Breggen |
| 2018 | 🇳🇱 Annemiek van Vleuten |
| 2019 | 🇳🇱 Annemiek van Vleuten |
| 2020 | 🇳🇱 Anna van der Breggen |
| 2021 | 🇳🇱 Anna van der Breggen |
| 2022 | 🇳🇱 Annemiek van Vleuten |
| 2023 | 🇳🇱 Annemiek van Vleuten |
| 2024 | 🇮🇹 Elisa Longo Borghini |
| 2025 | 🇮🇹 Elisa Longo Borghini |
| 2026 | 🇳🇱 Demi Vollering |
El palmarés oficial confirma la extraordinaria concentración de títulos en algunas grandes figuras: cinco de Luperini, cuatro de Van der Breggen, cuatro de Van Vleuten, tres de Vos y tres de Brändli, mientras que Somarriba, Pučinskaitė, Abbott y Longo Borghini poseen dos.
🩷 La Maglia Rosa: el símbolo del Giro
Como ocurre en el Giro de Italia masculino, el gran símbolo de la competición es la Maglia Rosa.
La lleva la líder de la clasificación general, es decir, la corredora que ha empleado menos tiempo acumulado en completar las etapas disputadas hasta ese momento.
Pero su importancia supera ampliamente la clasificación.
El rosa se ha convertido en parte inseparable de la identidad del ciclismo italiano y vestirlo coloca inmediatamente a una corredora en el centro de la carrera. Los equipos rivales saben quién posee el liderato, las estrategias comienzan a girar alrededor de su defensa y cada bonificación o pequeño corte en el pelotón puede convertirse en una amenaza.
Desde la nueva etapa organizada por RCS Sport, la competición utiliza además un sistema de maillots fácilmente reconocible.
| Maillot | Clasificación |
|---|---|
| 🩷 Maglia Rosa | Clasificación general |
| ❤️ Maglia Rossa | Clasificación por puntos |
| 💙 Maglia Azzurra | Clasificación de la montaña |
| 🤍 Maglia Bianca | Mejor joven |
La organización describe la Maglia Rosa como el gran símbolo del liderato; la roja está orientada a la clasificación por puntos y normalmente favorece a las velocistas; la azul identifica a las mejores escaladoras y la blanca premia a la mejor joven.
🏔️ Las montañas y la esencia italiana del Giro
Si existe un elemento que aproxima especialmente el Giro femenino a la tradición de la Corsa Rosa masculina es la montaña.
A lo largo de su historia, la carrera ha atravesado algunos de los grandes puertos y escenarios del ciclismo italiano.
El Monte Zoncolan, el Passo dello Stelvio, el Blockhaus, Aprica, Monte Serra o el Colle delle Finestre han aparecido en diferentes momentos de su recorrido.
El Stelvio fue protagonista en 2010. El Zoncolan ya había recibido al Giro femenino en 1997, cuando Fabiana Luperini ganó allí años antes de que la montaña adquiriera su enorme fama dentro de la carrera masculina.
En 2024, RCS Sport introdujo además la denominada Cima Alfonsina Strada, que distingue el punto más elevado de la edición.
El nombre homenajea a Alfonsina Strada, pionera del ciclismo femenino y única mujer que llegó a participar oficialmente en el Giro de Italia masculino, en 1924. La primera Cima Alfonsina Strada de la nueva etapa del Giro Women fue el Blockhaus.
La montaña continúa siendo uno de los grandes jueces de la carrera porque las diferencias que se miden en segundos durante las jornadas llanas pueden convertirse allí en minutos.
⏱️ Contrarrelojes, sprints y montaña: una carrera para ciclistas completas
Una de las claves del Giro es precisamente la diversidad de sus recorridos.
Las etapas llanas ofrecen oportunidades a especialistas de la velocidad como Lorena Wiebes, Elisa Balsamo o Marianne Vos, mientras que la montaña favorece a las escaladoras y grandes corredoras de clasificación general.
Las contrarrelojes pueden alterar completamente la carrera.
En 2024, Longo Borghini ganó la primera crono y comenzó inmediatamente su defensa de la Maglia Rosa. En 2025, Marlen Reusser utilizó la contrarreloj de Bergamo para convertirse en primera líder. En 2026, Anna van der Breggen consiguió más de un minuto sobre algunas de sus grandes rivales en la crono de Nevegal y transformó por completo la lucha por la general.
Por esa razón, ganar el Giro exige normalmente mucho más que ser simplemente la mejor escaladora.
Una campeona debe limitar pérdidas contra el reloj, responder en montaña, colocarse correctamente durante las etapas nerviosas, evitar cortes provocados por el viento y conservar fuerzas durante numerosos días.
🚴♀️ Marianne Vos y el increíble récord de 32 etapas
Las victorias en la clasificación general son el dato más prestigioso, pero existe otro récord que ayuda a dimensionar la extraordinaria carrera de Marianne Vos.
32 victorias de etapa.
Nadie ha ganado más veces en el Giro femenino.
Para entender la dimensión del registro basta comparar la cifra con la siguiente gran referencia histórica: Petra Rossner consiguió 18. Fabiana Luperini, pese a sus cinco victorias generales, terminó con 15 triunfos parciales.
Vos consiguió ganar prácticamente de todas las maneras posibles gracias a una combinación excepcional de velocidad, resistencia, capacidad en media montaña y lectura táctica.
Es perfectamente posible que el récord permanezca durante muchos años.
🏆 El Trofeo Luce Infinita
La nueva etapa del Giro estrenada en 2024 trajo también un símbolo destinado específicamente a la carrera femenina: el Trofeo Luce Infinita.
Diseñado en oro blanco y con una estructura que juega visualmente con la idea del infinito, representa el crecimiento del Giro d’Italia Women y se entrega a la vencedora final de la clasificación general.
Su creación también resulta significativa desde el punto de vista de identidad.
Aunque el Giro femenino comparte con la carrera masculina elementos tan reconocibles como el color rosa y buena parte de la cultura ciclista italiana, RCS ha ido desarrollando una imagen específica para el evento femenino en lugar de limitarse a reproducir exactamente la competición masculina.
La Maglia Rosa de 2026, por ejemplo, recibió un diseño diferenciado y una narrativa propia bajo el concepto de identidad desarrollado alrededor del Giro d’Italia Women.
🔄 Giro Rosa, Giro Donne y Giro d’Italia Women: ¿por qué ha tenido tantos nombres?
Una de las cuestiones que puede generar confusión para los aficionados es la cantidad de nombres que ha recibido la competición.
Durante diferentes etapas se ha denominado Giro d’Italia Femminile, Giro Rosa, Giro d’Italia Donne y Giro Donne.
Entre 2013 y 2020 adquirió especialmente notoriedad internacional bajo el nombre Giro Rosa. Posteriormente pasó a denominarse Giro d’Italia Donne y Giro Donne hasta que, con la llegada de RCS Sport en 2024, adoptó su denominación actual:
Giro d’Italia Women.
Para Google y para una página histórica como esta resulta interesante utilizar de forma natural esas denominaciones antiguas, porque todavía existen aficionados que buscan información utilizando expresiones como Giro Rosa o Giro Donne.
Se refieren, en esencia, a diferentes etapas de la misma gran carrera italiana.
📈 La evolución del Giro refleja el crecimiento del ciclismo femenino
La transformación de la carrera permite observar perfectamente cómo ha evolucionado el ciclismo femenino profesional.
La primera edición de 1988 tuvo nueve etapas con una media aproximada de 87 kilómetros diarios. Durante los años noventa aparecieron incluso las llamadas semi-etapas, con dos sectores disputados durante una misma jornada.
La carrera fue aumentando progresivamente su kilometraje hasta alcanzar uno de sus formatos más extremos en 2001: quince etapas y aproximadamente 1.440 kilómetros, la edición más larga de su historia hasta ese momento.
Posteriormente el Giro regresó a formatos generalmente comprendidos alrededor de nueve o diez jornadas, más adaptados a la estructura del calendario femenino.
El cambio no ha sido solamente deportivo.
Los equipos profesionales han crecido enormemente, las ciclistas disponen de estructuras cada vez más especializadas, la cobertura televisiva internacional es mayor y el calendario femenino cuenta ahora con numerosas pruebas WorldTour de primer nivel.
El Giro ha tenido que evolucionar dentro de ese nuevo escenario sin perder la enorme historia acumulada desde 1988.
🌍 El Giro frente al Tour de France Femmes
Desde el nacimiento del Tour de France Femmes avec Zwift en 2022, el ciclismo femenino posee dos grandes carreras por etapas con enorme repercusión internacional.
Compararlas directamente resulta inevitable, pero también puede ser engañoso.
El Tour posee una enorme capacidad mediática derivada de la marca Tour de France y ha crecido rapidísimamente desde su regreso moderno.
El Giro posee a cambio una tradición continuada que se remonta a 1988, varias décadas de palmarés y una historia construida por prácticamente todas las grandes generaciones del ciclismo femenino moderno.
No es necesario elegir entre ambas.
Para una corredora capaz de aspirar a las grandes vueltas, ganar el Giro d’Italia Women y el Tour de France Femmes representa dos de los objetivos más importantes que pueden perseguirse durante una temporada.
Y precisamente ciclistas como Van Vleuten, Van der Breggen o Vollering han contribuido a elevar el prestigio de este tipo de carreras hasta niveles nunca vistos anteriormente.
📊 Grandes récords del Giro de Italia femenino
Fabiana Luperini continúa siendo la ciclista con más victorias en la clasificación general, con cinco títulos: 1995, 1996, 1997, 1998 y 2008. También conserva el récord de 40 días vestida de rosa.
Marianne Vos posee el récord absoluto de triunfos de etapa con 32 victorias, conseguidas entre 2007 y 2022.
Anna van der Breggen y Annemiek van Vleuten ocupan inmediatamente después de Luperini dentro del palmarés general con cuatro títulos cada una.
Joane Somarriba es la única española que ha ganado la clasificación general y lo hizo dos veces consecutivas, en 1999 y 2000.
Elisa Longo Borghini consiguió en 2024 la primera victoria italiana desde Luperini en 2008 y volvió a ganar en 2025.
Demi Vollering es la vigente campeona después de conquistar por primera vez la Maglia Rosa final en 2026.
🩷 Una carrera imprescindible para entender el ciclismo femenino
La historia del Giro de Italia femenino es también buena parte de la historia moderna del ciclismo femenino.
Cuando Maria Canins ganó en 1988, la disciplina disponía de muchas menos carreras profesionales, estructuras más pequeñas y una visibilidad incomparablemente inferior a la actual.
Fabiana Luperini convirtió posteriormente el rosa en prácticamente una segunda piel durante los años noventa. Joane Somarriba abrió el palmarés a España. Nicole Brändli, Edita Pučinskaitė y Mara Abbott ampliaron el carácter internacional de la competición.
Después llegó una extraordinaria generación neerlandesa.
Marianne Vos demostró que una corredora capaz de ganar sprints y clásicas también podía dominar la general. Anna van der Breggen y Annemiek van Vleuten elevaron todavía más la exigencia de la montaña y de las grandes vueltas. Elisa Longo Borghini devolvió posteriormente la victoria a Italia y Demi Vollering añadió en 2026 otro de los grandes nombres del ciclismo contemporáneo.
La propia competición también ha tenido que transformarse: diferentes organizadores, nombres, formatos, número de etapas y modelos de difusión acompañaron un deporte que pasó progresivamente de ocupar un espacio reducido dentro del calendario a convertirse en una disciplina profesional con estrellas internacionales.
🏔️ Mucho más que una Maglia Rosa
Ganar el Giro d’Italia Women exige algo especialmente difícil en ciclismo: ser buena prácticamente todos los días.
Una corredora puede ser la mejor escaladora y perder la carrera en una contrarreloj. Puede dominar contra el reloj y quedarse aislada en una gran montaña. Puede tener el mejor equipo y perder tiempo por un corte inesperado. Puede comenzar una jornada como líder y perder la Maglia Rosa cuando parecía tener la competición controlada, como demostró el espectacular desenlace de 2026.
Ahí reside buena parte del atractivo del Giro.
No se trata únicamente de descubrir quién puede producir la actuación más espectacular durante una tarde, sino quién consigue sobrevivir durante toda la carrera a los diferentes desafíos planteados por las carreteras italianas.
Desde Maria Canins hasta Demi Vollering han pasado casi cuatro décadas, pero el premio continúa teniendo exactamente el mismo significado:
llegar al final vestida de rosa.
Y mientras la carrera siga recorriendo Italia, atravesando sus montañas y reuniendo a las mejores ciclistas del mundo, la Maglia Rosa del Giro d’Italia Women continuará siendo uno de los grandes símbolos y uno de los premios más deseados del ciclismo femenino internacional.

