Monumentos
🏛️ Monumentos del ciclismo: historia, las cinco grandes clásicas, ganadores y récords
Existen carreras que pueden cambiar una temporada y victorias capaces de definir una carrera deportiva completa. Dentro del ciclismo profesional masculino, pocas conquistas poseen un prestigio comparable al de levantar los brazos en uno de los cinco Monumentos del ciclismo.
Milán-San Remo.
Tour de Flandes.
París-Roubaix.
Lieja-Bastoña-Lieja.
Il Lombardia.
Cinco carreras de un solo día, cinco historias que superan ampliamente el siglo de existencia y cinco desafíos radicalmente diferentes entre sí. La combinación es precisamente lo que transforma a los Monumentos en algo especial: no existe un único tipo de corredor diseñado para conquistarlos todos.
Milán-San Remo puede superar ampliamente los 290 kilómetros y terminar decidiéndose después de unos pocos minutos de máxima tensión entre Cipressa, Poggio y Via Roma. Flandes exige dominar muros adoquinados, posicionamiento y aceleraciones constantes. París-Roubaix lleva al pelotón sobre algunos de los sectores de pavé más violentos del ciclismo profesional. Lieja castiga mediante más de 250 kilómetros de cotas encadenadas por las Ardenas. Lombardía transforma la última gran clásica del año en una batalla montañosa alrededor de los lagos y ascensiones del norte de Italia.
La UCI reconoce habitualmente a estas cinco pruebas mediante la denominación de Monumentos, aunque no constituyen una competición conjunta ni existe una clasificación general que sume sus resultados. Cada Monumento posee su propia organización, recorrido, palmarés y ganador. Su agrupación responde fundamentalmente a su antigüedad, prestigio, dificultad y relevancia dentro de la historia del ciclismo.
Y existe una estadística que resume perfectamente la enorme dificultad de dominarlos todos.
Después de más de un siglo de ciclismo profesional, solamente tres corredores masculinos han conseguido ganar los cinco:
Rik Van Looy, Eddy Merckx y Roger De Vlaeminck.
Ni Fausto Coppi.
Ni Sean Kelly.
Ni Bernard Hinault.
Ni Tom Boonen.
Ni Fabian Cancellara.
Ni Mathieu van der Poel.
A fecha de septiembre de 2026, Tadej Pogačar ha conquistado cuatro de ellos y solamente le falta París-Roubaix.
La hazaña permite comprender por qué los Monumentos representan mucho más que cinco grandes carreras.
Son cinco maneras completamente diferentes de comprobar hasta dónde puede llegar un ciclista.
🏛️ ¿Cuáles son los cinco Monumentos del ciclismo?
Los cinco Monumentos masculinos se distribuyen a lo largo de la temporada desde marzo hasta octubre.
| Monumento | País | Primera edición | Época habitual | Gran seña de identidad |
|---|---|---|---|---|
| 🌸 Milán-San Remo | 🇮🇹 Italia | 1907 | Marzo | Distancia, Cipressa y Poggio |
| 🦁 Tour de Flandes | 🇧🇪 Bélgica | 1913 | Abril | Muros y adoquines |
| 🪨 París-Roubaix | 🇫🇷 Francia | 1896 | Abril | Sectores de pavé |
| 🔥 Lieja-Bastoña-Lieja | 🇧🇪 Bélgica | 1892 | Abril | Cotas de las Ardenas |
| 🍂 Il Lombardia | 🇮🇹 Italia | 1905 | Octubre | Montaña y lagos lombardos |
Lieja-Bastoña-Lieja es la más antigua y por ello recibe uno de los sobrenombres más famosos del ciclismo:
👵 La Doyenne —La Decana—.
La carrera se disputa desde 1892 y su dificultad moderna continúa dependiendo fundamentalmente de la acumulación de cotas durante más de 250 kilómetros.
París-Roubaix nació cuatro años después, en 1896. Lombardía apareció en 1905; Milán-San Remo, en 1907; y el Tour de Flandes completó posteriormente el quinteto histórico con su primera edición en 1913.
Cuatro se disputan durante la gran campaña de clásicas de primavera.
Lombardía espera hasta octubre.
Ese detalle también marca profundamente su identidad.
🌸 Milán-San Remo: La Primavera y casi 300 kilómetros de tensión
La Milán-San Remo es el primer Monumento de cada temporada y probablemente el que presenta una contradicción deportiva más interesante.
Su recorrido no parece especialmente duro si observamos únicamente las pendientes.
Pero puede acercarse a los 300 kilómetros.
Eso cambia absolutamente todo.
En 2026, por ejemplo, la carrera recorrió 298 kilómetros entre Pavía y San Remo.
La enorme distancia transforma pequeñas dificultades en momentos decisivos.
Durante décadas, la organización fue introduciendo nuevas ascensiones para aumentar la selección. El Poggio entró en la historia de la carrera en 1960 y la Cipressa se incorporó en 1982.
Actualmente, la parte final sigue una secuencia que todos conocen y que, precisamente por ello, continúa resultando extraordinariamente difícil de controlar.
Primero aparecen los tradicionales Capi.
Después llega la Cipressa.
Y finalmente:
⛰️ Poggio di Sanremo.
En 2026, la subida medía aproximadamente 3,7 kilómetros a algo menos del 4 %, con rampas cercanas al 8 %. Sobre el papel parece una dificultad pequeña.
Pero comienza cuando quedan apenas nueve kilómetros después de casi 290 de carrera.
La velocidad es altísima.
El posicionamiento resulta fundamental.
Y el descenso hacia San Remo puede ser tan importante como la propia subida.
El corredor que consigue superar todo eso todavía debe resolver la carrera en:
🏁 Via Roma.
Ahí reside la enorme belleza de San Remo.
Un velocista resistente puede ganar.
Un clasicómano también.
Un gran escalador explosivo puede intentar marcharse en el Poggio.
Y un extraordinario descendista puede construir la victoria camino del Mediterráneo.
👑 Eddy Merckx: siete Milán-San Remo
El récord absoluto pertenece a Eddy Merckx.
El belga ganó siete veces:
1966, 1967, 1969, 1971, 1972, 1975 y 1976.
Nadie ha conseguido igualarlo.
Su séptima victoria de 1976 continúa siendo una referencia histórica medio siglo después.
Por detrás aparece otro gigante del ciclismo italiano:
Costante Girardengo, con seis triunfos.
Girardengo llegó incluso a completar una escapada individual de aproximadamente 200 kilómetros durante su victoria de 1918, todavía considerada la fuga en solitario más larga de la historia de la prueba.
San Remo es, por tanto, una carrera donde conviven dos elementos aparentemente incompatibles:
la historia de los grandes ataques lejanos y la posibilidad de decidirlo absolutamente todo durante los últimos cinco minutos.
🇪🇸 Milán-San Remo: el gran Monumento español
España ha encontrado precisamente en San Remo su Monumento más fructífero.
Miquel Poblet ganó en 1957 y 1959.
Décadas después apareció Óscar Freire, que conquistó la carrera en 2004, 2007 y 2010.
Cinco victorias españolas en total.
Para Freire, San Remo terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de una trayectoria que incluía también tres Campeonatos del Mundo.
El español poseía prácticamente todas las características necesarias.
Resistencia extraordinaria.
Capacidad para superar las pequeñas ascensiones.
Inteligencia para colocarse.
Y una de las mejores puntas de velocidad de su generación.
🦁 Tour de Flandes: muros, pavé y ciclismo convertido en cultura
Si San Remo representa la distancia, el Tour de Flandes —Ronde van Vlaanderen— representa probablemente mejor que ninguna otra carrera la relación entre ciclismo y territorio.
En Flandes, el ciclismo no funciona solamente como deporte profesional.
Forma parte de la cultura popular.
La carrera atraviesa pequeñas localidades, carreteras estrechas y ascensiones adoquinadas donde decenas de miles de aficionados convierten los laterales de la carretera en auténticos estadios.
Y existe un nombre que resume buena parte de su identidad moderna:
🪨 Oude Kwaremont.
La subida no es un puerto de alta montaña.
No necesita serlo.
El pavé, la pendiente, la velocidad de entrada y la acumulación de esfuerzos convierten cada paso en un momento de desgaste extraordinario.
En 2026 volvió a decidir la carrera.
Tadej Pogačar atacó en la última ascensión al Oude Kwaremont, consiguió dejar definitivamente atrás a Mathieu van der Poel y se marchó hacia su tercera victoria.
🧱 Kwaremont, Paterberg y el arte de correr sobre los adoquines
Flandes no depende exclusivamente de una subida.
La dificultad aparece mediante la sucesión.
Muros.
Descensos.
Carreteras estrechas.
Cambios constantes de posición.
Adoquines.
Aceleraciones.
Y nuevamente otro muro.
El Paterberg, junto al Oude Kwaremont, forma parte del gran desenlace moderno de la prueba.
La principal dificultad táctica consiste en estar bien colocado antes de cada punto crítico.
Un corredor puede disponer de unas piernas extraordinarias y perder la carrera simplemente porque comienza una subida cincuenta posiciones demasiado atrás.
No existe espacio para remontar fácilmente.
Los adoquines limitan las trayectorias.
Y los mejores equipos aceleran precisamente para provocar esos problemas.
Es un tipo de ciclismo radicalmente diferente del que encontramos en las Grandes Vueltas.
👑 Ocho corredores comparten el récord de Flandes
El Tour de Flandes posee uno de los récords más particulares entre los Monumentos.
El máximo número de victorias es solamente:
🏆 Tres.
Y ocho ciclistas comparten actualmente esa marca.
Achiel Buysse.
Fiorenzo Magni.
Eric Leman.
Johan Museeuw.
Tom Boonen.
Fabian Cancellara.
Mathieu van der Poel.
Y, desde 2026:
Tadej Pogačar.
La cifra demuestra hasta qué punto resulta difícil dominar repetidamente una carrera donde los accidentes, pinchazos, colocación y decisiones tácticas pueden modificar completamente el desenlace.
Fiorenzo Magni consiguió además una particularidad extraordinaria:
ganó tres veces consecutivas, entre 1949 y 1951.
🇪🇸 El gran Monumento pendiente del ciclismo español
Ningún español ha conseguido ganar todavía el Tour de Flandes masculino.
La gran referencia nacional continúa siendo Juan Antonio Flecha, que consiguió subir al podio y terminó tercero en 2008.
La ausencia de victorias españolas tiene una explicación lógica.
Durante muchas décadas, el ciclismo nacional produjo fundamentalmente grandes escaladores y especialistas en vueltas por etapas, mientras las clásicas adoquinadas exigían un perfil deportivo mucho menos habitual dentro de los equipos españoles.
Flandes continúa siendo, junto con París-Roubaix, una de las dos grandes conquistas pendientes.
🪨 París-Roubaix: el Infierno del Norte
Y llegamos a una carrera que prácticamente constituye una disciplina propia.
París-Roubaix.
El Monumento francés nació en 1896 y se ha convertido en la gran referencia mundial del ciclismo sobre pavé.
Su sobrenombre más famoso lo explica perfectamente:
🔥 El Infierno del Norte.
También se la conoce como la Reina de las Clásicas.
Aquí las pequeñas pendientes de Flandes desaparecen en buena medida y son sustituidas por larguísimos sectores de adoquines planos, irregulares y extraordinariamente violentos.
Las bicicletas rebotan.
Los bidones salen despedidos.
Las manos sufren.
Los pinchazos pueden cambiar la carrera.
La lluvia transforma el polvo en barro.
Y cuando hace buen tiempo, una nube de tierra puede reducir enormemente la visibilidad dentro del pelotón.
🌲 Arenberg: la entrada en el infierno
Uno de los grandes símbolos es la:
🌲 Trouée d’Arenberg.
Una carretera adoquinada completamente recta atravesando un bosque.
Parece sencilla vista sobre un mapa.
Pero la realidad es muy diferente.
Los adoquines son extremadamente irregulares, la velocidad de entrada puede ser altísima y cualquier error puede provocar una caída colectiva.
Arenberg no siempre decide quién ganará.
Pero puede decidir quién deja de tener opciones.
Después quedan todavía otras dificultades legendarias, entre ellas Mons-en-Pévèle y Carrefour de l’Arbre, antes de que los supervivientes alcancen el último gran santuario de la competición.
🏟️ El velódromo de Roubaix
El final de París-Roubaix es uno de los más reconocibles de todo el deporte.
Los ciclistas abandonan finalmente los adoquines y entran en el Velódromo André-Pétrieux de Roubaix.
Una vuelta y media a la pista.
Y la gloria.
La imagen posee una belleza especial porque contrasta completamente con las horas anteriores.
Después de atravesar piedras, polvo, barro, averías y caídas, la carrera termina dentro de un velódromo perfectamente delimitado.
Y existe otra tradición profundamente asociada a la prueba:
las duchas del velódromo, cuyas cabinas recuerdan mediante placas los nombres de anteriores vencedores.
👑 De Vlaeminck y Boonen: cuatro victorias
Dos corredores comparten el récord:
Roger De Vlaeminck ganó en 1972, 1974, 1975 y 1977.
Tom Boonen lo hizo en 2005, 2008, 2009 y 2012.
De Vlaeminck llegó a ser conocido como:
Monsieur Paris-Roubaix.
Su regularidad resulta casi tan impresionante como sus victorias: nunca terminó por debajo del séptimo puesto en sus trece participaciones.
Fabian Cancellara ganó tres veces.
Mathieu van der Poel también alcanzó tres triunfos consecutivos entre 2023 y 2025 y en 2026 intentó convertirse en el primero que conseguía cuatro seguidos.
No pudo hacerlo.
🇧🇪 Wout van Aert conquista finalmente Roubaix en 2026
La edición de 2026 terminó proporcionando una de las grandes victorias de la carrera deportiva de Wout van Aert.
El belga tuvo que superar dos pinchazos en momentos importantes y terminó marchándose junto a Tadej Pogačar cuando todavía quedaban más de cincuenta kilómetros.
Pogačar intentó dejarlo atrás.
Van Aert resistió.
Y terminó conquistando por primera vez París-Roubaix.
El podio fue:
| Posición | Ciclista |
|---|---|
| 🥇 | 🇧🇪 Wout van Aert |
| 🥈 | 🇸🇮 Tadej Pogačar |
| 🥉 | 🇧🇪 Jasper Stuyven |
Para Pogačar, la segunda plaza tenía además una enorme trascendencia histórica.
Después de haber ganado Milán-San Remo unas semanas antes, Roubaix era ya el único Monumento que le faltaba conquistar.
🇪🇸 París-Roubaix: otra gran frontera pendiente
España tampoco ha ganado París-Roubaix.
Miquel Poblet estuvo extraordinariamente cerca durante los años cincuenta, mientras Juan Antonio Flecha consiguió posteriormente tres podios: segundo en 2007 y tercero en 2005 y 2010.
Flecha representa probablemente mejor que ningún otro corredor español la adaptación al ciclismo del norte.
Su físico, colocación y resistencia le permitieron competir durante años frente a los mejores especialistas flamencos.
Pero la victoria nunca llegó.
🔥 Lieja-Bastoña-Lieja: La Decana
La cuarta gran cita de primavera cambia completamente el tipo de desafío.
Desaparecen los adoquines.
Llegan las Ardenas.
La Lieja-Bastoña-Lieja nació en 1892 y es el Monumento más antiguo.
Por eso recibe el sobrenombre de:
👵 La Doyenne.
La Decana.
Su estructura básica parece sencilla.
Salir de Lieja.
Viajar hacia Bastogne.
Girar.
Y regresar a Lieja.
Pero entre medias aparecen más de 250 kilómetros y una acumulación constante de cotas que progresivamente vacían las piernas.
⛰️ La Redoute: el lugar donde atacan los campeones
Entre todas sus ascensiones existe una especialmente famosa:
Côte de La Redoute.
La subida entró en la carrera en 1975, precisamente durante la quinta y última victoria de Eddy Merckx.
En la actualidad posee aproximadamente 1,6 kilómetros al 9,4 % y aparece relativamente cerca del desenlace.
Sus cifras parecen modestas en comparación con un gran puerto.
Pero nuevamente aparece el factor fundamental de los Monumentos:
cuándo se afronta la dificultad importa tanto como su longitud.
Después de más de doscientos kilómetros, una subida de apenas seis minutos puede destruir completamente un pelotón.
Y todavía queda otra ascensión fundamental:
Roche-aux-Faucons.
En 2026, fue precisamente allí donde Pogačar consiguió terminar de distanciar a Paul Seixas después de que el joven francés hubiese soportado su aceleración inicial en La Redoute.
👑 Eddy Merckx posee el récord; Valverde y Pogačar le persiguen
Merckx volvió a dejar aquí una cifra histórica.
🏆 Cinco victorias.
A fecha de 2026, tres corredores han llegado hasta cuatro:
Moreno Argentin.
Alejandro Valverde.
Tadej Pogačar.
Pogačar conquistó en 2026 su tercera Lieja consecutiva y cuarta en total.
Con aquella victoria elevó además su palmarés global hasta 13 Monumentos.
🇪🇸 Alejandro Valverde convierte Lieja en territorio español
La Decana es la otra gran fuente de éxitos españoles.
Alejandro Valverde ganó cuatro veces:
2006.
2008.
2015.
2017.
Solamente Merckx posee más victorias.
Las cualidades de Valverde parecían diseñadas para esta competición.
Resistencia.
Explosividad cuesta arriba.
Velocidad en grupos pequeños.
Y una capacidad extraordinaria para gestionar carreras largas.
Sus cuatro triunfos explican buena parte de las once victorias españolas acumuladas en los Monumentos.
🍂 Il Lombardia: la Clásica de las Hojas Muertas
La temporada monumental empieza con la llegada de la primavera a San Remo y tradicionalmente termina cuando Europa comienza a entrar en otoño.
El quinto Monumento es:
🍂 Il Lombardia.
La carrera nació en 1905 y su primera edición fue conquistada por Giovanni Gerbi.
Su sobrenombre resume perfectamente la época del año:
La Clásica de las Hojas Muertas.
Aquí el ciclismo vuelve a transformarse.
Los adoquines desaparecen.
También los finales potencialmente favorables a velocistas.
Lombardía pertenece fundamentalmente a los escaladores, corredores de Grandes Vueltas y especialistas capaces de sobrevivir a una jornada de montaña superior a los 240 kilómetros.
⛪ Madonna del Ghisallo: ciclismo convertido en religión
Existe una subida que trasciende la propia competición:
Madonna del Ghisallo.
Se incorporó al recorrido en 1919 y acabó convirtiéndose en el gran símbolo de la carrera.
En su cima se encuentra el santuario dedicado a la patrona de los ciclistas y un museo relacionado con la historia del deporte.
Pocas imágenes representan mejor la relación entre ciclismo y tradición italiana.
El pelotón asciende rodeado de aficionados.
La iglesia aparece junto a la carretera.
Y delante todavía quedan kilómetros suficientes para construir grandes ataques.
Dependiendo de la edición, la organización utiliza además otras dificultades como Colma di Sormano, Passo di Ganda o San Fermo della Battaglia, con finales alternándose fundamentalmente entre Como y Bérgamo durante la época reciente.
👑 Coppi y Pogačar: cinco victorias separados por generaciones
Durante casi setenta años, un corredor permaneció solo en la cima del palmarés:
Fausto Coppi.
Ganó cinco veces:
1946, 1947, 1948, 1949 y 1954.
Cuatro victorias consecutivas y una quinta años después.
Parecía un récord prácticamente intocable.
Hasta que apareció Tadej Pogačar.
El esloveno ganó todas las ediciones entre 2021 y 2025.
Cinco seguidas.
Con ello igualó las cinco victorias absolutas de Coppi y estableció un nuevo récord de triunfos consecutivos.
A fecha de 29 de septiembre de 2026, la edición de este año todavía no se ha disputado.
La 120.ª edición está programada para el 10 de octubre, con recorrido entre Bérgamo y Como.
Por tanto, para una página que queramos mantener rigurosamente actualizada, no debemos colocar todavía un ganador de Lombardía 2026.
🇪🇸 Purito Rodríguez: dos Lombardías consecutivas
España tuvo que esperar hasta 2012 para conquistar este Monumento.
El ganador fue:
🇪🇸 Joaquim Rodríguez.
Purito repitió un año después.
2012 y 2013.
Dos Lombardías consecutivas.
El catalán encontró aquí un terreno extraordinariamente adecuado para sus cualidades.
Ascensiones cortas y duras.
Gran resistencia.
Finales explosivos.
Y capacidad para atacar cuando el desgaste había reducido el grupo.
Sus dos victorias completan, hasta hoy, el palmarés español de Monumentos junto a Poblet, Freire y Valverde.
🇪🇸 España y los Monumentos: once victorias históricas
El palmarés español masculino puede resumirse de manera bastante sencilla.
| Ciclista | Milán-San Remo | Flandes | Roubaix | Lieja | Lombardía | Total |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 🇪🇸 Alejandro Valverde | 0 | 0 | 0 | 4 | 0 | 4 |
| 🇪🇸 Óscar Freire | 3 | 0 | 0 | 0 | 0 | 3 |
| 🇪🇸 Miquel Poblet | 2 | 0 | 0 | 0 | 0 | 2 |
| 🇪🇸 Joaquim Rodríguez | 0 | 0 | 0 | 0 | 2 | 2 |
| TOTAL | 5 | 0 | 0 | 4 | 2 | 11 |
España suma, por tanto, once Monumentos masculinos, repartidos entre cuatro corredores.
Dos carreras permanecen sin victoria nacional:
Tour de Flandes.
París-Roubaix.
Curiosamente, son precisamente las dos grandes clásicas adoquinadas.
👑 Eddy Merckx: el rey absoluto de los Monumentos
Si juntamos las cinco carreras y contamos victorias, aparece nuevamente un nombre situado claramente por encima de todos.
🐐 Eddy Merckx — 19 Monumentos.
Su distribución resulta extraordinaria:
| Monumento | Victorias de Merckx |
|---|---|
| 🌸 Milán-San Remo | 7 |
| 🦁 Tour de Flandes | 2 |
| 🪨 París-Roubaix | 3 |
| 🔥 Lieja-Bastoña-Lieja | 5 |
| 🍂 Il Lombardia | 2 |
| TOTAL | 19 |
Resulta casi más impresionante observar la distribución que el propio total.
Merckx no se especializó exclusivamente en una modalidad.
Ganó San Remo al sprint y mediante ataques.
Ganó sobre los adoquines.
Ganó Roubaix.
Dominó las Ardenas.
Y conquistó también Lombardía.
Por eso sigue siendo la referencia cuando aparece un corredor capaz de competir en prácticamente todos los terrenos.
🌈 Tadej Pogačar ya es segundo en la historia
El gran cambio estadístico de los últimos años ha sido la ascensión de Tadej Pogačar.
Después de ganar Milán-San Remo, Tour de Flandes y Lieja durante la primavera de 2026, alcanzó:
13 victorias en Monumentos.
Superó de esta manera las once de Roger De Vlaeminck y se situó segundo en solitario en el ranking histórico, solamente por detrás de Merckx.
La clasificación actual de los grandes dominadores queda encabezada así:
| Ciclista | Monumentos ganados |
|---|---|
| 🇧🇪 Eddy Merckx | 19 |
| 🇸🇮 Tadej Pogačar | 13 |
| 🇧🇪 Roger De Vlaeminck | 11 |
| 🇮🇹 Costante Girardengo | 9 |
| 🇮🇹 Fausto Coppi | 9 |
| 🇮🇪 Sean Kelly | 9 |
| 🇧🇪 Rik Van Looy | 8 |
| 🇳🇱 Mathieu van der Poel | 8 |
El registro resulta todavía más llamativo porque Pogačar ha conseguido sus trece victorias en cuatro carreras diferentes.
Solamente falta Roubaix.
🖐️ El club más exclusivo: ganar los cinco Monumentos
La combinación de terrenos explica por qué solamente tres corredores lo han conseguido.
🇧🇪 Rik Van Looy
Fue el primero en completar los cinco.
Ganó San Remo, Flandes, Roubaix, Lieja y Lombardía durante una trayectoria que lo convirtió en uno de los grandes especialistas en clásicas del ciclismo de posguerra.
🇧🇪 Eddy Merckx
No solamente ganó los cinco.
Es el único de los tres que consiguió más de una victoria en cada Monumento.
🇧🇪 Roger De Vlaeminck
Completó posteriormente el quinteto y terminó construyendo una relación especialmente legendaria con París-Roubaix.
Los tres son belgas.
Y nadie más ha conseguido entrar todavía en ese club.
4️⃣ Los corredores que se quedaron en cuatro
Aquí encontramos algunos nombres extraordinarios.
Sean Kelly ganó San Remo, Roubaix, Lieja y Lombardía, pero nunca Flandes.
Philippe Gilbert conquistó Flandes, Roubaix, Lieja y Lombardía, pero nunca pudo ganar San Remo.
Hennie Kuiper consiguió San Remo, Flandes, Roubaix y Lombardía, pero le faltó Lieja.
Y actualmente:
🇸🇮 Tadej Pogačar tiene cuatro de cinco.
Después de conquistar finalmente Milán-San Remo en 2026, solamente París-Roubaix continúa pendiente.
La ironía deportiva es magnífica.
El corredor que domina las grandes montañas del Tour necesita conquistar ahora una carrera prácticamente llana cuyos principales obstáculos son piedras.
🧬 ¿Qué tipo de ciclista necesita cada Monumento?
Una de las razones por las que esta colección de carreras resulta tan fascinante es que exige características muy distintas.
Milán-San Remo premia resistencia extrema, explosividad y velocidad después de casi 300 kilómetros.
Tour de Flandes exige potencia, técnica sobre adoquines, capacidad para acelerar en pendientes cortas y posicionamiento.
París-Roubaix favorece corredores potentes, grandes rodadores, especialistas técnicos y ciclistas capaces de sobrevivir a horas de vibraciones y caos mecánico.
Lieja-Bastoña-Lieja necesita una mezcla de escalada, resistencia y explosividad después de más de seis horas.
Il Lombardia ofrece más oportunidades a escaladores y especialistas en Grandes Vueltas capaces de competir durante una clásica extremadamente larga.
Por eso conseguir los cinco implica prácticamente dominar todas las formas posibles del ciclismo de un día.
⚔️ Monumentos frente a Grandes Vueltas: dos formas diferentes de construir una leyenda
Un Tour de Francia permite recuperarse parcialmente después de determinadas jornadas.
Existe una clasificación acumulada.
Hay compañeros trabajando durante tres semanas.
Puede planificarse dónde atacar.
Un Monumento funciona de manera completamente distinta.
Solo existe una oportunidad.
Un pinchazo en Roubaix puede destruir meses de preparación.
Entrar mal colocado en el Kwaremont puede terminar Flandes.
Una duda de cinco segundos en La Redoute puede permitir que el vencedor se marche.
Un mal descenso del Poggio puede hacer desaparecer San Remo.
Y encontrarse sin energía en el Ghisallo puede terminar Lombardía.
No hay mañana.
La siguiente oportunidad llegará un año después.
Esa brutalidad deportiva es una de las razones que explican su prestigio.
🗓️ Los Monumentos de 2026
A fecha de 29 de septiembre de 2026, cuatro de los cinco ya han sido disputados.
| Monumento | Ganador 2026 |
|---|---|
| 🌸 Milán-San Remo | 🇸🇮 Tadej Pogačar |
| 🦁 Tour de Flandes | 🇸🇮 Tadej Pogačar |
| 🪨 París-Roubaix | 🇧🇪 Wout van Aert |
| 🔥 Lieja-Bastoña-Lieja | 🇸🇮 Tadej Pogačar |
| 🍂 Il Lombardia | ⏳ 10 de octubre de 2026 |
Pogačar ganó San Remo por delante de Tom Pidcock y Wout van Aert.
Dos semanas después conquistó su tercer Flandes, con Mathieu van der Poel segundo y Remco Evenepoel tercero.
En Roubaix apareció Wout van Aert, que consiguió derrotar a Pogačar y alcanzar por fin una de las victorias más importantes que faltaban en su palmarés.
Pogačar respondió dos semanas después conquistando su cuarta Lieja, por delante del joven Paul Seixas y Remco Evenepoel.
La temporada monumental todavía no ha terminado.
Falta Lombardía.
🍂 Del inicio de la primavera al final de la temporada
Los Monumentos poseen también una narrativa anual muy especial.
San Remo anuncia la llegada de la primavera.
Flandes abre el gran corazón de las clásicas adoquinadas.
Roubaix lleva esa batalla hasta su expresión más extrema.
Lieja despide las Ardenas.
Después el calendario cambia.
Llegan Giro.
Tour.
Vuelta.
Mundiales.
Y cuando prácticamente toda la gran temporada parece haber terminado aparece Lombardía.
Las hojas comienzan a caer.
Los corredores atraviesan las montañas alrededor de los lagos italianos.
Y el ciclismo cierra simbólicamente su gran ciclo de clásicas.
Primavera.
Adoquines.
Ardenas.
Verano.
Otoño.
Cinco carreras capaces de contar toda una temporada.
🏛️ Por qué los Monumentos son algo diferente
No existe un trofeo conjunto.
No hay maillot de líder.
No encontramos una clasificación general de cinco pruebas.
Pero cualquier corredor conoce perfectamente el valor que tiene conseguir una de ellas.
Y cualquier aficionado entiende inmediatamente lo que significa decir que un ciclista posee cinco, diez o quince Monumentos.
El número se convierte en una medida de grandeza.
Especialmente entre los especialistas en carreras de un día.
Eddy Merckx sigue arriba con diecinueve.
Pogačar ha alcanzado trece.
De Vlaeminck conserva once.
Van der Poel ya suma ocho.
Y detrás aparecen generaciones enteras de campeones que construyeron buena parte de sus leyendas sobre estas carreteras.
Sin embargo, los números solamente explican una parte.
Porque cada Monumento conserva una imagen diferente.
Via Roma.
Oude Kwaremont.
Arenberg.
La Redoute.
Madonna del Ghisallo.
Cinco lugares que cualquier aficionado puede reconocer aunque no aparezca el nombre de la competición.
Y quizá ahí encontramos la mejor explicación de por qué reciben un nombre tan extraordinario.
No son solamente carreras.
Son lugares, historias, rivales, tragedias, hazañas y recuerdos acumulados durante más de cien años.
