La Rojita regresa a un Mundial Sub-20 doce años después frente a una Marruecos que vuelve tras dos décadas y llega como subcampeona de África. Iker Bravo, Pablo García, David Mella y Rodrigo Mendoza desafían a Maamma, Zabiri y una generación marroquí acostumbrada a competir sin complejos ante cualquiera.
Doce años después, España vuelve a escuchar el himno en una Copa del Mundo Sub-20. La espera termina este domingo 28 de septiembre en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos de Santiago de Chile, escenario del estreno frente a Marruecos y punto de partida de una fase de grupos que no concede prácticamente ningún margen para entrar despacio en el campeonato.
Porque detrás esperan México y Brasil.
El sorteo ha colocado a España dentro del que probablemente sea uno de los grupos más exigentes de Chile 2025. Brasil posee cinco títulos mundiales en la categoría; México presenta otra generación de enorme talento; Marruecos acaba de disputar la final de la Copa África Sub-20.
El debut, por tanto, tiene mucho más valor que los tres puntos habituales de una primera jornada.
Ganar permitiría afrontar los dos encuentros posteriores desde una posición privilegiada. Perder obligaría a convivir inmediatamente con la presión.
España llega con talento, profundidad y numerosos futbolistas que ya compiten en el fútbol profesional, aunque también con algunas dudas derivadas de su preparación. Marruecos aterriza en Chile respaldada por una trayectoria continental extraordinariamente sólida y por una generación que combina jugadores formados en el país con jóvenes desarrollados en algunas de las principales canteras europeas.
Paco Gallardo contra Mohamed Ouahbi.
Iker Bravo contra Ismaël Baouf.
Pablo García y David Mella buscando los costados.
Othmane Maamma y Gessime Yassine amenazando al espacio.
Yassir Zabiri esperando cualquier error cerca del área.
El Mundial empieza directamente con un examen.
📰 CONTEXTO ACTUAL | España vuelve doce años después con el recuerdo de 1999 en el horizonte
España no participaba en un Mundial Sub-20 desde Turquía 2013.
Demasiado tiempo para una de las grandes potencias históricas del fútbol formativo europeo.
Chile será la decimosexta participación española en el torneo y recuperará inevitablemente el recuerdo de Nigeria 1999, cuando una generación extraordinaria liderada por futbolistas como Iker Casillas y Xavi Hernández conquistó la única Copa del Mundo Sub-20 que permanece en las vitrinas españolas.
También hubo finales en 1985 y 2003.
Pero desde 2013 la Roja no conseguía volver al gran escaparate mundial de la categoría.
La generación actual consiguió el billete gracias al magnífico recorrido español en el Europeo Sub-19 de 2024, campeonato que terminó conquistando tras derrotar 2-0 a Francia en la final de Belfast. Iker Bravo fue elegido mejor jugador del torneo y varios integrantes de aquella estructura continúan formando parte del proyecto que ahora aterriza en Sudamérica.
El contexto, sin embargo, ha cambiado.
Algunos futbolistas que por edad podrían pertenecer a esta generación ya están instalados en niveles superiores. Lamine Yamal, Pau Cubarsí o Dean Huijsen, por ejemplo, se encuentran completamente integrados en la dinámica de la selección absoluta.
Eso habla extraordinariamente bien de la producción española.
Pero también obliga a Gallardo a construir un equipo competitivo sin varios talentos generacionales.
⚠️ Dos derrotas contra Francia antes de viajar a Chile
La preparación más reciente tampoco ha dejado resultados brillantes.
España disputó dos amistosos contra Francia en Clairefontaine a comienzos de septiembre y perdió ambos.
2-0 en el primero.
1-0 en el segundo.
Las sensaciones fueron mejores que los resultados, especialmente en el segundo compromiso, donde España controló durante largos periodos y generó ocasiones sin encontrar el gol.
Pero existe una conclusión evidente antes del Mundial:
la Rojita necesita mejorar su eficacia.
En un grupo semejante, producir fútbol sin convertirlo puede resultar extremadamente peligroso.
Marruecos, México y Brasil tienen atacantes capaces de castigar errores aislados. España difícilmente dispondrá de cinco o seis ocasiones claras por encuentro.
Chile exigirá precisión.
Y la primera prueba llega inmediatamente.
🇲🇦 Marruecos: veinte años esperando volver y una final africana como carta de presentación
Si España regresa después de doce años, la espera marroquí ha sido todavía mayor.
Marruecos no disputaba un Mundial Sub-20 desde 2005.
Aquella generación protagonizó precisamente la mejor actuación del país en la historia de la competición, alcanzando las semifinales.
Veinte años después, los Cachorros del Atlas regresan en pleno crecimiento del fútbol marroquí.
La selección absoluta hizo historia alcanzando las semifinales del Mundial de Catar 2022. El equipo olímpico conquistó el bronce en París 2024. Las categorías inferiores están recibiendo una inversión enorme, tanto mediante academias nacionales como a través del seguimiento de jugadores de origen marroquí desarrollados en Europa.
La Sub-20 representa perfectamente esa mezcla.
Y llega después de realizar una magnífica Copa África Sub-20 en Egipto durante mayo de 2025.
Marruecos derrotó 3-2 a Kenia, empató 0-0 con Nigeria y venció 3-1 a Túnez para terminar primera de su grupo. Después eliminó a Sierra Leona en unos cuartos muy cerrados y superó 1-0 a Egipto en semifinales.
Solamente Sudáfrica consiguió frenarla en la final.
1-0.
Subcampeona continental.
Billete mundialista.
Y la sensación de tener un bloque mucho más peligroso de lo que puede sugerir su ausencia de veinte años en esta competición.
♟️ EL DUELO TÁCTICO | España quiere gobernar con la pelota; Marruecos no necesita dominar para hacer daño
España intentará reconocerse mediante el balón.
Gallardo dispone de centrocampistas técnicamente preparados para asumir posesiones largas y delanteros capaces de aparecer entre líneas. Rodrigo Mendoza, Peio Canales, Rayane Belaid, Thiago Pitarch o Cristian David Perea ofrecen perfiles diferentes para controlar el centro del campo.
La gran misión será mover suficientemente rápido a Marruecos.
Porque posesión no significa necesariamente control.
La Rojita deberá evitar circular de manera previsible alrededor del bloque marroquí y acumular laterales y centrocampistas demasiado arriba sin protección.
Marruecos posee velocidad suficiente para convertir una pérdida aparentemente inofensiva en una transición peligrosísima.
Ahí aparecen Othmane Maamma, Gessime Yassine y Yassir Zabiri.
Tres futbolistas capaces de recorrer muchos metros.
Tres perfiles distintos.
Maamma puede partir desde banda y atacar hacia dentro.
Gessime posee conducción y creatividad.
Zabiri ofrece mayor amenaza cercana al área y llega además con experiencia competitiva en Portugal.
España necesitará atacar con equilibrio.
No basta con construir una jugada bonita.
Hay que estar preparada para defender el momento exacto en que esa jugada termina.
🧠 El centro del campo español deberá escapar de la presión
Uno de los duelos más interesantes estará en la salida española.
Marruecos demostró durante la Copa África que puede ser agresiva sin perder organización. Hossam Essadak representa una pieza importantísima por su capacidad para equilibrar, recuperar y ofrecer continuidad a la posesión.
España debe intentar obligarlo a desplazarse.
Si Mendoza, Canales o Pitarch consiguen atraer rivales y después encontrar al hombre libre, podrán aparecer metros para los extremos.
Ahí la plantilla ofrece muchísimo talento.
David Mella aporta desborde.
Pablo García tiene calidad para jugar desde fuera hacia dentro.
Jan Virgili puede generar ventajas en el uno contra uno.
Adrián Liso añade potencia y agresividad.
Y Joel Roca proporciona otra alternativa para atacar espacios.
El problema de Gallardo no será encontrar talento ofensivo.
Será elegir la combinación adecuada.
⭐ NOMBRES PROPIOS | Iker Bravo vuelve al escenario donde puede liderar una generación
Entre todos los nombres españoles existe uno con un peso especial.
Iker Bravo.
El delantero del Udinese fue elegido mejor futbolista del Europeo Sub-19 de 2024 y marcó en la final contra Francia.
Posee experiencia en distintos contextos del fútbol europeo y llega a Chile con una responsabilidad evidente: ejercer como referencia de una selección repleta de buenos atacantes pero necesitada de alguien que convierta las posesiones en goles.
Bravo puede fijar centrales.
Abandonar el área.
Combinar.
Y atacar el espacio.
España necesitará especialmente su capacidad para interpretar dónde está el hueco.
Marruecos posee centrales físicos y rápidos, entre ellos Ismaël Baouf, por lo que jugar constantemente de espaldas puede convertir el partido en un terreno incómodo.
Bravo deberá moverse.
Arrastrar.
Crear pasillos para las llegadas desde segunda línea.
Y aparecer después donde realmente importa: dentro del área.
✨ Pablo García, Mella, Liso y Virgili: España tiene pólvora alrededor del nueve
Una de las grandes virtudes españolas está en su colección de atacantes.
Pablo García, futbolista del Betis, puede desequilibrar mediante su zurda y posee capacidad para aparecer por fuera o recibir en posiciones interiores.
David Mella ya compite regularmente en un contexto exigente con el Deportivo de La Coruña y ofrece verticalidad.
Adrián Liso llega desde el Getafe con un perfil potente.
Jan Virgili pertenece al Mallorca y posee una enorme capacidad para encarar.
No todos pueden jugar juntos.
Pero Gallardo dispone de herramientas para modificar completamente el partido desde el banquillo.
Eso puede adquirir una importancia enorme en un Mundial juvenil, donde los ritmos suelen ser altísimos y los espacios crecen conforme aparecen el cansancio y los nervios.
España necesita que esa profundidad se traduzca en ocasiones.
Y que las ocasiones se traduzcan finalmente en gol.
🇲🇦 Maamma, Zabiri y Gessime: Marruecos también tiene dinamita
El gran error español sería interpretar a Marruecos únicamente desde su fortaleza física.
Hay talento.
Mucho.
Othmane Maamma ya ha tenido experiencia profesional en Francia y llega al torneo formando parte del Watford. Es un atacante vertical, rápido y capaz de jugar en diferentes zonas del frente ofensivo.
Yassir Zabiri, delantero del Famalicão portugués, ya fue importante durante la Copa África y ofrece una amenaza mucho más directa cerca de la portería.
Gessime Yassine, del Dunkerque, representa otro perfil técnicamente interesante y difícil de controlar cuando recibe con campo.
A ellos se añade un bloque que incluye a Essadak en el centro y a defensores acostumbrados a competir en academias y clubes europeos.
Marruecos no llega para defender durante noventa minutos esperando un milagro.
Puede discutir la pelota.
Puede presionar.
Puede correr.
Y puede cambiar de registro.
Eso la convierte en un rival especialmente peligroso para un debut.
🚑 Jon Martín, baja de última hora para España
España ha sufrido además un contratiempo importante prácticamente en vísperas del estreno.
Jon Martín ha tenido que abandonar la concentración por una lesión en el tobillo.
El central de la Real Sociedad figuraba entre los 21 convocados originales y estaba llamado a tener un papel importante dentro de la defensa.
Su sustituto será Álvaro Cortés, jugador del FC Barcelona, incorporado de urgencia a la expedición.
La baja obliga a Gallardo a modificar planes en una posición especialmente sensible.
Andrés Cuenca, Pau Navarro, Diego Aguado y las diferentes alternativas defensivas adquieren todavía mayor importancia.
Y existe otro elemento a considerar: Cortés llega prácticamente con el torneo comenzado, sin haber completado toda la preparación chilena junto a sus compañeros.
España deberá compensarlo mediante coordinación.
Porque Marruecos tiene precisamente delanteros preparados para atacar cualquier duda entre central y lateral.
📌 LADILLO | 12 años contra 20: dos selecciones regresan a un Mundial que llevaban demasiado tiempo observando desde fuera
Existe un dato que resume perfectamente la importancia del encuentro.
España llevaba doce años sin jugar un Mundial Sub-20. Marruecos, veinte.
La Roja apareció por última vez en Turquía 2013.
Los Cachorros del Atlas, en Países Bajos 2005.
Pero ambos regresan respaldados por resultados continentales recientes.
España conquistó el Europeo Sub-19 de 2024.
Marruecos fue subcampeona de África Sub-20 en 2025.
No estamos ante dos selecciones reconstruyéndose después de años perdidas.
Estamos ante dos proyectos que vuelven porque han generado otra generación de enorme nivel.
Y el sorteo las ha colocado inmediatamente frente a frente.
🌍 Un Grupo C en el que cada punto puede valer una eliminatoria
El contexto multiplica la importancia del debut.
España y Marruecos comparten grupo con Brasil y México.
Los dos primeros de cada grupo pasarán directamente a octavos, acompañados por los cuatro mejores terceros entre los seis grupos.
Existe margen.
Pero no demasiado.
En una liguilla de solamente tres partidos, comenzar sumando tres puntos puede cambiar completamente la competición.
Permite administrar.
Permite calcular.
Permite incluso afrontar la última jornada sin una obligación extrema.
Un mal debut provoca exactamente lo contrario.
Por eso España debe jugar con ambición, pero sin ansiedad.
Y Marruecos probablemente interprete el encuentro de manera semejante.
Las dos saben que Brasil aparece en el horizonte.
Ninguna quiere llegar a ese partido necesitada.
🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | Un debut que puede parecer una eliminatoria
No parece un encuentro preparado para grandes concesiones.
España intentará imponer más posesión, instalarse en campo contrario y hacer circular el balón hasta encontrar los costados.
Marruecos probablemente buscará que esa posesión española resulte incómoda.
Esperará el error.
Presionará cuando identifique un pase vulnerable.
Y acelerará en cuanto aparezca espacio.
La primera media hora puede ser fundamental.
Los debuts mundialistas generan nervios.
España lleva doce años esperando este momento.
Marruecos, veinte.
Es fácil querer resolver demasiado pronto aquello para lo que se ha trabajado durante tanto tiempo.
La Rojita necesita paciencia.
Mover.
Atraer.
Cambiar de orientación.
Evitar pérdidas centrales.
Y encontrar finalmente a Bravo o a los extremos cerca del área.
Marruecos necesitará exactamente lo contrario: convertir cada error español en una sensación de peligro y sembrar dudas sobre una defensa que acaba de perder a Jon Martín.
El partido puede empezar cerrado y terminar completamente abierto.
En categorías inferiores, el talento acaba rompiendo estructuras cuando aparece el cansancio.
Y ambos banquillos tienen recursos suficientes para modificar el guion.
España regresa a un Mundial con la segunda estrella como sueño lejano y Marruecos vuelve después de veinte años convencida de que ya puede competir de igual a igual con las grandes potencias. La Roja posee talento, profundidad y una generación marcada por el éxito europeo; los Cachorros del Atlas llegan respaldados por una final continental y por un proyecto futbolístico que crece a enorme velocidad. Santiago no ofrece un debut amable. Ofrece directamente una prueba de madurez. Y en un grupo donde después esperan México y Brasil, el primer paso puede determinar todo el camino.
Mundial Fútbol 2025
