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España mali Jornada 2 indonesia 2023

    🇪🇸🇲🇱 España–Mali: el balón de la Rojita se enfrenta al vendaval africano por el liderato

    España afronta su primera gran prueba del Mundial Sub-17 de Indonesia 2023 después de dominar a Canadá en el estreno. Enfrente estará una Mali que abrió el torneo goleando, posee una mezcla explosiva de potencia y talento y llega impulsada por el hat-trick de Mamadou Doumbia. El liderato del Grupo B y buena parte del camino hacia octavos están en juego.

    El primer partido sirvió para aterrizar. El segundo empieza a explicar hasta dónde puede llegar cada selección.

    España y Mali se enfrentan el lunes 13 de noviembre en el Manahan Stadium de Surakarta, a partir de las 10:00 horas en la España peninsular, en un duelo que reúne a las dos únicas selecciones del Grupo B capaces de ganar durante la jornada inaugural.

    La Rojita comenzó su Mundial derrotando 2-0 a Canadá, mientras Mali presentó su candidatura con un contundente 3-0 frente a Uzbekistán. Los africanos encabezan provisionalmente el grupo por diferencia de goles; España aparece inmediatamente detrás.

    El premio, por tanto, trasciende los tres puntos.

    Una victoria dejaría al ganador con seis y prácticamente instalado en los octavos de final antes de afrontar la última jornada. También permitiría controlar el liderato de un grupo donde Uzbekistán y Canadá necesitan reaccionar después de comenzar perdiendo.

    Pero hay algo todavía más interesante.

    España y Mali representan dos maneras muy diferentes de interpretar el fútbol Sub-17. La selección de José Lana quiere controlar mediante la pelota, mover al rival y atacar desde posiciones ordenadas. Mali posee calidad para combinar, pero incorpora una dimensión física y vertical extraordinaria, con futbolistas capaces de convertir una recuperación en una ocasión en apenas unos segundos.

    España quiere hacer pensar al partido.

    Mali quiere obligarlo a correr.

    Quien consiga imponer ese territorio tendrá mucho ganado.


    🌍 CONTEXTO ACTUAL | España dominó a Canadá, pero ahora sube considerablemente la exigencia

    El debut español dejó buenas sensaciones.

    España controló prácticamente de principio a fin frente a Canadá, acumuló posesión, instaló continuamente el juego en campo contrario y terminó imponiéndose 2-0 con goles de Marc Guiu y Quim Junyent.

    Los números reflejaron la magnitud del dominio.

    La Rojita terminó con 37 remates, once de ellos entre los tres palos, y 677 pases completados, mientras durante determinadas fases llegó incluso a superar el 90% de posesión.

    Guiu abrió el marcador con un remate de cabeza después de un centro de Pablo López y posteriormente participó en la jugada del segundo tanto, culminada por Quim Junyent.

    El delantero del Barcelona fue elegido mejor futbolista del encuentro.

    Pero el resultado dejó también una cuestión interesante de cara a Mali.

    España necesitó generar muchísimo para marcar dos veces.

    Canadá jugó además desde el minuto 38 con diez futbolistas, por lo que la selección española disfrutó durante más de medio encuentro de superioridad numérica.

    Mali no ofrecerá previsiblemente ese escenario.

    La presión será mayor, los duelos físicos tendrán otra intensidad y cualquier pérdida española puede encontrar delante una cantidad de velocidad completamente diferente.

    Por eso este segundo partido parece un examen mucho más representativo de las verdaderas opciones españolas en el Mundial.


    🇲🇱 Mali llega golpeando la puerta: 3-0 y un Doumbia desatado

    Si España produjo dominio, Mali produjo intimidación.

    Los hombres de Soumaila Coulibaly derrotaron 3-0 a Uzbekistán mediante un encuentro en el que mostraron prácticamente todas las cualidades que los convierten en un adversario peligroso.

    Hubo potencia.

    Hubo velocidad.

    Hubo capacidad para atacar al espacio.

    Y hubo un protagonista por encima del resto: Mamadou Doumbia.

    El delantero marcó los tres tantos malienses.

    El primero llegó alrededor de la media hora después de superar al guardameta; amplió la ventaja desde el punto de penalti durante la segunda mitad y completó su triplete apenas unos minutos después.

    Ningún futbolista de Mali había conseguido anteriormente un hat-trick en un Mundial Sub-17.

    Pero reducir el peligro africano a Doumbia sería uno de los errores que España debe evitar.

    Ibrahim Kanaté ofreció profundidad y desequilibrio por fuera. El capitán Ibrahim Diarra mostró su capacidad para generar fútbol desde posiciones ofensivas e incluso estuvo cerca de marcar mediante una acción individual.

    Y detrás existe una estructura físicamente poderosa que permite a Mali presionar, correr y disputar segundas jugadas sin partirse con facilidad.

    España tendrá que estar preparada para un ritmo muy diferente.


    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | ¿Puede España imponer la pausa frente a una selección diseñada para acelerar?

    La gran batalla aparecerá probablemente en el centro del campo.

    España quiere empezar sus ataques desde atrás.

    Pau Cubarsí, Andrés Cuenca y los futbolistas que formen la primera línea de construcción tienen calidad suficiente para encontrar pases interiores y superar una presión, mientras Pau Prim ejerce como brújula delante de la defensa.

    Ese circuito funcionó con mucha naturalidad frente a Canadá.

    Mali intentará romperlo.

    La selección africana posee piernas suficientes para saltar arriba y transformar la salida española en una sucesión de duelos. Doumbia puede presionar sobre los centrales, los extremos cerrar líneas de pase exteriores y centrocampistas como Hamidou Makalou reducir el espacio alrededor de Prim.

    Ahí empieza el partido.

    Si España supera esa primera presión, puede encontrar un escenario muy favorable.

    Mali habrá adelantado futbolistas y aparecerán espacios detrás de su centro del campo para que Quim Junyent, Juan Hernández o Daniel Yáñez reciban mirando hacia la portería.

    Pero si la Rojita pierde dentro, la amenaza será inmediata.

    Contra Canadá una pérdida podía significar simplemente cambiar de posesión.

    Contra Mali puede convertirse en una carrera hacia Raúl Jiménez.


    🧠 Pau Prim, el hombre que debe decidir cuándo correr y cuándo respirar

    Pocas piezas serán tan importantes como Pau Prim.

    Su función no consiste únicamente en distribuir.

    Tiene que determinar el ritmo.

    Mali intentará aumentar la frecuencia del encuentro porque posee jugadores muy cómodos dentro de situaciones caóticas. España necesita evitar que cada recuperación y cada pérdida se conviertan automáticamente en una transición.

    Prim deberá ofrecerse constantemente.

    Recibir.

    Orientar.

    Cambiar de lado cuando Mali acumule demasiados jugadores alrededor del balón.

    Y, sobre todo, estar perfectamente colocado cuando España pierda.

    Su posición defensiva puede evitar que Diarra, Kanaté o Doumbia reciban con metros por delante.

    Muchas veces, la mejor defensa contra una transición comienza antes de perder la pelota.


    ⚡ Mali buscará la espalda de los laterales españoles

    España necesita amplitud para atacar.

    Héctor Fort y el lateral del sector contrario tendrán que avanzar para estirar el bloque maliense, especialmente si Mali protege con muchos futbolistas los espacios centrales.

    Eso genera un riesgo.

    Cada subida deja campo detrás.

    Ibrahim Diarra e Ibrahim Kanaté tienen precisamente condiciones para explotar esas zonas. Son futbolistas rápidos, agresivos en conducción y capaces de atacar directamente una defensa que todavía está regresando.

    José Lana tendrá que encontrar el equilibrio.

    Si España mantiene siempre a sus laterales atrás por temor a las contras, perderá amplitud.

    Si los lanza simultáneamente sin protección, puede ofrecer a Mali exactamente el partido que desea.

    La ocupación de Pau Prim y de los centrales durante las posesiones españolas será decisiva.


    🎯 España también puede hacer daño a una defensa que necesita defender hacia delante

    Mali impresiona físicamente, pero eso no significa que carezca de puntos vulnerables.

    Su agresividad puede jugar en ambas direcciones.

    Cuando los africanos saltan a presionar, generan espacios. Cuando sus defensores buscan anticipar, permiten que un delantero inteligente ataque inmediatamente la zona que abandonan.

    Ahí entra Marc Guiu.

    El nueve español deberá ofrecer un partido distinto al de Canadá.

    No sólo tendrá que rematar.

    Tendrá que fijar centrales, descargar de primeras y amenazar permanentemente la profundidad para impedir que Mali defienda veinte metros más arriba.

    Cada carrera de Guiu puede provocar que la última línea africana retroceda.

    Y cada metro que retroceda beneficia a Junyent, Hernández y los centrocampistas españoles.


    ⭐ NOMBRES PROPIOS | Los futbolistas capaces de inclinar el grupo

    🇪🇸 Marc Guiu, de goleador a primera referencia mundialista

    El debut difícilmente podría haber comenzado mejor para Marc Guiu.

    Gol.

    Asistencia.

    Premio al mejor jugador del partido.

    Su cabezazo frente a Canadá confirmó además una cualidad especialmente interesante ante Mali: Guiu puede hacer daño también mediante el juego aéreo.

    Pero este partido exigirá bastante más.

    Los centrales africanos serán más agresivos y la cantidad de contactos físicos aumentará. Guiu tendrá que proteger el balón de espaldas y permitir que España salga de determinadas presiones mediante envíos algo más directos.

    Si Mali consigue aislarlo, España perderá una vía importante.

    Si Guiu logra fijar y descargar, puede abrir todo el frente ofensivo.


    🎩 Quim Junyent, el premio a aparecer donde nadie lo esperaba

    Quim Junyent también comenzó marcando.

    Su gol frente a Canadá culminó una acción en la que España encontró finalmente espacio dentro de un área muy poblada y confirmó la importancia de las llegadas desde segunda línea.

    Junyent puede resultar especialmente incómodo para Mali.

    No es un futbolista que permanezca fijado en una única posición. Se mueve, aparece entre líneas y tiene suficiente calidad para jugar de primeras.

    Contra una selección tan agresiva en las marcas, esa movilidad puede romper referencias.


    🚀 Daniel Yáñez, velocidad para responder a velocidad

    Mali posee jugadores capaces de acelerar.

    España también.

    Daniel Yáñez puede proporcionar desequilibrio desde el costado mediante conducciones y uno contra uno.

    Su papel será especialmente importante si Mali cierra los espacios interiores.

    Cuando un bloque se comprime hacia dentro, el extremo debe ensancharlo.

    Yáñez puede obligar al lateral maliense a defender lejos de sus centrales, abriendo posteriormente huecos para Guiu y los interiores.


    🧱 Pau Cubarsí, defender hacia delante sin regalar la espalda

    Este encuentro también será una prueba enorme para Pau Cubarsí.

    El central está cómodo jugando lejos de su área, anticipando y encontrando pases interiores.

    Pero Mali amenaza precisamente el espacio situado detrás de una defensa adelantada.

    Cubarsí necesitará interpretar cuándo ir y cuándo retroceder.

    No todas las acciones pueden anticiparse.

    Doumbia tiene potencia para proteger y continuar; Diarra y Kanaté pueden atacar inmediatamente cualquier espacio libre.

    El margen de error será mucho menor que frente a Canadá.


    🇲🇱 MAMADOU DOUMBIA | Un triplete para presentarse al Mundial

    Tres goles bastaron para transformar a Mamadou Doumbia en uno de los grandes nombres de la primera jornada.

    Su encuentro contra Uzbekistán mostró diferentes registros.

    Puede atacar la profundidad.

    Puede resolver delante del portero.

    Tiene potencia dentro del área.

    Y asumió además la responsabilidad desde el punto de penalti.

    España deberá intentar que juegue lejos de Raúl Jiménez.

    Cuanto más tenga que venir hacia atrás para recibir, mejor para los centrales españoles.

    El peligro aparece cuando Doumbia puede girarse o comenzar una carrera hacia portería.

    Después de su estreno, ninguna defensa puede alegar sorpresa.


    🎨 Ibrahim Diarra, quizá el futbolista más completo de Mali

    El brazalete pertenece a Ibrahim Diarra, y no por casualidad.

    El atacante es una de las grandes referencias creativas de esta generación y ya había destacado durante la Copa África Sub-17 aportando asistencias y desequilibrio.

    Contra Uzbekistán volvió a mostrar su repertorio.

    Puede recibir abierto, conducir hacia zonas interiores, generar el último pase o asumir el remate.

    No marcó, aunque estuvo cerca.

    España deberá evitar que pueda recibir de cara.

    Si Diarra encuentra metros para conducir, Mali puede avanzar cuarenta metros sin necesidad de construir mediante pases.


    🎭 Hamidou Makalou, calidad dentro de un equipo asociado al físico

    Reducir a Mali a potencia sería injusto.

    Hamidou Makalou es uno de los ejemplos.

    Tiene técnica, capacidad para conducir en espacios reducidos y lectura para asociarse alrededor del área.

    Su presencia obliga a España a comprender que no bastará con proteger la profundidad.

    Mali también puede jugar por dentro.

    Y puede hacerlo bien.


    📌 LADURILLA / DATO CLAVE | Dos selecciones que ya saben lo que significa quedarse a un paso

    España y Mali comparten una relación curiosa con el Mundial Sub-17.

    Ninguna ha conseguido ser campeona, pero ambas han sabido acercarse muchísimo.

    España ha disputado cuatro finales —1991, 2003, 2007 y 2017— sin conseguir levantar el trofeo.

    Mali protagonizó su gran recorrido en Chile 2015, cuando alcanzó la final antes de caer frente a Nigeria.

    Además, la selección africana ha demostrado una notable regularidad en esta competición: antes de Indonesia había conseguido acceder a las eliminatorias en cuatro de sus cinco participaciones anteriores.

    No es simplemente una selección físicamente incómoda.

    Existe tradición competitiva.

    Y España la conoce bien.


    🤝 H2H | Tres enfrentamientos, tres victorias españolas y una semifinal inolvidable

    Los antecedentes favorecen claramente a España.

    Antes de este encuentro, ambas selecciones se han enfrentado tres veces en categoría Sub-17 y las tres terminaron con victoria española.

    Dos de esos precedentes pertenecen al propio Mundial.

    En Egipto 1997, España derrotó a Mali 1-0 durante la fase de grupos gracias a un tanto de David en el tramo final.

    El recuerdo mucho más cercano pertenece a India 2017.

    Aquella vez no se jugaba por tres puntos.

    Se jugaba por una final mundialista.

    España venció 3-1 a Mali en semifinales, con dos goles de Abel Ruiz y otro de Ferran Torres. La generación de Sergio Gómez, César Gelabert, Hugo Guillamón, Juan Miranda y compañía consiguió así disputar la final frente a Inglaterra.

    Seis años después vuelven a encontrarse.

    Las generaciones han cambiado por completo.

    La sensación de gran duelo juvenil, no.


    📊 OTRO DATO IMPORTANTE | El liderato puede valer mucho más que el prestigio

    La situación del Grupo B convierte el encuentro en especialmente importante.

    Mali ocupa la primera posición después del 3-0 inicial.

    España tiene también tres puntos, pero una diferencia de goles ligeramente inferior tras su 2-0.

    Uzbekistán y Canadá comenzaron perdiendo.

    El ganador del España–Mali alcanzaría seis puntos y dejaría prácticamente resuelto su acceso a octavos antes de la tercera jornada.

    Eso permitiría afrontar el último encuentro desde una situación completamente diferente: posibilidad de gestionar esfuerzos, repartir determinados minutos y concentrarse en asegurar la primera plaza.

    El liderato también puede tener consecuencias posteriores en el cuadro.

    Por eso no estamos únicamente ante el partido más atractivo del grupo.

    Puede terminar siendo el que defina todo su orden.


    🌡️ LA CLAVE FÍSICA | España debe impedir que los duelos se conviertan en el único lenguaje

    Mali querrá contacto.

    Balones divididos.

    Carreras largas.

    Saltos.

    Segundas jugadas.

    España no puede evitar completamente esa dimensión del partido, pero sí reducir su importancia.

    La pelota debe viajar más rápido que los jugadores.

    Si España necesita tres o cuatro contactos para resolver cada acción, permitirá que Mali llegue a la presión.

    Si juega de primeras, cambia orientaciones y encuentra al hombre libre, obligará a los africanos a correr detrás del balón en lugar de correr hacia la portería española.

    Esa diferencia parece pequeña.

    Puede definir el encuentro.


    🔑 LA CLAVE | Controlar la pérdida será tan importante como controlar el balón

    España probablemente tendrá bastante posesión.

    La cuestión no será cuánta.

    Será qué ocurre cuando termine cada posesión.

    Frente a Canadá, la selección pudo mantener una presión permanente y recuperar rápidamente. Mali ofrece una capacidad mucho mayor para escapar del primer intento.

    José Lana necesita una España equilibrada incluso cuando esté atacando.

    Pau Prim cerca del lugar adecuado.

    Los centrales preparados para anticipar.

    Un lateral guardando posición cuando el otro avance.

    Y, si la transición ya ha comenzado, inteligencia para detenerla antes de que alcance velocidad máxima.

    Mali quiere un partido largo en metros.

    España necesita hacerlo corto.


    🔮 PRONÓSTICO | España tiene fútbol para gobernar, Mali argumentos para convertir cualquier error en peligro

    Este segundo partido presenta un grado de dificultad considerablemente mayor que el estreno.

    España demostró frente a Canadá que posee calidad suficiente para dominar durante largos periodos y crear ocasiones prácticamente de manera constante. La combinación entre Prim, Junyent, Yáñez y Guiu ofrece suficientes registros para dañar a cualquier rival.

    Pero Mali llega mostrando una potencia formidable.

    El 3-0 sobre Uzbekistán no fue únicamente el resultado de un delantero inspirado. Los africanos ofrecieron presión, profundidad, calidad individual y una estructura capaz de sostener sus ataques.

    Cabe esperar un encuentro mucho más abierto y físico que el España–Canadá, aunque la Rojita intentará evitar precisamente que derive hacia un intercambio permanente.

    España querrá instalar el balón en campo contrario, mover de lado a lado a Mali y encontrar progresivamente a Guiu y los futbolistas interiores.

    Mali buscará cada pérdida.

    Cada espacio.

    Cada duelo que permita transformar orden en caos.

    El primer gol puede resultar decisivo para la naturaleza del partido. Si España se adelanta, obligará a Mali a asumir todavía más iniciativa y podrá encontrar espacios. Si son los africanos quienes golpean primero, la Rojita tendrá que enfrentarse a un bloque poderoso jugando con ventaja y a unas transiciones todavía más peligrosas.

    Surakarta recibe así el primer gran examen de España en Indonesia 2023. La Rojita quiere demostrar que el dominio mostrado en el debut puede trasladarse también ante uno de los adversarios más potentes físicamente del campeonato; Mali pretende confirmar que su goleada inicial fue el anuncio de una candidatura mucho más seria. Hay liderato, clasificación y prestigio sobre el césped. Pero, sobre todo, hay dos maneras de jugar tratando de convencer al Mundial de que la suya merece llegar muy lejos.

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