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Estados Unidos Noruega Final China 1991

    🇺🇸 ESTADOS UNIDOS–NORUEGA: LA PRIMERA CORONA DEL MUNDO ESPERA DUEÑA EN GUANGZHOU

    El ataque devastador de Akers, Jennings y Heinrichs desafía a una Noruega que ha resucitado después de comenzar el torneo con un 0-4; dos selecciones que ya se conocen perfectamente deciden quién se convierte en la primera campeona mundial femenina de la historia.

    El fútbol femenino entra este sábado 30 de noviembre de 1991 en un territorio completamente nuevo. Estados Unidos y Noruega disputan en Guangzhou la gran final de la primera Copa Mundial femenina organizada por FIFA, un encuentro destinado a colocar para siempre el nombre de una de las dos selecciones en la primera línea del palmarés internacional.

    Los caminos no podrían haber sido más diferentes. Estados Unidos ha llegado atropellando prácticamente todo lo situado delante de su ataque. Cinco victorias en cinco partidos, 23 goles marcados y una línea ofensiva formada por Michelle Akers-Stahl, Carin Jennings y April Heinrichs que ha convertido el torneo en una permanente demostración de velocidad, potencia y agresividad.

    Noruega comenzó exactamente en el extremo opuesto. China la recibió con un doloroso 4-0 durante el encuentro inaugural, un resultado que parecía poner en peligro todo su campeonato. Las escandinavas reaccionaron, superaron la fase de grupos y llegan ahora después de eliminar a Italia en la prórroga y destrozar 4-1 a Suecia en semifinales.

    Y existe un ingrediente adicional que convierte cualquier favoritismo estadounidense en algo mucho menos evidente: Noruega ya ha derrotado dos veces a Estados Unidos este mismo año, ambas apenas unas semanas antes del Mundial.

    La final no enfrenta, por tanto, al gigante contra una sorpresa.

    Enfrenta a dos selecciones que saben perfectamente cómo hacerse daño.

    📰 CONTEXTO ACTUAL | Estados Unidos llega lanzado: 23 goles y una delantera prácticamente imparable

    El Mundial estadounidense comenzó con uno de los encuentros más exigentes de la fase de grupos.

    Suecia consiguió complicar seriamente a las norteamericanas, pero Carin Jennings marcó dos veces y una jovencísima Mia Hamm, con apenas 19 años, añadió el tercero para construir un 3-2 que inmediatamente mostró el potencial ofensivo del equipo de Anson Dorrance.

    Brasil fue incapaz de contenerlo.

    5-0.

    April Heinrichs marcó dos goles, Jennings, Akers y Hamm completaron la goleada y Estados Unidos empezó a convertirse en la selección más temida del torneo.

    Japón recibió posteriormente un 3-0, con dos tantos de Akers, y la fase de grupos terminó con pleno de victorias y once goles a favor.

    Los cuartos elevaron todavía más el listón.

    Chinese Taipei fue derrotada 7-0 y Michelle Akers firmó una actuación extraordinaria mediante cinco goles, una cifra que disparó definitivamente su candidatura a terminar como máxima realizadora del campeonato.

    Alemania parecía capaz de ofrecer mucha más resistencia en semifinales.

    Duró diez minutos.

    Carin Jennings consiguió el primero y, antes de alcanzar la media hora, había completado un triplete. Heinrichs añadió posteriormente otros dos goles y Estados Unidos se impuso 5-2.

    La selección norteamericana llega a la final después de marcar doce tantos en sus dos eliminatorias.

    No necesita demasiadas oportunidades.

    Y cuando encuentra espacio, puede destruir un partido en cuestión de minutos.

    🇳🇴 Noruega se levantó de un 0-4 y ahora está a un partido del título

    El recorrido noruego representa una de las grandes historias de este Mundial.

    La competición comenzó con una pesadilla.

    La anfitriona China ganó 4-0 y dejó a Noruega obligada a reaccionar inmediatamente.

    Lo hizo.

    Nueva Zelanda fue derrotada 4-0, con dos goles de Linda Medalen y otro de Hege Riise. Después llegó un encuentro decisivo frente a Dinamarca. Las danesas consiguieron empatar durante la segunda mitad, pero Medalen apareció para hacer el 2-1 y asegurar la clasificación.

    Italia obligó a Noruega a sufrir todavía más en cuartos.

    El partido terminó 2-2 después del tiempo reglamentario y necesitó prórroga. Allí, Tina Svensson transformó un penalti para conseguir el 3-2 definitivo.

    La semifinal frente a Suecia ofreció probablemente la versión más convincente de las noruegas.

    Suecia se adelantó a los seis minutos.

    Noruega respondió.

    Svensson empató desde el punto de penalti, Medalen marcó dos veces y Agnete Carlsen añadió otro tanto para completar un extraordinario 4-1.

    La selección que comenzó el Mundial recibiendo cuatro goles juega ahora por ser campeona.

    Y llega en su mejor momento.

    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | Noruega necesita impedir que la final se convierta en una carrera

    Estados Unidos posee una virtud especialmente peligrosa: puede atacar a una velocidad que pocas defensas han sido capaces de controlar.

    Akers proporciona potencia y remate.

    Jennings rompe desde los costados y puede aparecer por dentro.

    Heinrichs ofrece movilidad y una enorme capacidad para finalizar.

    Las tres han conseguido 18 de los 23 goles estadounidenses antes de la final.

    El ataque norteamericano ha sido bautizado incluso como una especie de “espada de tres filos”, una descripción que explica perfectamente el problema que Noruega debe resolver.

    No basta con detener a una.

    Si la defensa se concentra demasiado sobre Akers, Jennings puede recibir fuera.

    Si las laterales abandonan posiciones para cerrar a Jennings, Heinrichs puede atacar el intervalo.

    Y detrás aparecen Julie Foudy, Shannon Higgins, Kristine Lilly o incluso Hamm para aprovechar las segundas jugadas.

    Noruega necesita evitar un partido abierto.

    Su mejor escenario pasa por acumular futbolistas alrededor del centro, dificultar la primera transición estadounidense y conseguir que la posesión se vuelva más lenta.

    Cuanto más tiempo tenga Estados Unidos para correr, peor.

    Cuanto más obligada esté a atacar contra una defensa colocada, mayor será la oportunidad noruega.

    💥 Michelle Akers: ocho goles antes de la noche definitiva

    El gran nombre estadounidense es Michelle Akers-Stahl.

    Llega a la final con ocho goles, una cifra espectacular considerando que cinco fueron conseguidos en un solo partido frente a Chinese Taipei.

    Pero reducirla simplemente a la producción goleadora sería quedarse corto.

    Akers posee potencia.

    Juego aéreo.

    Capacidad para proteger el balón.

    Y una agresividad ofensiva que obliga constantemente a las centrales a defender hacia su propia portería.

    Noruega ya conoce perfectamente sus virtudes.

    Y eso añade todavía más interés al duelo.

    Las escandinavas consiguieron derrotar a Estados Unidos dos veces durante la preparación mundialista. Saben que pueden competir físicamente contra las norteamericanas y que cerrar los espacios alrededor de Akers limita enormemente la capacidad estadounidense para atacar directamente.

    Pero Akers llega al campeonato en un momento extraordinario.

    Y cuando pisa el área, cualquier balón dividido puede convertirse en una ocasión.

    ⭐ Carin Jennings llega después del partido de su vida

    Si Alemania preparó su semifinal pensando especialmente en Akers, salió del campo hablando de Carin Jennings.

    La atacante consiguió tres goles durante los primeros 33 minutos.

    Dos nacieron de su capacidad para anticiparse a errores defensivos.

    Otro llegó mediante un magnífico disparo desde larga distancia.

    Jennings suma ya seis goles antes de la final y quizá sea la futbolista estadounidense cuya movilidad resulte más difícil de interpretar.

    No permanece constantemente abierta.

    No juega siempre como delantera.

    Aparece donde encuentra espacio.

    Noruega necesita evitar que pueda recibir girada y atacar directamente.

    April Heinrichs completa el triángulo con cuatro goles y llega también de marcar dos veces frente a Alemania.

    Tres atacantes.

    Dieciocho goles.

    Ésa es la principal amenaza que deberá resistir la defensa nórdica.

    🇳🇴 Linda Medalen, la respuesta noruega

    Noruega también posee una goleadora en plena confianza.

    Linda Medalen ha marcado cinco tantos antes de la final.

    Dos contra Nueva Zelanda.

    Uno frente a Dinamarca.

    Otros dos en semifinales contra Suecia.

    Su perfil puede resultar especialmente peligroso frente a una selección estadounidense que suele adelantar muchas futbolistas.

    Medalen posee velocidad suficiente para atacar la espalda de las defensoras y potencia para competir en carrera.

    Estados Unidos seguramente tendrá más balón.

    Noruega puede necesitar menos.

    Una recuperación.

    Un pase hacia Riise.

    Una carrera de Medalen.

    Y el partido puede cambiar.

    Junto a ella aparece Hege Riise, una centrocampista de enorme calidad capaz de conectar líneas y ordenar las transiciones.

    Estados Unidos deberá conseguir que Riise reciba bajo presión.

    Si tiene tiempo para levantar la cabeza, Medalen y Birthe Hegstad empezarán a moverse.

    Y Noruega dispone de suficientes argumentos para castigar cualquier defensa desorganizada.

    🧠 Foudy, Lilly y Higgins: el motor que alimenta el vendaval norteamericano

    El volumen ofensivo estadounidense no existiría sin un centro del campo capaz de recuperar y volver a atacar constantemente.

    Julie Foudy aporta recorrido.

    Shannon Higgins, creatividad.

    Kristine Lilly, pese a su juventud, combina trabajo y calidad desde posiciones exteriores.

    Estados Unidos pretende que cada pérdida rival se convierta inmediatamente en un nuevo ataque.

    Por eso Noruega deberá cuidar especialmente el primer pase.

    Una recuperación no significa nada si cinco segundos después el balón vuelve a estar en los pies de Jennings o Akers.

    El equipo de Even Pellerud tendrá que encontrar pausas.

    Conservar.

    Respirar.

    Hacer que las estadounidenses corran también hacia su propia portería.

    El partido puede decidirse tanto por la capacidad de Estados Unidos para acelerar como por la de Noruega para conseguir que alguna vez se detenga.

    🧤 Mary Harvey y Reidun Seth, las últimas guardianas

    Los números indican que la final puede generar oportunidades.

    Estados Unidos ha encajado cuatro goles durante el torneo.

    Noruega, ocho.

    No estamos ante dos equipos que hayan construido su camino exclusivamente desde la defensa.

    Mary Harvey protege la portería estadounidense y llega respaldada por una zaga donde Carla Werden, Linda Hamilton, Joy Biefeld y Mia Hamm —utilizada también en funciones mucho más retrasadas durante esta etapa de su carrera— han tenido que convivir con una filosofía muy ofensiva.

    En Noruega aparece Reidun Seth, que necesitará probablemente una de las mejores actuaciones de su campeonato.

    Estados Unidos ya disparó quince veces frente a Alemania.

    Noruega sabe que habrá fases de sufrimiento.

    La cuestión será cuánto consigue reducirlas.

    📌 LADILLO | Noruega ya derrotó dos veces a Estados Unidos antes del Mundial

    Existe un dato capaz de transformar toda la previa.

    Noruega ha ganado los dos últimos enfrentamientos entre ambas selecciones antes de esta final.

    El 30 de agosto de 1991, en New Britain, las noruegas vencieron 1-0.

    Solamente dos días después volvieron a encontrarse en Medford.

    Noruega ganó 2-1.

    Aquellos partidos formaban parte de la preparación para el Mundial.

    No ocurrió hace años.

    Ocurrió hace apenas tres meses.

    Estados Unidos llega con el ataque más poderoso del torneo, pero no necesita imaginar cómo puede derrotarla Noruega.

    Ya lo sabe.

    Lo ha vivido dos veces.

    Eso también proporciona a las escandinavas algo que ningún otro rival puede presentar antes de la final:

    la certeza de que el gigante es vulnerable.

    🌍 La primera campeona mundial femenina de la historia

    La propia naturaleza del torneo garantiza que la final tendrá un lugar único en la historia.

    Nunca antes FIFA había organizado una Copa Mundial femenina.

    Por tanto, quien levante el trofeo en Guangzhou no será simplemente campeona.

    Será la primera campeona mundial femenina reconocida por FIFA.

    Estados Unidos representa a una escuela en enorme crecimiento, construida alrededor del atletismo universitario y de una generación muy joven que empieza a adquirir visibilidad internacional.

    Noruega pertenece a una de las regiones donde el fútbol femenino europeo está creciendo con mayor fuerza y llega después de haber sido subcampeona continental pocos meses atrás.

    Existe además una peculiaridad propia de esta edición inaugural.

    Los partidos se disputan a 80 minutos, no a los 90 habituales del fútbol internacional masculino y que terminarán imponiéndose posteriormente también en la competición femenina.

    Eso hace todavía más valioso el primer gol.

    Existen diez minutos menos para reaccionar.

    Diez minutos menos para corregir.

    Diez minutos menos para perseguir a Estados Unidos si consigue adelantarse.

    🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | Estados Unidos quiere vértigo; Noruega necesita convertir la final en paciencia

    El favoritismo parece inclinarse ligeramente hacia Estados Unidos.

    Sus cifras ofensivas son demoledoras.

    Ha ganado todos los encuentros.

    Y dispone de una línea atacante que ninguna selección ha conseguido contener durante 80 minutos.

    Pero Noruega posee una ventaja psicológica nada despreciable.

    Ya la derrotó.

    Dos veces.

    Y llega después de superar una situación prácticamente límite: comenzó el Mundial perdiendo 4-0 y ahora disputa la final.

    Difícilmente puede asustarse por un mal comienzo.

    El partido probablemente dependerá del ritmo.

    Estados Unidos necesita intensidad.

    Presión.

    Transiciones.

    Balones constantes hacia Akers, Jennings y Heinrichs.

    Noruega debe impedirlo.

    Riise necesita conservar la pelota.

    Medalen atacar los espacios adecuados.

    Y la defensa nórdica tiene que conseguir que el primer impulso estadounidense no termine inmediatamente en gol.

    Si el marcador permanece igualado durante muchos minutos, la tensión empezará a trasladarse hacia las norteamericanas.

    Si Estados Unidos golpea pronto, Noruega deberá evitar que el partido se abra y termine convertido en otro vendaval.

    Y si las escandinavas marcan primero, descubriremos cómo responde una selección estadounidense que todavía no ha estado por detrás durante sus eliminatorias.

    Guangzhou recibe dos caminos completamente diferentes hacia el mismo lugar. Estados Unidos ha marcado 23 goles y llega con Akers, Jennings y Heinrichs formando el ataque más demoledor del campeonato. Noruega comenzó cayendo 4-0 contra China, se levantó, sobrevivió a una prórroga y terminó aplastando a Suecia para alcanzar la final. Una selección llega desde la autoridad. La otra, desde la resistencia. Cuando termine la noche, una de ellas habrá escrito la primera línea del palmarés mundial del fútbol femenino.

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