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España Croacia Jornada 2 Georgia · Rumanía 2023

🔥 España quiere sellar los cuartos ante una Croacia contra las cuerdas La Rojita llega lanzada después de golear a la anfitriona en su estreno y puede asegurar ya su presencia en las eliminatorias. Croacia, derrotada por Ucrania y sin margen para otro tropiezo,… Leer más Leer menos

🔥 España quiere sellar los cuartos ante una Croacia contra las cuerdas

La Rojita llega lanzada después de golear a la anfitriona en su estreno y puede asegurar ya su presencia en las eliminatorias. Croacia, derrotada por Ucrania y sin margen para otro tropiezo, desafía a una España que busca transformar su dominio con balón en el primer gran golpe del Grupo B.

🏆 CONTEXTO | Del estreno convincente a la primera oportunidad de clasificación

España comenzó el Europeo exactamente como pretendía. La victoria por 0-3 frente a Rumanía permitió a la selección de Santi Denia superar sin sobresaltos el incómodo estreno contra una de las anfitrionas y confirmar buena parte de las expectativas generadas después de una fase de clasificación perfecta.

El marcador tardó en abrirse, pero la paciencia española terminó imponiéndose. Álex Baena encontró el primer gol durante la segunda mitad, Juan Miranda amplió rápidamente la ventaja y Sergio Gómez cerró la noche en el añadido mediante una falta desviada que terminó entrando en la portería rumana.

Más allá de los goles, España dejó una sensación especialmente positiva en el control del encuentro. La Rojita monopolizó la pelota durante largos periodos, llevó el partido hacia campo contrario y apenas permitió que el ambiente de Bucarest transformara el debut en esa clase de trampa emocional habitual en los grandes torneos.

La segunda jornada presenta, sin embargo, un desafío diferente. Croacia ya no puede administrar demasiado. La derrota por 2-0 frente a Ucrania coloca al equipo de Dragan Skočić con cero puntos y convierte el enfrentamiento con España en un partido prácticamente imprescindible para mantener intactas sus opciones.

Ucrania golpeó a los croatas mediante Oleksiy Kashchuk durante la primera mitad y Danylo Sikan poco después del descanso. Croacia tuvo pelota y fases de iniciativa, pero encontró enormes dificultades para transformar su circulación en ocasiones verdaderamente claras alrededor del área rival.

La presión clasificatoria ha aumentado todavía más antes del España-Croacia. Ucrania ha derrotado a Rumanía en el primer encuentro de esta segunda jornada y suma seis puntos. Eso significa que una victoria española clasificaría matemáticamente a ambas selecciones para cuartos con un partido todavía pendiente.

España dispone, por tanto, de una oportunidad extraordinaria para resolver rápidamente el primer objetivo. Ganar permitiría afrontar la última jornada frente a Ucrania ya clasificada y con margen para administrar minutos, aunque todavía quedaría entonces por decidir quién termina primero del Grupo B.

Para Croacia ocurre exactamente lo contrario. Otra derrota significaría prácticamente despedirse del torneo. El talento existe, pero ahora deberá aparecer bajo presión ante una selección que llega reforzada y que históricamente ha sido especialmente incómoda para los croatas dentro de esta categoría.

♟️ EL DUELO TÁCTICO | España quiere encerrar; Croacia necesita encontrar una salida

Santi Denia probablemente insistirá en la idea mostrada frente a Rumanía. España quiere instalarse muy arriba, juntar muchos jugadores alrededor de la pelota y utilizar posesiones largas para impedir que el rival pueda construir ataques con continuidad.

Antonio Blanco desempeña un papel importante en esa estructura. Su posición delante de los centrales permite dar continuidad a las posesiones y facilita que los interiores aparezcan en alturas más ofensivas. Croacia intentará cerrar esa primera conexión para obligar a España a construir por zonas exteriores.

Ahí vuelve a aparecer uno de los grandes dilemas para cualquier rival de La Rojita. Si protege demasiado el centro, Sergio Gómez, Juan Miranda o Arnau Martínez pueden encontrar metros desde los laterales. Si abre demasiado el bloque, empiezan a aparecer espacios entre líneas para Sancet, Baena, Veiga u Oroz.

Álex Baena llega especialmente reforzado después de abrir el marcador frente a Rumanía. Su fútbol combina intensidad y talento: puede recibir abierto, desplazarse hacia dentro y participar en la presión inmediatamente después de pérdida. Croacia necesitará limitar la cantidad de veces que pueda girarse cerca del área.

Oihan Sancet ofrece un problema diferente. Su físico le permite atacar el área como un delantero adicional, pero posee también suficiente calidad para participar en la elaboración. Cuando España consigue acercarlo a Abel Ruiz, aparecen constantemente superioridades difíciles de seguir para los mediocentros rivales.

Croacia intentará responder mediante Martin Baturina. El centrocampista del Dinamo Zagreb representa una de las principales fuentes de creatividad del equipo y puede aparecer entre líneas para recibir después de recuperación. España deberá impedirle girarse con tiempo porque desde ahí puede activar rápidamente a los delanteros.

Dion Drena Beljo proporciona una referencia física más clara. Puede proteger balones directos y permitir que el bloque avance, algo especialmente útil cuando Croacia no consiga superar la presión española mediante pases cortos. Jon Pacheco, Hugo Guillamón o los centrales elegidos tendrán que dominar esas primeras disputas.

Matija Frigan añade movilidad, mientras Lukas Kačavenda puede aparecer desde posiciones intermedias. La selección croata necesita que alguno de estos futbolistas consiga fijar a España lejos del área rival, porque vivir exclusivamente defendiendo terminaría acumulando demasiados minutos de desgaste.

El riesgo español estará nuevamente detrás del balón. Cuantos más jugadores avance Santi Denia, mayores serán los espacios disponibles después de pérdida. Croacia necesita aprovechar precisamente esas situaciones antes de que la presión inmediata de La Rojita vuelva a cerrar la salida.

🌟 NOMBRES PROPIOS | Baena, Abel Ruiz y Veiga frente al talento de Baturina

Álex Baena fue uno de los grandes protagonistas del estreno. Su gol desbloqueó un partido que España llevaba muchos minutos dominando sin encontrar premio. Más importante todavía fue su influencia permanente entre banda e interior, generando líneas de pase y obligando a la defensa rumana a reajustarse continuamente.

Abel Ruiz conserva otro tipo de responsabilidad. El capitán fue máximo goleador español durante la clasificación con siete tantos y sigue siendo la referencia del ataque. Aunque no marcó contra Rumanía, su movilidad permitió abrir espacios que terminaron aprovechando quienes llegaban desde atrás.

Gabri Veiga ofrece una amenaza especialmente interesante. Llega después de una temporada extraordinaria con el Celta y posee una capacidad poco habitual para irrumpir desde segunda línea. Croacia deberá vigilar sus llegadas incluso cuando el balón se encuentre lejos de su posición inicial.

Oihan Sancet completa una zona interior cargada de talento. Puede recibir de espaldas, girarse y atacar el área, pero también aparecer como rematador cuando Abel Ruiz abandona temporalmente la posición de delantero. Esa capacidad para intercambiar alturas dificulta enormemente la defensa por referencias.

Juan Miranda llega además después de marcar frente a Rumanía. El lateral del Betis ofrece amplitud, golpeo y llegada, mientras Sergio Gómez puede desempeñar funciones similares desde diferentes posiciones. Santi Denia dispone de laterales con mentalidad ofensiva para atacar defensas muy cerradas.

Arnau Tenas aporta seguridad desde la portería y, sobre todo, una participación esencial con los pies. España quiere defender lejos de su área y necesita un guardameta capaz de actuar como apoyo para mantener las posesiones cuando el rival intenta presionar más arriba.

Croacia encuentra en Martin Baturina una de sus mayores esperanzas. Su capacidad técnica le permite recibir en espacios reducidos y encontrar pases verticales antes de que aparezca la presión. El partido contra Ucrania no terminó de ofrecerle suficiente continuidad, pero sigue siendo el cerebro ofensivo de esta generación.

Dion Beljo representa el poder físico. El delantero del Augsburgo puede fijar centrales, descargar y rematar dentro del área. España deberá impedir especialmente que reciba demasiados centros cómodos porque Croacia puede utilizar su presencia para convertir un ataque aparentemente simple en una situación peligrosa.

Dominik Kotarski también puede adquirir enorme protagonismo. El guardameta croata seguramente tendrá que intervenir más que en el estreno si España consigue imponer su volumen ofensivo. Mantener el marcador igualado durante los primeros minutos puede ayudar muchísimo al crecimiento emocional de su equipo.

📚 HISTORIAL | España domina una rivalidad con una herida reciente

El historial competitivo es claramente favorable a La Rojita. España y Croacia se habían enfrentado ocho veces anteriormente dentro del Europeo Sub-21 y seis terminaron con victoria española. Los croatas solamente consiguieron imponerse una vez y otro encuentro acabó empatado.

El precedente más reciente resulta especialmente importante porque ocurrió durante la fase final de 2021. Ambas selecciones se encontraron en los cuartos de final y Croacia consiguió llevar a España hasta una prórroga cargada de tensión.

Javi Puado adelantó entonces a La Rojita durante la segunda mitad, pero Luka Ivanušec empató desde el punto de penalti en el minuto 94. Cuando parecía acercarse la tanda, Puado volvió a aparecer en la prórroga para establecer el 2-1 definitivo.

Aquella derrota fue especialmente dolorosa para Croacia porque suponía su primera presencia en unas eliminatorias del Europeo Sub-21. España volvió a convertirse así en el obstáculo que impedía transformar una generación prometedora en una candidatura real al título.

Existe, sin embargo, un recuerdo croata mucho más agradable. Durante la clasificación para el Europeo de 2017, Croacia sorprendió a España ganando 0-3 en Burgos mediante un gol de Duje Ćaleta-Car y un doblete de Stipe Perica.

Aquella victoria terminó una secuencia de cinco triunfos españoles consecutivos en el enfrentamiento. Croacia sabe, por tanto, que existe un camino para derrotar a La Rojita, aunque los antecedentes generales reflejen una superioridad española muy considerable.

📊 DATO CLAVE | España alcanza su partido oficial número 250

El partido posee además un significado estadístico especial. España disputará frente a Croacia su encuentro oficial número 250 dentro del Europeo Sub-21, contando fase de clasificación y fase final. Antes de esta jornada solamente Italia e Inglaterra habían alcanzado semejante cifra.

La Rojita llega además a ese aniversario como la selección más goleadora de toda la historia de la competición. España acumula 542 tantos en sus partidos oficiales del Europeo Sub-21, reflejo de varias décadas produciendo generaciones capaces de competir regularmente por el título.

El presente tampoco desentona con esa tradición. España ganó los ocho encuentros de clasificación para este torneo y abrió la fase final marcando tres goles frente a Rumanía. Su rendimiento competitivo reciente confirma por qué comienza nuevamente como una de las grandes aspirantes.

Croacia llega desde el extremo opuesto. La derrota contra Ucrania fue su tercera consecutiva en fases finales y la cuarta sufrida durante sus cinco últimos partidos del torneo. Romper esa dinámica resulta imprescindible si quiere evitar que esta participación termine demasiado pronto.

Existe finalmente un dato clasificatorio mucho más inmediato: con Ucrania ya en seis puntos, España sabe que ganar significa estar matemáticamente en cuartos. Croacia conoce exactamente lo contrario: perder dejaría su eliminación prácticamente consumada.

🔮 CONCLUSIÓN | España quiere cerrar el trabajo; Croacia juega para seguir respirando

España parte con una posición privilegiada, pero precisamente eso puede convertirse en una prueba de madurez. Después del 0-3 contra Rumanía resultaría sencillo pensar que la fase de grupos está encarrilada. Croacia necesita asegurarse de que ese exceso de tranquilidad nunca aparezca sobre el césped.

La Rojita deberá repetir la paciencia del estreno. Rumanía resistió durante toda la primera mitad y España no perdió la estructura buscando desesperadamente el gol. Frente a Croacia puede aparecer un escenario parecido si Kotarski y sus centrales consiguen mantener el marcador cerrado.

La diferencia estará en la necesidad del rival. Croacia no puede conformarse eternamente con defender. Conforme avancen los minutos, un empate puede resultar insuficiente dependiendo del desarrollo del grupo y Skočić tendrá que adelantar piezas para buscar la victoria.

Ese momento puede ser especialmente favorable para España. Baena, Veiga, Sancet o Riquelme disponen de calidad suficiente para explotar espacios cuando el encuentro deja de estar completamente cerrado. La selección española puede sentirse incluso más cómoda si Croacia se ve obligada a arriesgar.

Baturina y Beljo aparecen como los grandes argumentos para impedirlo. Si Croacia consigue superar la presión española y establecer posesiones cerca de Arnau Tenas, el partido adquirirá una dimensión mucho más incómoda para una defensa acostumbrada a pasar largos periodos lejos de su propia portería.

Santi Denia también deberá gestionar la profundidad de una plantilla diseñada para llegar lejos. Camello, Barrenetxea, Oroz, Riquelme o Bernabé proporcionan suficientes alternativas para modificar perfiles sin alterar la idea general. En un torneo cada pocos días, esa variedad puede resultar decisiva.

Para España, la recompensa resulta enorme: una segunda victoria significaría clasificarse a cuartos con una jornada de antelación y convertir el choque posterior contra Ucrania en una batalla exclusivamente por el primer puesto del grupo.

Para Croacia, prácticamente todo empieza y termina aquí. Perder el estreno obliga a jugar cada siguiente encuentro con una presión difícil de esconder. El talento existe, pero necesita transformarse inmediatamente en puntos para impedir que el torneo se escape antes incluso de llegar a la tercera jornada.

Bucarest enfrenta así a una selección que quiere confirmar su autoridad y otra que busca desesperadamente alterar el rumbo. España tiene el balón, la confianza y una oportunidad de sellar los cuartos; Croacia dispone de calidad y una necesidad absoluta.

La lógica señala a La Rojita, pero las fases de grupos raramente respetan todos los pronósticos. España quiere convertir su gran estreno en clasificación matemática. Croacia necesita demostrar que aquella derrota frente a Ucrania solamente fue un mal comienzo. Noventa minutos decidirán cuánto pesa realmente cada una de esas certezas.

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