Saltar al contenido

España Italia Jornada 3 Eslovaquia 2025

🔥 España e Italia se citan por el liderato: los dos gigantes del Europeo Sub-21 miden sus credenciales Las dos selecciones más laureadas de la historia del torneo llegan a Trnava con el billete para cuartos asegurado y seis puntos de seis. España ha… Leer más Leer menos

🔥 España e Italia se citan por el liderato: los dos gigantes del Europeo Sub-21 miden sus credenciales

Las dos selecciones más laureadas de la historia del torneo llegan a Trnava con el billete para cuartos asegurado y seis puntos de seis. España ha sobrevivido a dos finales agónicos; Italia todavía no ha recibido un gol. El primer puesto del Grupo A queda reservado para un clásico del fútbol europeo.

🏆 CONTEXTO | Clasificados, invictos y con el liderato todavía en juego

España afronta la tercera jornada desde una posición considerablemente más cómoda que la experimentada durante sus dos primeros partidos. La Rojita ya está matemáticamente clasificada para los cuartos de final después de sumar seis puntos, aunque todavía necesita cerrar el trabajo conquistando el primer puesto del Grupo A.

El recorrido ha resultado mucho más accidentado de lo que su pleno de victorias podría sugerir. España comenzó derrotando 3-2 a Eslovaquia mediante un gol de César Tárrega en el minuto 90 y volvió a necesitar una remontada tardía para superar a Rumanía durante la segunda jornada.

Aquel 2-1 frente a los rumanos volvió a mostrar tanto las virtudes como las debilidades del equipo. Louis Munteanu adelantó a Rumanía en el minuto cuatro y Mateo Joseph incluso falló un penalti antes del descanso, dejando a España durante demasiado tiempo persiguiendo un encuentro que dominaba territorialmente.

La solución volvió a aparecer desde el banquillo. Mikel Jauregizar empató mediante un magnífico disparo durante los últimos minutos y Roberto Fernández completó inmediatamente la remontada. Dos suplentes transformaron una posible derrota en una victoria que garantizó la clasificación con una jornada todavía por disputar.

España llega así con cinco goles marcados y tres recibidos. Ha demostrado profundidad, personalidad y capacidad para competir hasta el último instante, pero también cierta dificultad para convertir su dominio en partidos tranquilos. Santi Denia dispone ahora de una oportunidad excelente para comprobar el verdadero nivel de su equipo.

Italia ofrece una imagen completamente diferente. Los Azzurrini también suman seis puntos, pero han construido su clasificación desde el orden defensivo. Ganaron 1-0 tanto a Rumanía como a Eslovaquia y todavía no han concedido ningún gol durante el campeonato.

Tommaso Baldanzi decidió el estreno frente a los rumanos y Cesare Casadei firmó posteriormente el triunfo contra Eslovaquia. Dos goles han bastado para conseguir seis puntos, una demostración de eficacia que define perfectamente el estilo de un equipo acostumbrado a competir en marcadores muy estrechos.

España ocupa provisionalmente la primera posición porque, igualada con Italia en puntos y diferencia de goles, ha marcado más tantos. Pero el enfrentamiento directo decidirá realmente el orden definitivo. Trnava recibe así un partido sin riesgo de eliminación inmediata, aunque con suficiente prestigio y premio competitivo para evitar cualquier sensación de trámite.

♟️ EL DUELO TÁCTICO | La circulación española contra el muro italiano

El contraste aparece con claridad. España quiere tener la pelota, acumular jugadores por dentro y mover al rival hasta encontrar espacios. Italia se siente cómoda protegiendo distancias, reduciendo errores y esperando pacientemente el momento donde una recuperación pueda convertirse en una transición o una llegada desde segunda línea.

Santi Denia tendrá que conseguir que la posesión española sea más incisiva que durante determinados tramos frente a Rumanía. Circular alrededor del bloque italiano sin encontrar pases interiores puede convertirse exactamente en el partido que desean los Azzurrini: defender juntos, minimizar riesgos y obligar al adversario a precipitarse.

Beñat Turrientes puede resultar fundamental para establecer el ritmo. Su capacidad para ofrecerse entre centrales, girar el juego y conectar con zonas interiores permite que España evite ataques demasiado previsibles. Si Italia consigue bloquear esa primera salida, La Rojita necesitará encontrar caminos alternativos mediante conducción.

Ahí aparece nuevamente Javi Guerra. El centrocampista fue elegido mejor jugador del partido frente a Rumanía y ofrece una herramienta que rompe cualquier estructura: transportar la pelota metros hacia delante. Cuando arranca desde segunda línea obliga a los mediocentros rivales a abandonar posiciones y genera espacios alrededor.

Italia posee precisamente centrocampistas preparados para combatir esas recepciones. Cesare Casadei aporta físico, llegada y amenaza aérea; Matteo Prati puede participar en la construcción; mientras Niccolò Pisilli y Giovanni Fabbian ofrecen energía y capacidad para aparecer cerca del área rival.

Tommaso Baldanzi añade creatividad en la zona donde España más debe vigilar. Puede recibir entre líneas, conducir y asociarse rápidamente con los atacantes. Permitirle controlar libre cerca de la frontal obligaría inmediatamente a los centrales españoles a abandonar posiciones cómodas.

La amplitud volverá a ser otro mecanismo importante. Marc Pubill, Hugo Bueno, Raúl Moro o Diego López pueden estirar una defensa italiana construida para proteger especialmente bien el carril central. España necesita obligar a los laterales rivales a separarse antes de buscar finalmente los espacios interiores.

Italia puede responder atacando precisamente las espaldas de esos laterales. Luca Koleosho dispone de velocidad y desequilibrio suficientes para castigar pérdidas, mientras Wilfried Gnonto añade potencia y experiencia pese a su juventud. Los centrales españoles deberán anticiparse antes de que esos futbolistas puedan recibir lanzados.

🌟 NOMBRES PROPIOS | Guerra contra Casadei, talento frente a potencia

Javi Guerra llega reforzado por su actuación contra Rumanía. No necesitó marcar para dominar muchos momentos del encuentro y fue reconocido como el mejor futbolista del partido. Su combinación de físico, conducción y calidad representa uno de los principales argumentos españoles para romper un bloque italiano especialmente compacto.

Mikel Jauregizar también reclama protagonismo después de cambiar completamente la segunda jornada. Entró desde el banquillo y marcó el empate con un extraordinario disparo desde fuera del área. Su energía puede convertirse en un recurso importante tanto como titular como entrando cuando el rival comienza a perder piernas.

Roberto Fernández comparte una situación similar. Su gol para completar la remontada confirmó que España dispone de alternativas reales para Mateo Joseph en la punta. La competencia aumenta precisamente cuando el calendario comienza a exigir rotaciones y Santi Denia puede permitirse modificar piezas sin reducir demasiado el potencial ofensivo.

Mateo Joseph, por su parte, intentará pasar página después del penalti fallado ante Rumanía. Ya marcó contra Eslovaquia y continúa siendo uno de los delanteros con mayor movilidad de la convocatoria. Frente a centrales italianos agresivos necesitará moverse constantemente para evitar quedar aislado entre ellos.

Pablo Torre conserva un papel igualmente importante por su último pase y capacidad a balón parado. Un encuentro cerrado contra Italia puede resolverse mediante detalles, y ahí su precisión adquiere todavía más valor. Cada falta lateral o córner puede convertirse en una posibilidad cuando el juego abierto encuentre pocas soluciones.

Italia encuentra en Cesare Casadei una figura de enorme presencia. El centrocampista decidió el partido frente a Eslovaquia y posee una capacidad especial para atacar el área desde segunda línea. España deberá vigilarlo incluso cuando la pelota parezca controlada lejos de su portería.

Tommaso Baldanzi representa el talento creativo italiano. Fue el autor del gol contra Rumanía y puede moverse alrededor del delantero buscando pequeños espacios. Su técnica permite generar peligro sin necesidad de que Italia domine territorialmente, una cualidad especialmente útil frente a un rival acostumbrado a monopolizar la posesión.

Francesco Pio Esposito supone otra referencia poderosa. Fue máximo goleador italiano durante la clasificación con seis tantos y ofrece un perfil de delantero capaz de fijar centrales, proteger balones y atacar el área. Si participa, España tendrá que controlar tanto su presencia física como las segundas jugadas que genera.

📚 HISTORIAL | El clásico más equilibrado del Europeo Sub-21

Pocos enfrentamientos dentro de la categoría presentan semejante equilibrio. España e Italia se han encontrado once veces en partidos del Europeo Sub-21 antes de esta jornada y el balance resulta perfectamente simétrico: cuatro victorias españolas, cuatro italianas y tres empates.

La igualdad alcanza incluso los goles. España ha marcado quince y los Azzurrini exactamente otros quince. Después de décadas cruzándose en fases de grupos, semifinales y finales, ninguno ha conseguido construir una superioridad estadística duradera sobre el otro.

El último precedente llegó en la fase de grupos de 2021 y terminó 0-0. Fue otro encuentro áspero y equilibrado, acorde con una rivalidad donde las diferencias suelen ser mínimas incluso cuando una de las dos selecciones llega con mejores sensaciones.

Mucho más espectacular fue la semifinal de 2017. España ganó 3-1 gracias a un hat-trick de Saúl Ñíguez y consiguió el billete para la final. Federico Bernardeschi marcó entonces el único tanto italiano en una noche dominada por aquella brillante generación española.

Existe también un recuerdo especialmente importante: la final de 2013. España derrotó 4-2 a Italia en Jerusalén con un hat-trick de Thiago Alcántara y otro tanto de Isco. La Rojita completó entonces una de las grandes exhibiciones de su historia para conquistar su cuarto título continental.

Pero Italia también posee sus noches. En 1996 arrebató a España el título mediante una tanda de penaltis disputada en Barcelona después del 1-1. Diez años antes había ocurrido justamente lo contrario: España venció a Italia desde los once metros para proclamarse campeona en 1986.

📊 DATO CLAVE | Diez títulos frente a frente

España e Italia comparten una cifra que ninguna otra selección puede igualar antes de este campeonato: cinco Eurocopas Sub-21 cada una. Entre ambas acumulan diez títulos y ocupan conjuntamente el primer puesto del palmarés histórico de la competición.

Italia construyó buena parte de su dominio durante los años noventa. Ganó tres títulos consecutivos entre 1992 y 1996 y añadió posteriormente las coronas de 2000 y 2004. Sin embargo, no ha vuelto a conquistar el campeonato desde entonces y solamente alcanzó una final posterior, precisamente la perdida contra España en 2013.

La Rojita ha desarrollado una hegemonía mucho más reciente. Fue campeona en 2011, 2013 y 2019, además de alcanzar las finales de 2017 y 2023. España ha llegado como mínimo a semifinales en cada una de las últimas cuatro ediciones del torneo.

Existe además un contraste llamativo dentro de este campeonato. España necesita cinco goles para sumar sus seis puntos y ha encajado tres; Italia solamente ha requerido dos y mantiene su portería intacta. Ataque contra resistencia, pero con exactamente la misma recompensa clasificatoria.

🔮 CONCLUSIÓN | Un liderato con aroma de eliminatoria

España e Italia ya conocen su presencia entre las ocho mejores, pero difícilmente podrían encontrar un partido más útil antes de comenzar las eliminatorias. Medirse a otro pentacampeón permite comprobar virtudes y debilidades sin que una derrota signifique todavía regresar a casa.

Santi Denia necesita especialmente que España gane continuidad. La Rojita ha respondido magníficamente cuando estuvo contra las cuerdas, pero construir un aspirante al título exige algo más que remontadas agónicas. Controlar también los momentos favorables será imprescindible cuando aparezcan las eliminatorias.

Italia representa una prueba ideal. Sus dos porterías a cero obligarán a España a encontrar soluciones ante una defensa paciente y ordenada. No habrá probablemente tantos espacios como contra Eslovaquia y Rumanía, ni demasiadas oportunidades para corregir una mala decisión cerca del área.

Los Azzurrini deberán afrontar también un examen diferente. Hasta ahora han protegido ventajas mínimas; frente a España pueden verse obligados a defender durante periodos más largos y afrontar una cantidad mayor de ataques. Desplanches, Coppola, Pirola y compañía deberán demostrar hasta dónde alcanza realmente su solidez.

El centro del campo determinará gran parte de la noche. Guerra y Turrientes quieren imponer ritmo y posesión; Casadei, Prati y compañía intentarán convertir cada recepción española en una disputa. Quien consiga jugar mirando hacia delante obligará inmediatamente al adversario a retroceder.

También aparece el componente de las rotaciones. Con la clasificación asegurada, ambos seleccionadores pueden repartir esfuerzos pensando en cuartos. Pero modificar demasiadas piezas supone correr el riesgo de perder ritmo precisamente cuando el torneo comienza a entrar en su fase decisiva.

España parte provisionalmente desde arriba gracias a su mayor número de goles, pero ninguna ventaja administrativa sustituye lo que ocurra sobre el césped. Italia sabe que una victoria le entrega el liderato; La Rojita busca completar una fase de grupos perfecta por segunda edición consecutiva.

Trnava recibe así algo más que una tercera jornada. Se encuentran los dos países que más veces han levantado este trofeo, perfectamente igualados también en sus enfrentamientos históricos. España aporta vértigo y capacidad para remontar; Italia, orden y una portería todavía inexpugnada.

El billete para cuartos ya está guardado en ambos vestuarios. Falta decidir quién sale del grupo con la autoridad del primer puesto y quién deberá conformarse con avanzar desde detrás. Para dos selecciones acostumbradas a medir su éxito únicamente en títulos, incluso una noche sin riesgo de eliminación puede sentirse como una auténtica final.

0 comentarios

El Otro Medallero

Comparte tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Todavía no hay comentarios. ¿Qué te ha parecido el vídeo?