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Estados Unidos Países Bajos Final Francia 2019

    🇺🇸 ESTADOS UNIDOS–PAÍSES BAJOS: LA REINA DEL MUNDO CONTRA LA REVOLUCIÓN NARANJA

    La campeona mundial vigente busca su cuarta estrella y su segundo título consecutivo frente a una Oranje que, apenas dos años después de conquistar Europa, disputa la primera final mundialista de su historia. Rapinoe y Morgan desafían a Miedema, Martens y una generación neerlandesa que ya no se conforma con sorprender.

    Lyon se prepara para coronar este domingo 7 de julio a la campeona del mundo. Estados Unidos y Países Bajos disputan la final del Mundial femenino de Francia 2019, una cita que enfrenta a la gran potencia histórica de la competición contra una selección cuya ascensión hacia la élite ha sido tan rápida que hace apenas cuatro años participaba por primera vez en una Copa del Mundo.

    Estados Unidos llega como vigente campeona, después de conquistar Canadá 2015, y disputará su tercera final consecutiva y quinta en ocho ediciones. La selección norteamericana ya ganó en 1991, 1999 y 2015 y pretende convertirse en el segundo país capaz de defender con éxito un Mundial femenino.

    Países Bajos representa exactamente lo contrario. Debutó en la competición en 2015, conquistó la Eurocopa de 2017 como anfitriona y, solamente dos años después, se encuentra a noventa minutos de completar una transformación extraordinaria.

    Será la campeona del mundo contra la campeona de Europa.

    La experiencia norteamericana contra el atrevimiento neerlandés.

    Megan Rapinoe y Alex Morgan frente a Vivianne Miedema y Lieke Martens.

    Y una Copa esperando en Lyon.

    📰 CONTEXTO ACTUAL | Estados Unidos ha ganado todo y ha sobrevivido al camino más exigente

    El campeonato estadounidense comenzó con una demostración que recorrió el planeta.

    13-0 frente a Tailandia.

    Alex Morgan marcó cinco veces, Rose Lavelle y Samantha Mewis consiguieron sendos dobletes y Estados Unidos dejó claro desde la primera jornada que había llegado a Francia con una intención inequívoca: conservar la corona.

    Después llegó el 3-0 sobre Chile y un 2-0 frente a Suecia que cerró una fase de grupos perfecta.

    Las eliminatorias modificaron el nivel de dificultad.

    España llevó a las campeonas hasta el límite en octavos, pero dos penaltis transformados por Megan Rapinoe permitieron el 2-1. Francia, anfitriona y una de las grandes candidatas, esperaba en cuartos. Rapinoe volvió a aparecer dos veces para construir otro 2-1.

    Y después Inglaterra.

    Sin Rapinoe, ausente por molestias musculares, Christen Press ocupó su puesto y marcó muy pronto. Alex Morgan respondió posteriormente al empate de Ellen White y Alyssa Naeher terminó convirtiéndose en heroína al detener un penalti a Steph Houghton durante el tramo final.

    Otro 2-1.

    Otra victoria.

    Estados Unidos llega a Lyon con seis triunfos en seis partidos, 24 goles marcados y solamente tres recibidos.

    Y existe un dato que resume perfectamente su manera de afrontar el torneo: ha marcado dentro de los primeros doce minutos en los seis encuentros disputados.

    La selección de Jill Ellis no espera a que el partido llegue.

    Va directamente a buscarlo.

    🇳🇱 Países Bajos también ha ganado sus seis partidos

    La trayectoria neerlandesa ha sido menos espectacular estadísticamente, pero igualmente perfecta en resultados.

    La Oranje comenzó derrotando 1-0 a Nueva Zelanda mediante un gol de Jill Roord en el descuento. Después venció 3-1 a Camerún, con un doblete de Vivianne Miedema, y cerró la primera fase imponiéndose 2-1 a Canadá.

    Tres partidos.

    Nueve puntos.

    En octavos apareció Japón, subcampeona mundial cuatro años antes. Lieke Martens adelantó a las neerlandesas con un magnífico remate de tacón, Japón empató y la propia Martens convirtió posteriormente un penalti para firmar el 2-1.

    Italia fue derrotada 2-0 en cuartos, con goles de Miedema y Stefanie van der Gragt.

    La semifinal contra Suecia exigió todavía más.

    Noventa minutos sin goles.

    Prórroga.

    Cansancio.

    Y finalmente Jackie Groenen, que apareció en el minuto 99 con un disparo desde la frontal para colocar a Países Bajos en la primera final mundialista de su historia.

    La Oranje también presenta seis victorias en seis partidos.

    Ha marcado diez goles y recibido tres.

    Pero llega con un factor que puede adquirir importancia conforme avance la final: disputó 120 minutos contra Suecia y tuvo un día menos de descanso que Estados Unidos.

    ♟️ EL DUELO TÁCTICO | La presión estadounidense contra una Oranje que necesita sobrevivir al primer vendaval

    La principal misión de Países Bajos parece evidente.

    Sobrevivir al comienzo.

    Estados Unidos ha marcado muy pronto en todos sus partidos y utiliza los primeros minutos para imponer un ritmo difícil de sostener. Sus delanteras presionan la salida rival, Julie Ertz protege cualquier pérdida y las laterales avanzan para encerrar al adversario.

    Jill Ellis quiere que el partido comience en campo contrario.

    La Oranje necesitará conservar la calma.

    Sherida Spitse y Jackie Groenen tendrán que ofrecer líneas de pase cerca de las centrales y evitar que cada recuperación estadounidense termine inmediatamente en otra oleada.

    Ahí aparece uno de los grandes duelos de la final.

    Rose Lavelle contra Groenen y Spitse.

    Lavelle posee conducción, cambio de ritmo y capacidad para superar líneas. Si recibe mirando hacia la portería, puede conectar rápidamente con Morgan, Heath o Rapinoe.

    Países Bajos deberá reducir esos espacios centrales.

    Pero cerrarse demasiado tiene otro peligro: permitir que Crystal Dunn y Kelley O'Hara avancen desde los laterales y generen superioridades por fuera.

    La Oranje necesita defender ancho sin romperse por dentro.

    Una tarea sencilla de explicar.

    Extraordinariamente difícil de ejecutar.

    ⚡ Miedema puede convertir una recuperación en un problema enorme

    Estados Unidos también tiene puntos vulnerables.

    Su presión requiere adelantar muchos metros y dejar espacio detrás.

    Ahí aparece Vivianne Miedema.

    La delantera del Arsenal suma tres goles y es ya la máxima goleadora histórica de su selección. Pero su valor no reside únicamente dentro del área. Puede bajar, proteger el balón y conectar con Martens, Van de Sanden o Van de Donk.

    Si Países Bajos consigue superar la primera presión estadounidense, Miedema puede convertirse en el punto desde el que lanzar la transición.

    Crystal Dunn tendrá una batalla especialmente exigente.

    Estados Unidos la utiliza como lateral izquierda pese a que su naturaleza es mucho más ofensiva, y enfrente puede encontrar la velocidad de Shanice van de Sanden.

    La neerlandesa no está completando su mejor torneo, pero posee exactamente la herramienta capaz de castigar cualquier defensa adelantada: velocidad.

    Estados Unidos deberá atacar con muchas futbolistas.

    Pero sin olvidar qué existe a su espalda.

    ⭐ NOMBRES PROPIOS | Rapinoe quiere volver para la noche más grande

    La gran incógnita estadounidense durante los últimos días ha rodeado a Megan Rapinoe.

    La atacante se perdió la semifinal contra Inglaterra por una lesión muscular en el muslo, aunque su evolución invita al optimismo y todo apunta a que estará disponible para la final.

    Su regreso tendría un impacto enorme.

    Rapinoe lleva cinco goles en el campeonato y fue decisiva contra España y Francia, marcando los cuatro tantos estadounidenses entre ambas eliminatorias.

    Posee además personalidad para los momentos grandes.

    Centros.

    Balón parado.

    Penaltis.

    Y una capacidad extraordinaria para convertir cada duelo individual en una amenaza.

    A su lado aparece Alex Morgan, que llega con seis goles y comparte la cabeza de la clasificación de máximas goleadoras con Ellen White.

    Cinco llegaron frente a Tailandia.

    Pero el sexto apareció precisamente en semifinales contra Inglaterra.

    Estados Unidos posee además una amenaza menos mediática y quizá igual de importante: Rose Lavelle. La centrocampista tuvo que abandonar la semifinal con molestias musculares y su estado físico también ha sido vigilado durante los últimos días, aunque se espera que pueda competir.

    Si Rapinoe y Lavelle están plenamente disponibles, Ellis recuperará prácticamente todo su arsenal.

    🟠 Martens y Van Veenendaal, dos preocupaciones físicas para la Oranje

    Países Bajos también llega con dudas.

    Lieke Martens arrastra desde hace varios encuentros molestias en un dedo del pie. La atacante del Barcelona ha conseguido competir pese al dolor e incluso fue decisiva contra Japón, pero su estado físico vuelve a ser una cuestión importante antes de la final.

    Sarina Wiegman necesita a Martens.

    Su talento ofrece algo que pocos futbolistas neerlandeses pueden generar: una ventaja sin necesidad de que el sistema haya creado previamente el espacio.

    También existe atención alrededor de Sari van Veenendaal.

    La guardameta terminó la semifinal frente a Suecia con una mano inflamada después de protagonizar varias intervenciones importantes.

    Todo apunta a que estará preparada, pero enfrentarse al ataque estadounidense exige encontrarse prácticamente al cien por cien.

    Van Veenendaal puede tener muchísimo trabajo.

    Y su actuación puede determinar cuánto tiempo permanezca Países Bajos dentro de la final.

    🧠 Van de Donk y Groenen: la batalla por evitar que Estados Unidos corra

    Países Bajos necesita convertir el centro del campo en una zona incómoda.

    Daniëlle van de Donk aporta agresividad, llegada y capacidad para presionar.

    Groenen ofrece equilibrio.

    Spitse, experiencia y desplazamiento.

    Si ese trío permite que Estados Unidos recupere y ataque inmediatamente, la defensa neerlandesa quedará expuesta demasiado pronto.

    Por eso quizá el principal objetivo no sea tener más posesión.

    Sea perder bien la pelota.

    Evitar que Ertz recupere mirando hacia delante.

    Evitar que Lavelle encuentre veinte metros de conducción.

    Evitar que Morgan pueda atacar centrales corriendo hacia la portería.

    Países Bajos ha demostrado durante el torneo que sabe sufrir.

    En Lyon necesitará hacerlo probablemente más que nunca.

    📌 LADILLO | Estados Unidos domina el historial; Países Bajos busca una primera vez gigantesca

    El historial previo favorece claramente a las estadounidenses.

    Estados Unidos y Países Bajos se han enfrentado siete veces antes de esta final: seis victorias norteamericanas y solamente una neerlandesa.

    La única victoria de la Oranje llegó precisamente en el primer enfrentamiento entre ambas selecciones, un 4-3 en 1991.

    Desde entonces Estados Unidos ha ganado los seis siguientes.

    El último precedente se produjo en septiembre de 2016 y terminó 3-1 para las estadounidenses, pese a que Van de Sanden había adelantado a Países Bajos.

    Pero nada de aquello ocurrió con esta versión de la Oranje.

    Entre aquel último encuentro y la final de Lyon existe un acontecimiento fundamental:

    Países Bajos se proclamó campeona de Europa en 2017.

    La selección de Wiegman ya sabe ganar un gran torneo.

    Lo que todavía debe demostrar es si está preparada para derrotar a la mayor potencia histórica del fútbol femenino precisamente en el escenario definitivo.

    🏆 Estados Unidos busca la cuarta; Países Bajos puede completar una ascensión extraordinaria

    La distancia histórica entre ambas selecciones resulta enorme.

    Estados Unidos ha disputado todas las ediciones del Mundial.

    Fue campeona en 1991, 1999 y 2015.

    Subcampeona en 2011.

    Y nunca ha terminado peor que tercera.

    Lyon será su quinta final y la tercera consecutiva.

    Si vuelve a ganar, conquistará su cuarta estrella y se convertirá además en el segundo país capaz de encadenar dos Mundiales femeninos consecutivos después de Alemania en 2003 y 2007.

    Países Bajos vive otro proceso.

    Francia 2019 es apenas su segundo Mundial.

    En 2015 alcanzó los octavos.

    En 2017 conquistó Europa.

    En 2019 disputa la final del mundo.

    En cuatro años ha pasado de debutante a aspirante al título.

    Pocas selecciones han crecido tan deprisa.

    ⏱️ Los primeros doce minutos: territorio estadounidense

    Existe un dato que Países Bajos deberá tener presente desde el primer segundo.

    Estados Unidos ha marcado en los primeros doce minutos de todos sus encuentros:

    contra Tailandia,

    contra Chile,

    contra Suecia,

    contra España,

    contra Francia,

    y contra Inglaterra.

    Seis partidos.

    Seis golpes tempranos.

    No parece casualidad.

    Es una estrategia.

    Estados Unidos sale preparado para convertir el comienzo en un asedio y obligar al rival a modificar inmediatamente su plan.

    Países Bajos no puede necesitar quince minutos para entrar en la final.

    La final empezará desde el primer balón.

    Probablemente incluso antes.

    🔮 PRONÓSTICO RESERVADO | La Oranje necesita resistir; Estados Unidos quiere convertir la final en una carrera

    La lógica coloca a Estados Unidos como favorita.

    Tiene más experiencia.

    Más profundidad.

    Más gol.

    Y llega con mayor descanso.

    Pero Países Bajos ya ha demostrado suficiente personalidad para no sentirse invitada en esta final.

    La clave puede estar en el ritmo.

    Si el encuentro se convierte en un ida y vuelta, la potencia estadounidense parece tener ventaja. Morgan, Heath, Rapinoe, Press, Lavelle o Mewis disponen de demasiados argumentos cuando aparecen espacios.

    La Oranje necesita otro partido.

    Más pausado.

    Más táctico.

    Con posesiones capaces de hacer correr también a las estadounidenses y con Miedema entrando en contacto suficiente con el balón.

    Cada minuto de igualdad puede aumentar la confianza neerlandesa.

    Cada transición rápida puede acercar a Estados Unidos al escenario que desea.

    Y existe también el cansancio.

    Países Bajos necesitó 120 minutos para eliminar a Suecia y ha dispuesto de un día menos de recuperación.

    Si la final alcanza la última media hora todavía abierta, esa diferencia puede empezar a pesar.

    Lyon enfrenta a la selección que ha gobernado históricamente el Mundial contra el equipo que más rápido ha escalado hacia la élite europea. Estados Unidos busca la cuarta estrella y una segunda corona consecutiva; Países Bajos quiere convertir su primera final en la culminación de la revolución iniciada con la Eurocopa de 2017. Rapinoe y Morgan llegan para defender el trono. Miedema y Martens quieren arrebatárselo. Dos campeonas entran al Stade de Lyon. Solo una saldrá campeona del mundo.

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