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España Portugal Jornada 1 Suiza 2025

🔥 España abre el asalto a la corona europea ante Portugal: la campeona del mundo busca el título que le falta La Roja comienza en Berna una Eurocopa cargada de expectativas después de conquistar el Mundial y la Nations League. Portugal aparece como primer… Leer más Leer menos

🔥 España abre el asalto a la corona europea ante Portugal: la campeona del mundo busca el título que le falta

La Roja comienza en Berna una Eurocopa cargada de expectativas después de conquistar el Mundial y la Nations League. Portugal aparece como primer obstáculo con la necesidad de desafiar un historial claramente favorable a España y demostrar que su tercera participación consecutiva puede romper definitivamente el techo de la fase de grupos.

🏆 CONTEXTO | España llega a Suiza con una cuenta pendiente

España aterriza en la Eurocopa convertida inevitablemente en una de las selecciones señaladas para luchar por el título. Campeona del mundo en 2023 y vencedora de la primera Nations League femenina meses después, La Roja ha cambiado su estatus internacional hasta convertirse en un adversario al que prácticamente nadie desea encontrar.

Existe, sin embargo, una pieza importante que todavía falta en ese palmarés. España nunca ha conquistado la Eurocopa femenina. Su mejor participación continúa siendo la semifinal alcanzada en 1997, mientras las tres ediciones anteriores —2013, 2017 y 2022— terminaron consecutivamente en los cuartos de final.

La generación actual llega preparada para intentar romper definitivamente esa barrera. Montse Tomé dispone de buena parte de las futbolistas que conquistaron el Mundial, ha recuperado piezas fundamentales y encuentra además una nueva camada formada por jugadoras como Vicky López o Clàudia Pina que amplían considerablemente sus alternativas.

España obtuvo el billete directo para Suiza ganando su grupo de clasificación con cinco victorias en seis encuentros. Bélgica, Chequia y Dinamarca comprobaron el enorme potencial ofensivo de una selección que terminó aquella fase con el mejor balance de toda la Liga A y solamente sufrió un tropiezo.

La preparación más reciente también invita al optimismo. España terminó primera de su grupo de Nations League con 15 puntos y 21 goles después de superar a Bélgica, Portugal e Inglaterra. En la última jornada remontó a las inglesas por 2-1 y aseguró además su presencia en la fase final del torneo.

El último ensayo antes de viajar a Suiza confirmó esas buenas sensaciones. Japón se adelantó en Butarque, pero España respondió y terminó imponiéndose 3-1 mediante los goles de Clàudia Pina, Vicky López y Athenea del Castillo. Una prueba exigente resuelta además mediante una nueva remontada.

Portugal llega desde un escenario mucho más complejo. El equipo de Francisco Neto consiguió clasificarse para su tercera Eurocopa consecutiva, pero necesitó atravesar dos rondas de playoff después de competir en la Liga B. Primero eliminó con claridad a Azerbaiyán y posteriormente superó a Chequia por un ajustado 3-2 global.

Su Nations League posterior dejó más dudas. Portugal terminó última precisamente en el grupo de España con cuatro puntos, cinco goles marcados y 21 recibidos. Después de empatar con Inglaterra y vencer a Bélgica, sufrió cuatro derrotas consecutivas y terminó descendiendo de la máxima categoría.

Eso no elimina su capacidad competitiva. Portugal ya disputó el Mundial de 2023, donde estuvo a centímetros de eliminar a Estados Unidos, y cuenta con una generación mucho más acostumbrada a estos escenarios. El objetivo inmediato es superar por primera vez una fase de grupos de la Eurocopa.

♟️ EL DUELO TÁCTICO | España tendrá el balón; Portugal buscará sobrevivir y correr

El reparto de papeles parece relativamente claro. España intentará instalarse desde los primeros minutos en campo portugués, acumulando posesión y futbolistas alrededor del área. Portugal puede responder con un bloque bajo, muchas ayudas defensivas y transiciones rápidas cuando consiga recuperar la pelota.

Patri Guijarro tendrá una importancia enorme en la base de la jugada. Su regreso estable a la selección proporciona a España una mediocentro extraordinaria para ordenar la posesión, anticipar pérdidas y encontrar pases verticales. Portugal intentará impedir que reciba constantemente de cara porque desde ahí puede gobernar prácticamente cualquier ataque.

A su alrededor aparecen Alexia Putellas y Vicky López como opciones especialmente interesantes. Alexia llega recuperando nuevamente una influencia enorme cerca del área, mientras Vicky aporta conducción, imaginación y capacidad para recibir entre líneas. Si ambas consiguen girarse regularmente, Portugal tendrá enormes dificultades para mantener juntas sus líneas.

Mariona Caldentey representa otra pieza fundamental. Su brillante temporada en Inglaterra ha confirmado una evolución que ya se intuía desde hace años. Puede jugar abierta, aparecer como interior o acercarse a la delantera, generando constantemente superioridades mediante movimientos difíciles de seguir para una defensa organizada por referencias.

España buscará además amplitud mediante Ona Batlle y Olga Carmona. Las dos laterales poseen una enorme vocación ofensiva y pueden aparecer prácticamente como extremos cuando el equipo encierra al rival. Esa presencia permitirá que Pina, Mariona o las interiores abandonen la banda y ataquen zonas más peligrosas.

El riesgo aparece precisamente detrás de esas incorporaciones. Montse Tomé ha definido a Portugal como un equipo preparado para defender cerca de su portería y salir rápidamente al contragolpe. Cada pérdida española con demasiadas futbolistas por delante del balón puede generar el escenario que desean Jéssica Silva y Diana Silva.

Portugal necesita precisión para superar la primera presión. Andreia Jacinto, Tatiana Pinto y Andreia Norton poseen experiencia suficiente para encontrar pases después de recuperar, pero recibirán inmediatamente el acoso español. La Roja intentará convertir cada pérdida en una oportunidad para recuperar antes de que el adversario pueda levantar la cabeza.

El juego directo también puede convertirse en recurso portugués. Cuando resulte imposible salir mediante asociaciones cortas, buscar rápidamente a las atacantes permitirá evitar la presión y obligar a María Méndez, Laia Aleixandri o Irene Paredes a defender hacia atrás. España deberá conservar buenas vigilancias incluso durante sus mejores fases ofensivas.

🌟 NOMBRES PROPIOS | Alexia toma el mando mientras España espera a Aitana

La gran incertidumbre española rodea a Aitana Bonmatí. La doble ganadora del Balón de Oro sufrió una meningitis vírica pocos días antes del torneo y tuvo que ser hospitalizada. Ya se ha reincorporado al grupo, pero su participación en el estreno aparece seriamente condicionada por la falta de preparación.

España pierde sin ella a una futbolista prácticamente insustituible, aunque pocas plantillas poseen tantas alternativas en el centro del campo. Alexia puede asumir mayor responsabilidad creativa, Patri controlar la base y Vicky López aportar desequilibrio interior. Pina también puede aparecer desde posiciones intermedias si Tomé busca todavía más amenaza ofensiva.

Alexia llega además en un momento especialmente interesante. Después de superar años marcados por aquella grave lesión de rodilla, vuelve a presentarse en una gran competición con continuidad y protagonismo. Su facilidad para aparecer cerca del área puede resultar fundamental ante una Portugal previsiblemente instalada durante muchos minutos cerca de su portería.

Clàudia Pina representa otra amenaza creciente. Su capacidad para finalizar desde media distancia y aparecer en espacios interiores ofrece algo distinto dentro del ataque español. Llega reforzada además después de marcar dos goles a Inglaterra en la última jornada de la Nations League y otro ante Japón durante la preparación.

Esther González ofrece a Montse Tomé una referencia mucho más clásica dentro del área. Sus movimientos entre centrales, capacidad para fijar y olfato cerca de portería pueden resultar especialmente útiles si Portugal obliga a España a atacar mediante muchos centros y acumulación de jugadoras alrededor de la zona de remate.

La portería presenta también cierta incertidumbre. Cata Coll se ha reincorporado a los entrenamientos después de atravesar un proceso de enfermedad, pero llega con preparación limitada. Adriana Nanclares aparece preparada para asumir responsabilidades si la guardameta del Barcelona no se encuentra todavía en condiciones óptimas.

Alba Redondo tampoco ha completado con normalidad la última sesión previa al partido debido a molestias en el muslo derecho. No parece una baja estructural comparable a la situación de Aitana, pero supone otro elemento que Tomé deberá valorar antes de decidir cómo distribuir sus numerosas alternativas ofensivas.

Portugal tiene su propia gran incógnita en Kika Nazareth. La futbolista del Barcelona entró en la convocatoria pese a no disputar un partido desde marzo debido a una lesión en el tobillo. Su conocimiento de muchas internacionales españolas y su capacidad técnica representan un recurso extraordinario si finalmente puede participar.

Jéssica Silva será otra de las principales amenazas. Su velocidad y capacidad para conducir en transición encajan perfectamente con el partido que puede necesitar Portugal. Si España adelanta muchos metros, cada recuperación portuguesa buscará probablemente localizarla antes de que las centrales españolas tengan tiempo de organizarse.

Diana Silva aporta movilidad y llegada, mientras Tatiana Pinto añade experiencia y agresividad competitiva desde el centro del campo. Portugal necesita que sus jugadoras veteranas consigan sostener emocionalmente los momentos donde España encadene posesiones y ataques sin permitir que el encuentro se rompa demasiado pronto.

📚 HISTORIAL | Un derbi ibérico teñido hasta ahora de rojo

Los antecedentes oficiales favorecen abrumadoramente a España. Ambas selecciones se habían enfrentado seis veces en partidos competitivos antes de esta Eurocopa y las seis terminaron con victoria española. Portugal llega, por tanto, buscando un triunfo que todavía no ha conseguido cuando realmente había puntos o clasificación en juego.

El precedente continental más importante pertenece a la Eurocopa de 2017. España comenzó aquel torneo derrotando 2-0 a Portugal mediante los goles de Vicky Losada y Amanda Sampedro. Fue además el debut absoluto de las portuguesas en una fase final del campeonato europeo.

Pero los enfrentamientos más relevantes son muchísimo más recientes. España y Portugal compartieron grupo durante la Nations League de 2025 y jugaron dos veces durante el mes de abril, apenas tres meses antes de encontrarse nuevamente en Suiza.

En Paços de Ferreira, España ganó 2-4 después de un partido donde Portugal consiguió discutir varios tramos. Pocos días después llegó una diferencia mucho mayor en Balaídos: La Roja se impuso 7-1 con dobletes de Aitana Bonmatí y Alexia Putellas.

Aquellos dos encuentros ofrecen a Portugal información pero también una herida todavía reciente. Francisco Neto sabe perfectamente dónde consiguió España encontrar ventajas y qué errores resultaron especialmente costosos. Ahora necesita demostrar que esas experiencias han servido para construir un plan defensivo considerablemente más resistente.

📊 DATO CLAVE | Once goles españoles en apenas cuatro días

El dato previo más llamativo surge precisamente de aquellos enfrentamientos de abril. España marcó once goles a Portugal entre los dos partidos de Nations League, ganando 4-2 fuera y 7-1 en Vigo. Una diferencia enorme que inevitablemente condiciona la percepción alrededor del estreno.

Pero convertir esa estadística en garantía sería un error importante. Los torneos cortos alteran prioridades y Portugal puede plantear un encuentro mucho más conservador que durante la Nations League. Defender con diez jugadoras cerca del área y renunciar durante fases largas a discutir la posesión cambia completamente el problema.

España persigue además una cifra mucho más importante que cualquier goleada previa. Ha conquistado el Mundial y la Nations League, pero nunca ha llegado siquiera a una final de la Eurocopa femenina. Su techo continúa siendo aquella semifinal de 1997 alcanzada casi tres décadas atrás.

Portugal también busca romper su propio límite histórico. Tanto en 2017 como en 2022 quedó eliminada durante la fase de grupos. Clasificarse para octavos por primera vez supondría confirmar definitivamente el crecimiento experimentado desde que Francisco Neto asumió una selección que todavía no había disputado ningún gran torneo.

🔮 CONCLUSIÓN | España carga con el favoritismo; Portugal, con la oportunidad

España comienza la competición sabiendo que el contexto ha cambiado. Ya no llega como una selección con talento pendiente de confirmación, sino como la vigente campeona mundial. Cada rival preparará específicamente cómo reducir sus virtudes y cada resultado que no sea positivo generará un nivel de exigencia proporcional a su nuevo estatus.

La posible ausencia de Aitana representa el primer gran examen de profundidad. España debe demostrar que su identidad no depende exclusivamente de una futbolista, por extraordinaria que sea. Patri, Alexia, Vicky, Pina y Mariona forman suficientes asociaciones como para conservar creatividad y dominio en el centro del campo.

Portugal necesita conseguir que el tiempo juegue de su lado. Cuantos más minutos transcurran sin que España encuentre ventaja, mayor puede ser la impaciencia de la favorita. Defender el área, cerrar pasillos interiores y obligar a La Roja a repetir ataques previsibles sería una primera victoria táctica.

Después necesitará valentía para salir. Limitarse a despejar durante noventa minutos parece una receta demasiado frágil frente al volumen ofensivo español. Jéssica Silva, Diana Silva o Kika, si está disponible, deberán conseguir que cada transición recuerde a las laterales españolas que existe peligro detrás de ellas.

El estreno también tiene importancia clasificatoria dentro de un Grupo B donde esperan Italia y Bélgica. Ganar permite comenzar con margen; perder convierte inmediatamente la segunda jornada en un partido mucho más incómodo. Para Portugal, arrancar puntuando contra la favorita modificaría completamente las perspectivas del grupo.

España busca algo todavía mayor. Esta generación ya ha tocado el cielo mundial, ha conquistado la Nations League y ha colocado al fútbol femenino español en una posición nunca conocida anteriormente. La Eurocopa representa ahora el gran territorio pendiente, el trofeo capaz de completar una colección extraordinaria.

Berna será el punto de partida. España posee más talento, profundidad y antecedentes favorables, pero Portugal llega con la posibilidad de convertir toda esa presión en una ventaja emocional. El favoritismo está claro antes del pitido inicial; el fútbol, como siempre, tendrá que encargarse de demostrar cuánto vale.

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